15 de febrero de 2020
15.02.2020

Medicina Reproductiva: Formar una familia, uno de los mayores retos del siglo XXI

Médicos y especialistas en Ginecología y Medicina Reproductiva de Alicante abordan en INFORMACIÓN los principales retos de la fertilidad y la reproducción asistida en la actualidad

15.02.2020 | 04:15
España se sitúa a la cabeza de Europa en número de tratamientos de fertilidad.

El torrente de avances científicos y tecnológicos en medicina reproductiva es innegable e imparable. No solo se trata de una de las ciencias que más se ha desarrollado en los últimos años, sino que, además, España se sitúa a la cabeza de Europa en número de tratamientos de fertilidad, según datos de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE). Este aumento no es casualidad, se basa en la calidad de los tratamientos que se practican en nuestro país, donde Alicante juega un papel más que destacado.

Formar una familia se está convirtiendo en todo un reto del siglo XXI. La cada vez más tardía incorporación al mercado laboral de los jóvenes y las dificultades para tener independencia económica, unido a un nuevo estilo de vida donde prima el ocio, la cultura o las relaciones sociales hace que la población se plantee tener descendencia sustancialmente más tarde. Sin embargo, a mayor edad, más dificultades. ¿Cómo afrontar este «desafío moderno»?

Con el objetivo de arrojar algo de luz a esta cuestión, médicos y especialistas en Ginecología y Medicina Reproductiva de la provincia de Alicante se han reunido esta semana en las instalaciones de INFORMACIÓN en un desayuno-coloquio que ha tratado los últimos avances clínicos en la materia, debatiendo sobre el presente y el futuro de esta especialidad y resolviendo dudas frecuentes para la sociedad: ¿Cómo influye la edad en la fertilidad? ¿Cuál es el perfil del paciente que acude a centros de reproducción asistida? ¿Por qué España es uno de los destinos favoritos a nivel mundial? ¿Qué protección tienen los donantes?

Los expertos que participaron en la cita fueron Ana Segura, andróloga de la Unidad de Reproducción de HLA Vistahermosa; Sergio Rogel, ginecólogo y director Médico Nacional de IVF Spain; Ariadna Brotons, embrióloga y directora del Centro InVitam y Virginia Prieto, ginecóloga y responsable de la Unidad de Diagnóstico Prenatal de HLA Vistahermosa. De la moderación del debate se encargó el redactor de INFORMACIÓN Joaquín Benaloy.

Los médicos y especialistas en reproducción asistida que participaron en el desayuno-coloquio de INFORMACIÓN: Ariadna Brotons, Virginia Prieto, Sergio Rogel y Ana Segura / Álex Domínguez
 
 

España, la mejor ley de Europa

Según los especialistas, España y la provincia de Alicante llevan años siendo uno de los principales focos de atracción turística para la reproducción asistida. De esta forma, se suele hablar de «turismo reproductivo», un término correcto para unos y que no convence demasiado a otros pero que es una realidad cada vez más tangible.

De hecho, la Asociación Nacional para Problemas de Fertilidad cifra en un 40% el porcentaje de europeos que viaja a centros españoles para tratamientos de fertilidad, gracias a la investigación, a su calidad asistencial y animados por la ley (la más flexible de Europa) que permite el acceso a mujeres solteras y el anonimato del donante entre otros factores.

Ana Segura afirmaba al respecto que «España está jugando en primera división» y que en este campo «no tenemos nada que envidiar a ningún otro país». De hecho, como apuntaba Sergio Rogel, «toda Europa está viniendo a España a hacerse tratamientos, incluso gente de Estados Unidos y Australia, también motivados por el precio».

Ariadna Brotons hizo hincapié en el papel fundamental que juegan los laboratorios para el avance de la reproducción asistida en España: «se sigue haciendo mucha investigación y, además, somos rápidos en la aplicación, nos formamos en nuevas técnicas y enseguida las ponemos en marcha».
 

Alicante, un destino clave

Si hay dos puntos esenciales que hacen que España sea una «potencia» en Medicina Reproductiva son investigación y lesgislación, y si a eso le sumamos un enclave ideal con sol, playa, naturaleza y ocio... el resultado es una provincia puntera en esta especialidad. Y es que, además del trato personalizado, la efectividad de los tratamientos y de sus profesionales y las herramientas para luchar contra la infertilidad, Alicante cuenta con el valor añadido del «turismo reproductivo»: un clima perfecto y un ambiente propicio para ello.
 

Perfil de los pacientes

Según Sergio Rogel, la paciente más frecuente en una clínica de fertilidad es una mujer sana que ha retrasado el momento de ser madre y necesita recurrir a técnicas de reproducción asistida. Otro tipo de paciente habitual es aquella que ha decidido preservar su fertilidad para que esto no ocurra. «Cada vez más jóvenes se empiezan a plantear técnicas como la vitrificación de óvulos».

No obstante, cabe señalar que en un gran número de casos es el hombre quien presenta un problema de fertilidad, por lo que «se está desarrollando mucho la investigación en el campo masculino (andrología), lo cual es muy positivo», según Ana Segura.

