19 de octubre de 2019
19.10.2019

La radioterapia intraoperatoria suprime las sesiones de irradición en el tratamiento del cáncer de mama

La terapia one step permite en un solo acto quirúrgico la extirpación del tumor, la irradiación y la reconstrucción oncoplástica de la mama, suprimiendo las sesiones de radioterapia externa

19.10.2019 | 04:15
La radioterapia intraoperatoria suprime las sesiones de irradición en el tratamiento del cáncer de mama

La detección precoz, y por tanto la importancia de realizarse tanto autoexploraciones como mamografías regularmente, es fundamental para mejorar el pronóstico y la supervivencia de los casos de esta enfermedad, que representa el 16% de todos los cánceres en pacientes femeninos.

Sensibilizar y concienciar a la población sobre este aspecto, con la finalidad de detectar cualquier signo o anomalía en los senos de la mujer, es el principal objetivo del Día Internacional del Cáncer de Mama, que se celebra el 19 de octubre de cada año.

El cáncer de mama no se puede prevenir, sin embargo estudios recientes parecen demostrar que el riesgo de padecer esta enfermedad se puede reducir realizando ejercicio físico de forma regular (al menos 4 horas a la semana), evitando el sobrepeso y la obesidad tras la menopausia y el consumo regular de alcohol.

Además, se ha podido demostrar mediante estudios epidemiológicos, que el uso de tratamientos hormonales sustitutivos durante la menopausia se asocia a un incremento del riesgo de padecer cáncer de mama., de forma que se recomienda evitar el tratamiento hormonal sustitutivo tras la menopausia.

Asimismo, en caso de que existe una historia familiar de cáncer de mama es conveniente que se pida consejo genético, que permitirá determinar si se asocia con una mutación genética (BRAC1, BRAC2).
 

¿Cómo realizar una autoexploración de la mama?


La autoexploración puede ayudar a localizar de forma anticipada señales que facilitan la detección precoz de un cáncer de mama. Es recomendable realizarla una vez al mes, idealmente el segundo o tercer día tras el periodo. Recuerda que también debes programar revisiones y mamografías periódicamente.

Sin embargo, no basta con quedarse en la autoexploración mamaria. La importancia de las pruebas de radiología es clave para para realizar un diagnóstico temprano. Lo recomendable sería diagnosticarlo tempranamente con pruebas de imagen de última generación.



Factores de riesgo del cáncer de mama que no se pueden cambiar

- Sexo: El ser mujer es el factor de riesgo más importante. Las mujeres tienen una glándula mamaria más desarrollada que los hombres, pero lo importante es que las células de esta glándula están sometidas al estímulo constante de los factores de crecimiento hormonales, los estrógenos y la progesterona. Los hombres pueden tener cáncer de mama pero la incidencia es muy baja: 100 veces menor que en la mujer.

- Edad: Alrededor del 18% de los cánceres de mama se diagnostican en la década de los 40 y el 77% por encima de los 50 años. Por encima de los 75 años el riesgo disminuye.

- Hereditarios (factores genéticos y familiares): Los factores hereditarios se identifican a través de la historia familiar:

  1. Tener dos o más familiares, de primer grado (madre, hermana, hija) o de segundo grado, de línea materna o paterna (abuela, tía), con cáncer de mama o de ovario.

  2. Familiares con cáncer de mama y ovario simultáneamente.

  3. Aparición del cáncer de mama en el familiar a una edad anterior a los 50 años.

  4. Tener un familiar varón con cáncer de mama.


Factores de riesgo del cáncer de mama que sí se pueden cambiar


Existen una serie de factores de riesgo que podemos modificar, y por tanto contribuir a la prevención del desarrollo de la enfermedad.

- Descendencia: Las mujeres que no tienen hijos tienen un riesgo aumentado de cáncer de mama respecto a las que sí los tienen.

- Edad del primer embarazo: Si el primer embarazo ocurre a una edad superior a los 35 años el riesgo de padecer cáncer de mama es de 1,6 veces superior al de la mujer que lo tiene a la edad de 26 -27 años.

Cabe destacar que algunos estudios sugieren que la lactancia puede disminuir el riesgo de cáncer de mama, pero solamente si la lactancia es prolongada, durante 1,5 a 2 años. Los mecanismos por los que la lactancia previene del cáncer de mama son el retraso en el restablecimiento de la función ovárica, por un lado, y la disminución en los niveles séricos de estrógenos, por otro.

Tratamiento para el cáncer de mama: Radioterapia intraoperatoria (RIO)


Una de las técnicas más novedosas y avanzadas que existe actualmente en el tratamiento del cáncer de mama es la radioterapia intraoperatoria (RIO) en quirófano que suprime o reduce las sesiones de irradiación externa.

"El procedimiento en quirófano de la irradiación dura 30 minutos, lo que evita las 25 o 30 sesiones de irradiación externa de los tratamientos convencionales", explica la doctora Rosa María Cañón, responsable de la Unidad de Oncología Radioterápica de la Plataforma de Oncología del Hospital Quirónsalud Torrevieja.

Este tratamiento, que se denomina terapia one step, permite en un solo acto quirúrgico la extirpación del tumor, la irradiación y la reconstrucción oncoplástica de la mama, suprimiendo de esta forma las sesiones de radioterapia externa.

La RIO es una técnica de alta precisión en la que se administra una fracción única y elevada de radioterapia durante un acto quirúrgico, sobre el lecho tumoral, con la ventaja de la visualización directa del lecho a irradiar, evitando la irradiación innecesaria de los tejidos sanos circundantes.

Según la doctora Cañón, "el principal inconveniente hasta ahora para su desarrollo ha sido el desplazamiento del paciente desde el quirófano al búnker de tratamiento, problema que se ha solucionado con el desarrollo de pequeños aceleradores de electrones que se ubican en el quirófano, con lo que se evitan los riesgos de dicho traslado, se acortan los tiempos del procedimiento y se incrementa la calidad de vida de los pacientes".

Nos referimos al Mobetrón (único en España). Se trata de un acelerador de electrones móvil, ubicado en quirófano, cuya tecnología, según señala la doctora Cañón, permite administrar tratamiento a diferentes tejidos, espesores y cavidades volumétricas, es decir, a gran variedad de tumores y localizaciones, no solo a pacientes con cáncer de mama.

El tratamiento se lleva a cabo gracias a la colaboración con el resto de departamentos implicados (cirujanos, anestesistas, ginecólogos, patólogos, oncólogos médico, etc) que trabajan coordinados en un programa multidisciplinar.

En el tratamiento de pacientes con cáncer de mama aporta un gran beneficio en calidad de vida, pues acorta o suprime los días de irradiación externa posterior, disminuye los efectos secundarios y, en los casos de one step, permite la reconstrucción mamaria inmediata.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook