06 de mayo de 2020
06.05.2020
Información
CORONAVIRUS

Puig propone un marco sanitario europeo para reactivar el turismo con seguridad tras la crisis del coronavirus

El jefe del Consell convoca a la sociedad a dar un paso adelante para superar la crisis: «Tenemos que perder el miedo al miedo»

05.05.2020 | 23:26
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, durante su conferencia telemática en el marco de «Foro Alicante».

«Hace falta un programa de reconstrucción potente, con empleo estable y salarios dignos», asegura durante una charla telemática organizada por INFORMACIÓN.

El coronavirus ha sido capaz de poner al límite los sistemas sanitarios de todo el planeta, incluidos los más avanzados. Y si los dirigentes políticos han aprendido algo de esta crisis es la importancia de una sanidad de calidad y con capacidad de previsión y reacción rápida frente a cualquier adversidad. Esta es, de facto, la primera lección que ha interiorizado el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, después de haber pasado casi dos meses viendo como la primavera se tornaba amarga y la sociedad luchaba por su supervivencia. El jefe del Consell ofreció ayer una conferencia telemática que se engloba dentro del nuevo formato de charlas online sobre asuntos de actualidad del «Foro Alicante», organizado por INFORMACIÓN con el patrocinio de la Universidad de Alicante, Bankia y la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana (CEV). Un acto que generó una gran expectación y contó con una altísima participación.



A través de un relato socioeconómico, el presidente Puig, que no escondió la angustia vivida en las últimas semanas pero reiterando el mantra de que ha llegado el momento de «perder miedo al miedo», desgranó las diez lecciones y diez retos que deja esta pandemia. Un esquema que tiene dos grandes ejes de acción: la protección social y el impulso para la reactivación económica, lo que convierte en una prioridad, en su opinión, la flexibilidad y discriminación positiva para un turismo seguro con un marco sanitario europeo para garantice la reactivación del sector con garantías. En estos dos meses han muerto alrededor de 1.300 valencianos, sin duda el peor escenario que un dirigente pudiera imaginar. El coronavirus marcará un antes y un después en la capacidad de las administraciones para alinear las mejores estrategias para superar los obstáculos que se presentan en esta crisis.



Con ese empeño, Ximo Puig reconoció ayer, entre la resiliencia y la preocupación, que uno de los desafíos más inmediatos es reforzar la planificación de lo imprevisto y contemplar, con más recursos, lo eventual. Llevado a la práctica, eso supone buscar un plan para salvar el turismo sin descuidar la seguridad. Por ahí pasa uno de los ejes estratégicos del Consell. El sector representa casi el 16% del PIB de la Comunidad Valenciana y llega hasta el 24 % en la provincia de Alicante por lo que el presidente se ha propuesto actuar con celeridad, consciente de que está en juego el presente de cientos de miles de empleos, y el progreso de la sociedad. «Las comunidades autónomas que aportamos un activo potente del superávit exterior proponemos una iniciativa turística española que sume incentivos desde una visión estratégica», afirmó Puig mientras reiteraba la importancia de un «Mediterráneo vivo y seguro» y destacaba la urgencia de tener una garantía europea que armonice la credibilidad sanitaria.

En este sentido, uno de los retos mayúsculos que nombró se resume en una palabra: Europa. «Los titubeos iniciales de la UE se transformaron luego en timoratas ayudas y, a continuación, en una actitud mucho más acorde a la convulsión socioeconómica que comportará esta pandemia. Pedimos un Plan Marshall desde el inicio de esta crisis. Lo contrario dejaría a la Unión tocada de muerte», afirmó Puig. Si hay algo que, tras la emergencia sanitaria, está provocando quebraderos de cabeza al Gobierno valenciano es la estabilidad económica. Ximo Puig, acostumbrado ya a trazar una salida propia y asumir el liderazgo en esta crisis, afirmó que otra de sus metas es que la suspensión temporal de empleos no se conviertan en definitiva. Ayudar a las empresas con financiación y facilidades administrativas en el marco del diálogo social que ya ha iniciado. «Los empresarios han demostrado estar a la altura del momento. También autónomos y profesionales han ayudado, por voluntad propia, a pesar de las dificultades económicas que aventuraban. Las empresas no solo crean riqueza y empleo; crean lazos que unen a una sociedad», dijo el jefe del Consell, con un relato que ha ido cogiendo fuerza por su actitud persistente y también por el apoyo recibido por parte de los agentes sociales y el resto de grupos en las Cortes Valencianas. En este ambicioso plan de reactivación mediante el que el Consell pretende devolver la economía al estadio previo a la crisis, es necesario, en su opinión, una estimulación, desde la colaboración público-privada, que persiga la creación de empleos estables.