Otros perfiles que suelen acudir a estos centros son mujeres que quieren ser madres solteras así como parejas homosexuales. Tal y como señalaba Ana Segura, «este último es el perfil que más ha cambiado, hoy en día está totalmente normalizado y superado que dos personas del mismo sexo acudan a una clínica de reproducción asistida para concebir un hijo».
 

¿Cuestión de edad?

Tradicionalmente, siempre se había pensado que la edad de la mujer era la única capaz de condicionar el embarazo. Sin embargo, se ha demostrado que la edad paterna también influye muchísimo en la posibilidad de concebir un bebé y en las repercusiones que puede tener en el nacido.

Todos los expertos coincidieron en que a determinadas edades hay que tener calma y pensarlo bien. Primero, porque quedarse embarazada con 47 años, aunque se congelen óvulos con 30, conlleva grandes peligros para madre e hijo y, segundo, porque como afirmaba Virginia Prieto «hay que tener en cuenta que el embrión luego se convierte en un niño, y no es lo mismo correr detrás de él con 30 que con 50 años».

La ginecóloga de HLA Vistahermosa fue muy clara al respecto «Aunque hoy en día con 45 años contamos con una muy buena salud y un físico fuerte, el aparato genital caduca y mucha gente no lo puede entender. El riesgo de cromosomopatías y Síndrome de Down teniendo un hijo a esas edades es elevadísimo». Sea de quien sea el problema, hombre o mujer, «al final es una cuestión de pareja y hay que afrontarlo juntos. Nunca hay que culparse ni culpar al otro», concluía Ariadna Brotons.
 

Personalización del tratamiento

Las técnicas de fertilidad y reproducción asistida actuales permiten adaptar el tratamiento a las necesidades de cada paciente. Según Sergio Rogel, «es posible personalizar los tratamientos atendiendo a las expectativas del paciente, su edad, cuántos hijos quiere tener y en qué espacio de tiempo».

Ariadna Brotons añadió que «un buen estudio de esterilidad previo permite un tratamiento más personalizado y con mayor éxito». No obstante la embrióloga señaló que, por mucho que una paciente quiera, por ejemplo, que se le implanten dos embriones «para aprovechar el precio del tratamiento», no hay que atender a todas las peticiones cuando conllevan complicaciones. Virginia Prieto también quiso matizar, «somos médicos y no hay que aceptar todos los caprichos, cuando hay peligro para la mujer o el bebé no se puede ceder».


Un instante de la reunión celebrada esta semana en INFORMACIÓN / Álex Domínguez

Últimas técnicas y anonimato del donante, cuestiones de actualidad

En un momento en el que la ciencia cambia prácticamente cada día, los especialistas en Ginecología y Medicia Reproductiva reunidos en el desayuno informativo organizado por INFORMACIÓN valoraron los avances que está teniendo esta especialidad médica, así como los principales «mitos», o aquello que todavía no se puede hacer.

De entre las técnicas que más éxito están teniendo en la actualidad se encuentra la vitrificación. Se trata de un método de criopreservación de la fertilidad que permite posponer la capacidad reproductiva de hombres y mujeres manteniendo la calidad de sus óvulos o espermatozoiodes. Esto se consigue mediante el uso de sustancias y posterior congelamiento rápido.

Ariadna Brotons señalaba que es una técnica «que está a la orden del día y que nos ha permitido igularar o mejorar, en determinados casos, las tasas de éxito de los óvulos y espermatozoides frescos». Eso sí, es necesario aclarar que «es una opción para que la mujer pueda quedarse embarazada en el futuro, pero no una garantía».

La vitrificación es una técnica que también se recomienda a los pacientes oncológicos y que, de hecho, cubre la Seguridad Social. «Es importante mentalizar a los especialistas que van a recetar fármacos que conlleven un posible deterioro de la capacidad reproductiva de que deben recomendar la vitrificación», decía Ana segura. «Recomendaría que en cánceres hereditarios y en familias con mucha incidencia de esta enfermedad las mujeres se plantearan la congelación de óvulos, pensando en su futuro».

Con respecto a los mitos, por ejemplo, ya se habla de que es posible crear óvulos y espermatozoides «sintéticos» con células madre, pero hay que hacer una gran matización. Los ensayos existen pero «no son más que pruebas que ni se pueden llevar a cabo ni está claro que se vaya a poder», como afirmaba Ana Segura.

Y así como existen procedimientos que no se pueden realizar en el plano clínico, tampoco en el legal. Durante el coloquio los expertos quisieron dejar muy claro que en España no está permitido manipular genéticamente los embriones con el fin de modificar las características del futuro bebé.

Según la Ley del 16 de febrero de 2006 sobre técnicas de reproducción asistida, solo si el embrión contiene una enfermedad de aparición temprana, que no sea curable en la actualidad o que sea potencialmente mortal, se podrá descartar.

Tampoco se puede elegir al donante, que es totalmente anónimo, a pesar de la polémica generada en la última semana por las recomendaciones del Comité de Bioética de España que expresa que «el derecho a conocer el origen biológico prima sobre el derecho al anonimato».

Aquí, todos los especialistas presentes concidieron: debería seguir siendo anónimo, ya que «nos quedaríamos sin donantes, los tratamientos se encarecerían y muy poca gente vendría a España para someterse a ellos, perdiendo todo nuestro potencial».

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