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Blog Coaching en Alicante - Mariola Fernández Haro

Mariola Fernández Haro

Experta en coaching, programación neurolingüística, neuroventas y liderazgo de personas. Me encanta ayudar a la gente a que mejore.

Sobre este blog de Alcoy/Comtat/Foia

Blog dedicado a hablar sobre coaching, inteligencia emocional y liderazgo ofreciendo consejos y herramientas para ayudar a las personas en su día a día.


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  • 14
    Noviembre
    2016

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    Alicante
    Alcoy/Comtat/Foia

    5 consejos para hablar en público

    Hablar en público es fácil. De hecho, todos los días lo hacemos con nuestra familia, nuestros compañeros de trabajo, en el mercado, etcétera: emitimos un mensaje que tiene un público. Seguro que es algo que haces todos los días pero igual ni te lo habías planteado. 

    Hablar BIEN en público es harina de otro costal. Decía Cicerón, considerado uno de los padres de la Oratoria, “les pierde haber oído decir que hablando se aprende a hablar, cuando la verdad es que hablando mal es muy fácil conseguir hablar pésimamente”.

    ¿Y qué diferencia hay entre hacerlo bien o hacerlo mal? Esto es lo que muchas veces ni nos planteamos.

     Aquí os dejamos cinco consejos para hablar en público correctamente, marcando un estilo propio y transmitiendo una imagen coherente y convincente.

     

    1. Creer en ti y en lo que hablas.

    Comunicas lo que sientes y lo que sientes no lo puedes esconder. Si tienes que realizar una presentación en público de algo que no concuerda con tus valores, tus creencias o sobre lo que tienes dudas, eso se va a transmitir de una manera u otra. La audiencia lo percibirá en la modulación de tu voz, en tu lenguaje corporal, a lo mejor sólo de manera inconsciente pero algo fallará si en tu mensaje no existe la convicción de que hablas creyendo lo que dices.

    Por otro lado, si tampoco crees tú ser la persona idónea para exponer ese tema públicamente, esa inseguridad se trasladará a tu audiencia y tu mensaje perderá fuelle, saldrá sin fuerza, como quien presenta un frío informe de resultados.

     ¿Y qué hacemos si por trabajo nos toca presentar un proyecto con el que no estamos de acuerdo al cien por cien? Agárrate a aquella parte del discurso en la que crees firmemente, desarróllala más que las partes en que te muestres más inseguro y, fundamental, termina tu discurso con aquello en lo que te sientes más fuerte. De esa manera, el sabor de boca final de tu discurso será muchísimo más convincente y más coherente.

     

    1. Hablar de lo que sabes y saber de lo que hablas.

    Esto significa escoger un tema en el que realmente te encuentres a gusto. Los discursos se planifican para disfrutarlos, para que tu público disfrute contigo y genere emociones positivas. Es más fácil permanecer en el recuerdo de alguien si, además de transmitirle una idea poderosa, le has tocado el corazón.

     Y cuando encuentres ese tema, escoge aquella parte en la que eres especialista indiscutible y te mueves a gusto. Aquella parte de la que tienes información y experiencia de sobra como para comunicar ese valor a tu audiencia.

     

    1. Enfocar tu mensaje hacia el público que te escucha. Conectar con ellos.

    Contarles historias y sugerir metáforas de su vida cotidiana, en aspectos que conecten con ellos y les suenen cercanos. Muchas veces nos preparamos una presentación en público sobre un tema del que somos especialistas pensando en todo lo que sabemos y podemos comunicar pero olvidamos preguntarnos si esa información es realmente relevante para el público al que nos dirigimos.

    Dicho de otro modo, no se trata de demostrar a tu audiencia cuánto sabes sino de quedarte en su recuerdo proporcionándoles una idea poderosa que conecte con su vida y, a ser posible, que les resulte útil para mejorar su día a día.

     

    1.   Ensayar cómo lo vas a decir y con qué lenguaje corporal lo vas a comunicar.

    ¿Cuántas veces nos hemos preparado solo nuestra presentación y calculado “a ojo” lo que puede durar. Error. La puesta en escena afecta mucho más a la impresión que se llevará tu público de ti que la presentación y el mensaje.

    Dicho de otro modo. ¿Quieres ser un ponente más del montón? Entonces no ensayes, no innoves en tu puesta en escena, limítate a contar tu presentación de power point y serás un orador como tantos otros.

     Ahora bien ¿quieres destacar y generar un estilo propio? Entonces ensaya. Varios días antes. Déjate llevar por tu creatividad vocal, corporal y utiliza recursos escénicos muy sencillos que marcarán la diferencia entre tu presentación y la de cualquier ponente que simplemente “relata” su power point.

     Haz pausas, preguntas, da golpes de voz en un momento dado, muévete por todo el espacio escénico, introdúcete entre las butacas donde el público te escucha, cuenta historias y anécdotas personales, con sentido del humor….Así se construye un gran ponente. Marcando diferencias.

     

    1. Déjate guiar por un profesional en los aspectos que lo necesites.

    Si quieres sacarle todo el partido a tu voz, busca un experto en técnica vocal, si no sabes por dónde empezar tu discurso, busca un preparador de conferencias, si no sabes cómo mover tu cuerpo o cómo moverte por un espacio escénico, busca a alguien que te proporcione las claves principales del lenguaje no verbal y del lenguaje corporal.

     Recuerda: hablas en público todos los días. De ahí a hablar en público con soltura, naturalidad e impactando en tu audiencia hay un trabajo precioso y preciso que te animamos a que acometas cuanto antes.

     Porque hablar en público, compartir tu saber, tu experiencia y tu valor con una audiencia te aseguramos que es una de las experiencias más enriquecedoras y gratificantes que podrás experimentar. ¿Te atreves?

     

    5 consejos para hablar en público

     

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