Incendio en Jávea: El fuego arrasa la Granadella y obliga a desalojar a 1.400 personas en Xàbia y Benitatxell

La mayor dificultad para la extinción del incendio forestal entre Xàbia y Benitatxell se concentra en el paraje natural de La Granadella. El fuego ha terminado además con otro símbolo de la Marina Alta, el acantilado del Morro Falquí. Los bomberos han controlado la lengua de fuego que avanzaba a Benitatxell y aseguran que si todo va bien, mañana a lo largo del día lo darán por estabilizado

05.09.2016 | 22:18
Incendio en Jávea: El fuego arrasa la Granadella y obliga a desalojar a 1.400 personas en Xàbia y Benitatxell
Incendio en Jávea: El fuego arrasa la Granadella y obliga a desalojar a 1.400 personas en Xàbia y Benitatxell
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Incendio en Jávea: El fuego arrasa la Granadella y obliga a desalojar a 1.400 personas en Xàbia y Benitatxell

El incendio ha irrumpido en la Cumbre del Sol, en el Poble Nou de Benitatxell, donde ha comenzado a calcinar viviendas. Los vecinos están a salvo, ya que a última hora de la mañana Emergencias de la Generalitat ha manifestado que se había evacuado a todos los residentes como medida de seguridad. En total hay unos 1.400 vecinos desalojados entre Benitatxell y Xàbia.

Los bomberos han controlado la lengua de fuego que avanzaba a Benitatxell. El incendio evoluciona favorablemente, pero todavía hay puntos calientes en las zonas quemadas. Los bomberos aseguran que si todo va bien, mañana a lo largo del día lo darán por estabilizado. Durante la noche van a refrescar todo el perímetro.

Los desalojos, ha declarado Moragues, han sido complicados y ha puesto como ejemplo la evacuación de un chalet en el que había cinco niños. No se prevé que los desalojados puedan volver a sus casas en las próximas horas.

Así lo ha explicado el delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Moragues, que ha detallado que esta tarde había luchando contra las llamas 28 medios aéreos, 222 militares de la UME y 16 vehículos de lucha directa.

Por ello, ha lanzado un mensaje a los pirómanos recordando que el Código Penal ha agravado los delitos y "quien provoca un incendio comete un delito de incendio forestal y caerá todo el peso de la ley sobre ellos".

Las llamas han arrasado además la cala de la Granadella en Xábia. Hasta el momento hay quemadas 319 hectáreas urbanas y rurales y se han visto favorecidas por valores de cerca de 40 grados centígrados, una humedad de entre el 20 y 30 por ciento y el viento.

La mayor dificultad para la extinción del incendio forestal entre los términos alicantinos de Xàbia y Benitatxell se concentra en el paraje natural de La Granadella, una zona cercana al litoral donde las tareas dependen en gran medida del viento. Tras la cala de la Granadella, el fuego ha terminado con otro símbolo turístico y natural de la Marina Alta, el acantilado del Morro Falquí del Poble Nou de Benitatxell.

Aunque el punto más complicado por la mañana ha sido el de la Granadella, ha dicho Moragues, por la tarde "donde más virulencia tiene y donde más efectivos hay es en Cumbres del Sol, donde hay llama alta y tiene dificultad considerable".

Un total de 370 miembros de los servicios de emergencias desde tierra y 22 medios aéreos operan en este lugar, una vez que se han incorporado dos aparatos más: uno anfibio y de carga procedente de Castellón y una brigada helitransportada del Ministerio de Agricultura.

En declaraciones a Efe, el alcalde de Xàbia, José Chulvi, ha señalado que "está costando mucho" combatir las llamas en La Granadella debido a la "enorme" masa forestal de este paraje y al viento.

Aunque las rachas de aire han disminuido bastante con respecto a la tarde y noche de ayer, Chulvi ha indicado que aún sopla y en algunos puntos toma más intensidad que en otros al tratarse de acantilados.

De esta manera, aún permanecen desalojados los vecinos de las urbanizaciones del sur de Xàbia, concretamente las más cercanas al citado paraje natural.

En cuanto al turístico barrio del Arenal, más cerca del casco urbano de Xàbia y pegado a la costa, el alcalde ha relatado que todos los vecinos inicialmente evacuados a última hora de ayer han podido regresar a sus domicilios.

En un principio fueron desalojados porque uno de los focos fue un cañar anexo a esta zona pero tras atajarse las llamas, la situación ha quedado normalizada.

"Esperemos que todo evolucione bien aunque aún desconocemos si se podrá dar por controlado a lo largo del día", ha añadido el alcalde.

DESPLIEGUE AÉREO Y TERRESTRE

Más de una veintena de medios aéreos trabajan a estas horas para tratar de atajar el incendio que sola parte de los municipios alicantinos de Xábia y Benitatxell, que ha obligado al desalojo de un millar de personas y que ya ha calcinado 319 hectáreas.

Según Emergencias de la Generalitat en su página de la red social Twitter, las 319 hectáreas afectadas por las llamas son tanto de suelo urbano como forestal, según un primer perímetro estimado de la zona incendiada.

Además de los más de veinte medios aéreos que operan desde la llegada de la luz del día, trabajan en el lugar 370 miembros de los bomberos, brigadas rurales y de otros cuerpos de emergencias, así como 222 soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

El president de la Generalitat, Ximo Puig, está previsto que visite el puesto de mando avanzado (PMA) a las 13 horas para conocer de primera mano el desarrollo del dispositivo.

Este incendio tuvo cuatro focos y es obra de un pirómano, según estiman tanto la Generalitat como el Gobierno central, y se ha visto favorecido por el intenso viento de poniente, una humedad de menos del 30 por ciento y temperaturas que rozaron los 40.

