15 de julio de 2019
15.07.2019
Doctor Francisco Javier Bru Jaen, pediatra consultor. Elche

El lenguaje de los bebes: ¿Cómo se expresan? ¿Qué significa su llanto?

El experto desvela por edades el desarrollo del lenguaje de los bebés y cómo los adultos deben comunicarse con él

15.07.2019 | 13:49
Un bebé de 4 meses ya reconoce la forma de hablar de sus padres y sus nombres.

Fascinación es lo que experimentan los padres con el desarrollo del lenguaje de sus hijos y de hecho el primer «mamá» o «papá» constituye todo un momento muy especial.

Aprender a hablar y a entender es todo un complejo proceso e intentar aproximarse al mismo en su desarrollo es lo que vamos a intentar aquí.

Inicialmente sólo oímos ruidos extraños, imaginemos como cuando viajamos a otro país y ponemos la radio. Los bebés ya oyen desde la 24 semana de gestación, oyen el latido del corazón de su madre o el murmullo del paso de sangre.

Posteriormente lloran con la melodía del lenguaje de sus madres. Los bebés succionan más intensamente el chupete cuando oyen una vocal extraña (más que consonante), mientras que la melodía de conversación de la madre, ya oída tiempo atrás, le relaja. No obstante, pese a todo ello, el bebé necesita la interacción de los padres y adultos, una vez fuera del vientre materno, al que deben hablar despacio y repetir con entonación cada palabra.

Un bebé de 4 meses ya reconoce la forma de hablar de su padre y madre y sus nombres. Y dos meses más tarde algunos pueden reconocer la palabra adecuada en una situación determinada. Al primer cumpleaños y en situación de confianza es cuando dicen sus primeras palabras.

Veamos cómo es el desarrollo del lenguaje. El bebé de 0 a 3 meses llora en diferentes tonos, sonríe fácilmente y se comunica por mímica. Lo que se debe hacer es hablar mucho y mantener el contacto visual repitiendo el sonido que el bebe produce.

De 3 a 6 meses reaccionan a los ruidos emitiendo sonidos diferentes según el momento emocional. Se debe responder y «traducir» el ruido que el bebé produce y comentarle las cosas que pasan: «mira una pelota» o «ahora te cambio el pañal».

De 6 a 8 meses parlotea y dice sílabas dobles, perfecciona los gestos y ya entiende palabras simples, algunos su nombre. Con movimientos de las manos se deben nombrar cosas y ellos ya con su atención relacionan objetos con nombres.

Ya a partir del año la combinación de objetos y sonidos le permite reconocer prohibiciones o pequeñas tareas e identificar pequeños conceptos. Es ahora cuando el juego de esconderse y aparecer. A partir de entonces hablarles y dejarles por ejemplo elegir entre dos posibilidades o decirles qué se va a hacer, ya para ese momento tienen 50 palabras. Por favor, dejen la mímica y el dedo para señalar a partir del año. Hablen, digan, jueguen, toquen, trabajen el esquema corporal indicando dónde están las manos, los ojos, reconocer los colores, recurran a los cuentos, interactúen, no les ignoren. Aunque tengamos prisa no recurran al dedo pues empequeñece al niño y no le permite desarrollar vocabulario.

Por cierto, ¿sabían una cosa? El llanto del bebé de 4 meses le va a revelar cómo sonará su voz cuando tenga 5 años. Y con 7 años su tono de voz nos permite adivinar cómo sonará su voz algo ya de adulto.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook