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Ana María


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  • 25
    Junio
    2019

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    Alicante

    8 tipos de financiación para empresas y emprendedores

    8 tipos de financiación para empresas y emprendedores

    Si estás intentando abrir tu propia empresa, seguro que ya sabes lo complejo que resulta. La burocracia de la autonomía y todo lo que se necesita para emprender, empezando por el dinero. Si no dispones de él, o necesitas un préstamo para poder alcanzar la cantidad que se requiere para poder empezar tu negocio, habrás estado leyendo que se ofrecen financiaciones específicas para empresas y emprendedores.

    Introducirte de nuevas en el mundo de las empresas y de la financiación puede resultar algo lioso y seguramente andas algo perdido. Es más, es probable que ni siquiera supieras que existía más de un tipo de financiación, y tenías claro que sencillamente tenías que presentarte en tu banco con tus mejores galas a pedir un préstamo. Este es el tipo de financiación más común, sin ninguna duda, pero existen varios tipos y no todos ellos dependen de los bancos.

    Si estás buscando financiación para abrir tu empresa y cumplir tu sueño, te voy a enseñar los 8 tipos de financiación más conocidos y útiles, y así podrás elegir cuál de ellos se adapta mejor a tus necesidades y a tus circunstancias.

    8 tipos de financiación a empresas

    Préstamo. El clásico entre los clásicos, como te he dicho al principio, y seguramente la única opción que tenías en mente. Un préstamo consiste en que una entidad te presta el dinero que necesitas para llevar adelante tu proyecto, pero, a cambio, tú tienes que devolvérselo con intereses. Eso quiere decir que durante unos cuantos años tendrás que ir devolviéndole mensualmente la cantidad que te prestó en su momento, y un poco más. Lo más común es solicitárselo a tu banco de confianza, pero si no quieres recurrir a ellos existen otro tipo de empresas que se dedican a ello, como financiacionparaempresas.net, que financia tu proyecto tanto si eres una empresa como si eres autónomo.

    Microcrédito. Un poco en la misma línea, se trata de un crédito personal de menor cantidad que un préstamo y para el que no se necesita aval. Resulta bastante cómodo si no necesitas una cantidad exacerbada de dinero y si no tienes nada que ofrecer como garantía.

    Crowdfunding. Con la revolución de Internet se ha puesto de moda y se utiliza en todo tipo de proyectos, desde negocios hasta desarrollo de videojuegos pasando, incluso, por la publicación de libros. Se trata de compartir parte de tu proyecto online y proponerle a la comunidad de crowdfunding que te ayuden a financiarlo. Si a la comunidad le gusta tu propuesta, invertirá en ti y podrás recolectar, gracias a miles de personas, el dinero que necesitas para seguir adelante. Me parece un tipo de financiación honesto y altruista, pero también supone un riesgo porque puedes no recibir un duro. No obstante, siempre merece la pena intentarlo.

    Crowdlending. Un tipo de financiación similar al crowdfunding, pero no exactamente. Aunque tiene la palabra “crowd” incluida en el nombre, no se trata de una comunidad prestándote el dinero. Hay empresas que se dedican a ponerte en contacto con un inversor que pueda estar interesado en tu proyecto, por lo que, básicamente, te consiguen financiación de terceros y se llevan un 5% de intereses, la mayoría de las veces.

    Renting and leasing. Este es un método muy útil si no quieres dejarte la pasta comprando todo lo necesario para tu negocio. ¿La ventaja? En lugar de comprar, alquilas, por lo que no tienes que pagar de golpe ninguna cantidad, sino que pagas mes a mes lo que cueste el alquiler del material. ¿La pega? En lugar de comprar, alquilas. El material no es tuyo. Sin embargo, te ayuda a ahorrar sobremanera.

    Business angel. Se llama así porque tendrás la impresión de que, literalmente, te está ayudando un ángel. Se trata de gente que por un motivo u otro dispone de mucho capital y decide invertirlo en negocios que le llamen la atención.

    Póliza de crédito. Otra opción bastante común. Un banco o entidad financiera te ofrece una especie de fondo económico del que vas tirando. Eso quiere decir que te deposita la cantidad de dinero y tú vas utilizándola para lo que la necesitas, reponiendo parte mensualmente con un mínimo de interés. Una opción muy interesante, especialmente si eres autónomo.

    Familia y amigos. Tal cual lo oyes. ¿Quién va a confiar más en tu proyecto que tu propia madre, o tu mejor amigo desde la infancia? No es la mejor opción si necesitas mucha pasta, pero no debes descartar pedir ayuda a tus seres queridos.

     

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