UN AUTÉNTICO INFIERNO DE LLAMAS
Una cadena de incendios desató ayer el caos en Xàbia y obligó a desalojar a miles de personas de 16 urbanizaciones del sur del municipio y un camping.

Los investigadores no tienen dudas de que detrás de los fuegos está un pirómano. Convirtió Xàbia en un infierno. Primero, sobre las 16.30 horas, originó un fuego en el mirador del Puig de la Llorença, en el Poble Nou de Benitatxell. El fuerte viento de Llebeig empujaba las llamas hacia la Granadella. Los medios de extinción actuaron con rapidez. Dos aviones y dos helicópteros, así como bomberos y voluntarios de Protección Civil, sofocaron las llamas. El incendio ya estaba perimetrado y todos respiraban tranquilos. Se había evitado una catástrofe natural. Pero el pirómano atacó de nuevo.

A 40 metros de donde estaba el perímetro del fuego, y ya cerca de la Granadella, comenzó, sobre las 18.30 horas, un nuevo incendio. Además, tenía dos focos. El intenso viento propagó las llamas a la ladera de la Umbria, ya en la montaña pública de la Granadella. Es una zona forestal de gran valor y muy espesa. El incendio avanzaba ya sin control. La Guardia Civil y la Policía Local empezaron a desalojar urbanizaciones. Las primeras fueron la de Villes del Vent y la de Cansalades Park. No había forma de parar las llamas. Las fuerzas de seguridad también cortaron la carretera de les Cansalades y el Camí Cabanes. A continuación, evacuaron Valle del Sol, Valsol, Pinomar, Pinosol y el Tossalet. Miles de personas tuvieron que abandonar sus casas a todo correr. Muchos lo hicieron a regañadientes. La Guardia Civil tuvo que llevarse detenido a un propietario que no quería de ninguna forma dejar su vivienda.

Pero los desalojos estaban más que justificados. Las llamas cercaban miles de viviendas. Y causaron daños importantes en varias de ellas. Algunas acabaron calcinadas. El fuego llegó al Tossalet por el Camí Vell de la Granadella (la parte alta de esta urbanización de 700 viviendas). También acabó reducido a cenizas el parque público de Pinosol.

El viento, al cierre de esta edición, no había perdido intensidad y seguía empujando las llamas hacia las citadas urbanizaciones. Además, el fuego devoraba la montaña protegida de la Granadella, un edén natural y una de las pocas zonas litorales vírgenes de la Comunidad Valenciana. En el año 2000, también a principio de septiembre, este paraje ya sufrió un terrible incendio que calcinó 500 hectáreas. La montaña se había recuperado de aquella catástrofe natural.

Mientras todos luchaban contra el fuego de la Granadella (a última hora de la noche se incorporó la Unidad Militar de Emergencias), el pirómano todavía sembró un poco más el caos. Sobre las 20.30 horas, prendió fuego al Saladar, un paraje que está junto a la playa del Arenal. Las llamas cogían gran altura en el meollo turístico de Xàbia. Decenas de vecinos de varias fincas de apartamentos bajaron a la calle ante la cercanía de las llamas. Los medios de extinción, para entonces, ya estaban totalmente desbordados. Acudieron a sofocar este fuego voluntarios de Protección Civil de Xàbia. No había más manos.

El incendio del Saladar fue, al final, el que menos estragos causó. Desató gran alarma. Xàbia vivía un infierno, con frentes de fuego aquí y allá (el de la Granadella pronto se disgregó en varias lenguas). El alcalde, José Chulvi, se mostraba consternado y preocupado por tanta destrucción. Mientras, los vecinos desalojados se resistían a alejarse mucho de la zona del fuego. El ayuntamiento habilitó el instituto Antoni Llidó para acoger a estos vecinos. Pero, a medianoche, sólo habían acudido unas 50 personas. El resto prefirió pasar la noche en vela y al raso, observando desde la distancia el avance del pavoroso incendio.

El despliegue de bomberos y voluntarios fue impresionante. Unos 30 camiones de bomberos, así como brigadas forestales, se desplegaron por la zona. Los voluntarios de Protección Civil de Xàbia y los del Poble Nou de Benitatxell trabajaron a brazo partido toda la noche. La UME envió a 43 militares y 22 vehículos. Con las primeras luces del alba, llegarán los medios aéreos.

El fuego en el Saladar arrasó cañaverales y matorrales y, al cierre de esta edición, ya no se veía llama. Pero el de la Granadella seguía descontrolado. Los cortafuegos abiertos en las urbanizaciones que lindan con este paraje no lograron detener un incendio que se propagó con gran rapidez. La densa vegetación provocaba que, por momentos, incluso se produjeran explosiones.

Fuentes policiales consultadas ayer se mostraron convencidas de que esta cadena de incendios la provocó un pirómano. El alcalde también indicó a este diario que todo apuntaba a que los fuegos fueron intencionados. Con el primero, ya buscaba arrasar la Granadella. Pero los medios de extinción lo sofocaron con rapidez. El pirómano volvió a la carga y logró su propósito de convertir Xàbia en un caos y un infierno. La noche fue dantesca.

ASÍ AMANECÍA HOY XÀBIA

RECOPILACIÓN DE URBANIZACIONES DESALOJADAS
Villes al Vent, Cansalades Park, Valle del Sol, Valsol, Pinomar, Pinosol, Tossalet, Toscal, Entrepinos, Cap Martí, Costa Nova, La Guardia Park, Adsubia-toscamar, La Colina, La Finca y Altos de Cabanes. También el camping Naranjal.

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