22 de mayo de 2018
22.05.2018

Antoni Grau: "La carabela portuguesa sobrevivirá en el Mediterráneo mientras el agua este fría"

Antoni Grau, de la dirección general de Pesca de Baleares, explica que la medusa atlántica ha llegado hasta aquí por un régimen constante de vientos de poniente

26.05.2018 | 01:41

La carabela portuguesa lleva ya varias semanas rondando por el litoral de la provincia de Alicante. Ahora ha llegado hasta Mallorca. Su llegada a las islas era previsible dado que cuando su presencia es más acusada en el Atlántico subtropical (del archipiélago canario hacia abajo), entre los meses de febrero y abril, soplaron de forma constante vientos de poniente que provocaron su entrada en el Mediterráneo, explica el jefe de recursos marinos de la dirección general de Pesca de Baleres, Antoni Grau.

Grau recalca que la carabela portuguesa (Physalia physalis), que en puridad no se trata de una medusa sino de un hidrozoo sifonóforo, "sobrevivirá en el Mediterráneo mientras el agua esté fría. Acostumbrada a las temperaturas más bajas del Atlántico, este animal morirá cuando nuestras aguas alcancen los 25 grados", aventura el experto.

Grau recapitula que entraron en el Mediterráneo en el mes de marzo como consecuencia de una frecuencia inhabitual de vientos de poniente de manera constante. Porque estos organismos, a diferencia de las medusas, se mueven más a consecuencia de los vientos que de las corrientes gracias a su particular fisonomía con forma de vela, explica.

Una vez dentro del Mediterráneo, se quedarán dando vueltas en dirección en la que sople el viento. Así, el mes pasado se vieron ejemplares en Eivissa y Formentera y este, al cambiar el viento a levante, han aparecido en las costas de Valencia y Alicante. Así, los vientos de poniente las acercarán a nuestras costas mientras que los de levante las alejarán, concluye el jefe de recursos marinos.

"No podrá sobrevivir más de tres meses en el Mediterráneo, el tiempo que tarde en calentarse el agua. Además, aquí carece del zooplancton, invertebrados, larvas y alevines de peces de los que suele alimentarse. Aunque este animal es capaz de sobrevivir con muy poco alimento", aporta más datos Grau.

Sobre la picadura de este hidrozoo, el experto asegura que se ha exagerado al afirmar que puede matar a una persona. Sí la puede matar si la persona en cuestión es alérgica a su veneno y se produce un shock anafiláctico, diferencia el experto. "Produce una picadura dolorosa pero no necesariamente más que la de una Pelagia noctiluca (las pequeñas medusa moradas y luminiscentes habituales en nuestras costas). No vas al hospital por la picadura de una carabela", zanja Grau este tema.

Grau revela que se ha creado un grupo de trabajo sobre la carabela portuguesa formado por la dirección general de Pesca, la de Emergencias, la conselleria de Medio Ambiente a través del servicio de barcas que limpian el litoral de basura, el SOCIB (Sistema de Observación y Predicción Costera de Balears), el IMEDEA y el Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía.

Sobre este último organismo revela Grau que "han clavado" una hipótesis que apunta a que estos organismos llegan al Mediterráneo cuando se produce una oscilación del Atlántico Norte (un fenómeno climático menos conocido pero similar al Niño) que provoca más lluvias al norte y origina una mayor pluviosidad en el Mediterráneo y los citados vientos de poniente que arrastran a estos organismos hacia esta cuenca.

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