02 de marzo de 2019
02.03.2019
Orihuela

El PP de Orihuela reta a Pablo Casado y propone como candidato a la Alcaldía a Dámaso Aparicio

Los populares oriolanos desoyen a la dirección nacional que quería como cabeza de lista al alcalde Emilio Bascuñana al no responder al pacto para llevar al presidente local como número 2

01.03.2019 | 23:22
El PP de Orihuela reta a Pablo Casado y propone como candidato a la Alcaldía a Dámaso Aparicio

El PPCV debe ratificar la decisión, lo que puede crear un enfrentamiento entre València y Madrid.

El comité electoral del PP de Orihuela despejó ayer la duda que rondaba desde hace meses sobre la persona que encabezará la lista a la Alcaldía por esta formación en una localidad que ha sido, tradicionalmente, un granero de votos para los populares. Contra todo pronóstico, finalmente el propuesto ha sido el presidente del PP local y edil de Limpieza Viaria y RSU, Dámaso Aparicio. La decisión del PP oriolano va en contra de la dirección nacional, que lidera Pablo Casado, quien tenía previsto que el actual regidor, Emilio Bascuñana, repitiera en el cargo al considerar que no había motivos para que no fuera así. De hecho, la semana próxima, concretamente el lunes, el número 2 del PP, el murciano Teodoro García Egea, tenía previsto visitar Orihuela para refrendar a Bascuñana como su candidato a la Alcaldía. Visita que nadie confirmó si mantendrá.

La propuesta de que Dámaso Aparicio sea el cabeza de lista del PP en Orihuela en las elecciones del próximo 26 de mayo fue ratificada por unanimidad de todos los miembros del comité electoral quienes, en una nota, señalaron que «creemos que es la persona idónea para que el Partido Popular vuelva a conseguir la mayoría absoluta en las próximas elecciones (...) y es la persona que más legitimada está para encabezar la lista de los populares al ser el vencedor de las elecciones locales del PP. En este partido, por norma general, el presidente de la formación es elegido candidato porque es el que tiene el respaldo mayoritario de los militantes».

Decidirá València

El comité electoral elevó ayer la decisión a la dirección regional del partido que es quien tiene las competencias para ratificar definitivamente al candidato propuesto en municipios de entre 20.000 y 100.000 habitantes. Fuentes del PP consultadas por este diario señalaron que el PPCV no tiene intención de enmendar la plana a su agrupación local y que, por lo tanto, elevará a Génova la decisión de que Dámaso Aparicio sea el alcaldable del PP oriolano. La dirección regional, con Isabel Bonig a la cabeza y con la oriolana Eva Ortiz como número 2, no han escondido en estos meses que tampoco querían a Bascuñana como candidato a la Alcaldía y que mantienen una muy buena relación con Aparicio. De esta manera es altamente probable que Bonig eleve su desafío contra Casado, partidario de mantener a Bascuñana 4 años más al frente del grupo popular de Orihuela, y mantenga al presidente local como candidato.

El motivo que ha desatado la decisión, por sorpresa, del comité electoral local es porque Emilio Bascuñana no ha respondido a la oferta de pacto que se le presentó hace un par de semanas en una reunión en Murcia, que incluía poner como número 2 a Dámaso Aparicio, con la condición de ser nombrado diputado provincial, y en los puestos de salida a ediles afines al presidente local del PP, como son Begoña Cuartero y Sofía Álvarez. Un pacto al que, al parecer, llegaron García Egea, Bonig y Aparicio. El comité tampoco ha querido esperar a que, previsiblemente, la Conselleria de Sanidad ponga en manos de la Fiscalía el informe de la Inspección Sanitaria que asegura que Emilio Bascuñana estuvo seis años cobrando sin trabajar -como adelantó la consellera Ana Barceló- algo que él niega, en una etapa en la que compaginó su actividad en la presidencia provincial de Cruz Roja. Las conclusiones del informe ya están terminadas y en el entorno de Aparicio no se explican el por qué aún no han salido a la luz, lo que confiaban en que alejaría las aspiraciones del regidor para repetir en el cargo. Así que los populares oriolanos han optado por deshojar antes la margarita.

Aparicio aceptó dar un paso atrás a sus aspiraciones como alcaldable hace dos meses y que se pusiera como cabeza de lista a una persona que tuviera el consenso entre los dos sectores enfrentados en el PP local: el elegido fue el presidente de la Asociación de Fiestas de Moros y Cristianos, Pepe Vegara, amigo personal de Aparicio y que mantiene una buena relación con Bascuñana. Pero éste dijo que solo aceptaría si realmente era propuesto con consenso, lo que no iba a ser así. También estuvieron en las quinielas el edil de Ciclo Hídrico y portavoz del PP en el Ayuntamiento, Paco Sáez o la concejal Sofía Álvarez. Nombres han sonado unos cuantos pero Bascuñana, con el apoyo del sector afín a Pablo Casado, al que apoyó en las primarias, no ha renunciado en ningún momento a sus aspiraciones para repetir en el cargo.

Además del informe de Sanidad sobre la «ausencia» a su puesto de trabajo en la Dirección Territorial de Sanidad durante 6 años, Emilio Bascuñana se ha enfrentado a otros «escándalos» en este mandato como el del supuesto espionaje a los Whatsapp de Dámaso Aparicio, a lo que el PP dio carpetazo por no haber pruebas, el también espionaje de una asesora a dos concejales, una del PSOE y otra de su partido cuando mantenían una reunión -la comisión se cerró sin llegar a ninguna conclusión- o el encargo de una encuesta electoral pagada con la asignación que recibe el grupo popular del Ayuntamiento y sin consultarlo con la mayoría de ediles.

«No acepto más bicefalias»

Bascuñana señaló ayer a INFORMACIÓN que «el reglamento del partido lo contempla así y lo acepto, pero me consta que sigo contando con el apoyo del partido y confío en que al final se tome la decisión mejor para Orihuela». El alcalde oriolano dijo «respetar» los plazos y estructura de su partido «me consta que cuento con el apoyo del PP renovado, el de Pablo Casado, y sigo manteniendo mi compromiso y responsabilidad de seguir trabajando por mis vecinos, pase lo que pase y le pese a quien le pese y con la intención de seguir siendo alcalde para terminar mi proyecto y culminarlo». Y señaló que «hace dos años di un paso al lado, tras las elecciones a la presidencia del partido, y admití una bicefalia para no generar polémica», lo que no está dispuesto ahora. «Hay otros que esa bicefalia la quieren reconducir y utilizar para otras cosas y lo que en su día era positivo la bicefalia, ahora no solo quiere ser el 2, el 3, el 4 o el 5, quiere ser el 1, algo que es legítimo, sí, pero yo cuento con el apoyo de mi partido y hay que trabajar unidos».

Por su parte, el propuesto como alcaldable Dámaso Aparicio señaló que «es un grandísimo honor que el comité electoral de mi partido me haya designado candidato a la alcaldía de Orihuela. Asumo con gran ilusión y responsabilidad este encargo y estoy seguro que con unidad y con el mejor equipo lograremos los mejores resultados en las próximas elecciones del 26 de mayo». La batalla que durante más de dos años se ha librado en Orihuela entre afines a Aparicio y a Bascuñana, se traslada ahora a más altas esferas del PP con una «guerra» casi segura entre Madrid y València.

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