Ser humano vulnerable


Una persona con gustos extravagantes ingiere un animal infectado en la otra punta del planeta y provoca la muerte de 252.000 personas. Este hecho, en definitiva, solo evidencia la fragilidad, inseguridad y vulnerabilidad del ser humano. Estas son algunas de las características que hemos interiorizado a raíz de vivir esta pandemia y en las que Ximo Puig incidió ayer ante la idea de que la Comunidad Valenciana próspera con la que soñaba se vea amenazada por las gravísimas consecuencias sanitarias, sociales y económicas de la Covid-19. «Todo un sistema económico tan complejo como el nuestro puede venirse abajo, como un frágil castillo de naipes, por un terrible y simple efecto mariposa», aseveró Puig ante una evidencia: «Hemos recibido una cura de humildad, somos vulnerables». Y en la carrera para encontrar una vacuna que aporte luz al tenue camino que ahora tenemos por delante, el jefe del Consell dejó para el último de sus retos «la ciencia» y aseguró que «para que un equipo investigador realice ese hallazgo necesita financiación y apoyo. Es hora de que la ciencia, la innovación y la investigación reciban la atención necesaria de las administraciones.Por decencia. Y por inteligencia».

Pero esta crisis, en su opinion, no solo nos ha mostrado las debilidades, sino que también ha sacado a la luz las fortalezas, tanto a nivel individual como colectivo. Además de dar respuestas a futuras situaciones, el presidente de la Generalitat enumeró una serie de hechos que han despertado su reflexión como la corresponsabilidad como gran éxito porque «la ciudadanía se ha ganado el mayor de los respetos con su actitud responsable en estos 50 días de confinamiento» por lo que ahora «nos toca a los gobiernos ganarnos ese respeto». Ante un clima de constante confrontación y reproches en el Congreso de los Diputados, el dirigente autonómico reivindicó que el modelo que deben asimilar todos los gobiernos es el de una gestión responsable, concertada y sin escaparate y recordó a los partidos que la unidad demostrada en los balcones «es el mejor reflejo de esta lección que habíamos olvidado» por lo que «no lo volvamos a olvidar». En base al clima de diálogo y cooperación entre los grupos de las Cortes Valencianas, el presidente Puig quiso dejar claro que no se debe confundir la responsabilidad institucional y la unidad con la hibernación democrática. «Se puede y se debe fiscalizar, criticar, cuestionar y preguntar, y a la vez dialogar y consensuar», concluyó.


«El diálogo es una urgencia exigible para todas las formaciones políticas»


Ximo Puig pide que se rebaje el tono de la crispación en Madrid y reclama que tiene que haber más «corresponsabilidad» en la gestión entre el Gobierno y las autonomías

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, hizo referencia ayer al ambiente de tensión y reproches que se respira en Madrid y dijo que el diálogo es una urgencia exigible para todas las formaciones políticas. «La Comunidad Valenciana es un espacio de diálogo, y todos tenemos que hacer un esfuerzo enorme por situarnos en las preocupaciones de las personas. No se entiende la crispación y me gustaría que en España hubiera esa aproximación», dijo. En su opinión, ha llegado la hora de preservar la salud democrática y «alejarnos del peor rostro del fanatismo, siempre al acecho de que se rompa la brújula colectiva, para presentarse como asidero» para lo que pidió «responsabilidad y conciencia del momento histórico» y evitar que se «critique todo el rato por todo y a todo».

El jefe del Consell mantuvo una actitud constructiva para incidir en la búsqueda del consenso desde los gobiernos. «Así avanzaremos sin quebrar la convivencia», afirmó. En relación a la prórroga del estado de alarma, Ximo Puig manifestó que «no se puede descargar la responsabilidad en otros y el estado de alarma es la vía que mejor controla la movilidad». Según manifestó, la unidad de acción es fundamental «pero eso sí debe haber más corresponsabilidad entre el gobierno y las comunidades autónomas», lo que significa más coordinación. También destacó que ni los gobiernos solos, los ciudadanos ni los agentes sociales en solitario, «podemos superar estas adversidades».

No quiso desaprovechar Puig la ocasión para recordar al alto número de trabajadores que antes eran invisibles y han pasado ahora a estar en primera linea de esta guerra sanitaria. Para ellos también dedicó un reconocimiento asegurando que «la sociedad había arrinconado en los últimos peldaños del prestigio social aquellas profesiones que no exigen un título universitario.La enseñanza universitaria es un factor clave del proceso. Pero ahora se ha comprobado que esos profesionales son fundamentales, e insustituibles, para el engranaje del sistema. Nunca la necesidad de una FP robusta se había revelado tan necesaria como ahora». Como llave de futuro, también destacó que «no podemos depender exclusivamente de las importaciones, y menos todavía de un único mercado, en cuestiones que son estratégicas para nuestra seguridad sanitaria o alimentaria». El jefe del Consell, Ximo Puig, finalizó su intervención asegurando que aunque no podamos elegir el momento de la historia que nos toca vivir «lo que sí podemos escoger es la actitud con la que afrontamos nuestro tiempo».

Una conferencia desde el Saló de Reis del Palau de la Generalitat


El presidente del Consell, Ximo Puig, ofreció ayer la conferencia telématica del «Foro Alicante» desde el Saló de Reis del Palau de la Generalitat, uno de los más emblemáticos de la sede del gobierno autonómico. El acto comenzó a las nueve y media de la mañana y finalizó pasadas las once después de que Puig respondiera a las preguntas de los asistentes.

Aquí puedes ver la conferencia de nuevo.

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