11 de octubre de 2019
11.10.2019

Siete hábitos que hacen que engordes y no lo sabías

Estas rutinas que realizamos en nuestro día a día pueden causar un aumento de peso

11.10.2019 | 09:46
Siete hábitos que hacen que engordes y no lo sabías

Si tu batalla diaria se libra contra la báscula, es probable que en tu día a día tengas en cuenta una serie de recomendaciones para bajar de peso y que además sigas hábitos saludables que te ayuden a bajar kilos. No obstante, debes saber que todos cometemos ciertos errores que no solo no nos ayudan a adelgazar, sino que además son la causa de que engordemos.

En estas líneas te descubriremos siete hábitos que seguimos en nuestro día a día y que nos hacen ganar kilos sin que probablemente lo sepamos:

Comer de forma distraída

Es frecuente que comamos viendo la televisión, leyendo el periódico o mirando el móvil. Este hábito puede tener influencia también en la báscula. En este sentido, estudios científicos han puesto de manifiesto que cuando se come distraído se ingiere más cantidad de alimentos. Además, comer sin prestar atención al plato también nos hace menos conscientes del tipo de alimentos que nos llevamos a la boca lo que termina por empobrecer nuestra dieta.

Comer rápido

Es habitual que debido a las prisas y el estrés del día a día no dediquemos a nuestra comida el tiempo que sería necesario. Así, en pocos minutos hemos 'devorado' platos enteros. Esta rapidez provoca que no mastiquemos bien, algo que influye también en nuestro metabolismo y nuestro peso. Así, estudios científicos han demostrado que masticar correctamente provoca mayor sensación de saciedad, menor apetito y una menor ingesta global.

Usar platos grandes

En nuestra lucha contra la báscula, una buena opción puede pasar por recurrir a platos más pequeños. Aunque sea inconscientemente, cuando usamos platos grandes nos servimos más comida de la que deberíamos, una circunstancia que repetida día a día provoca un aumento de kilos en nuestro cuerpo.

Alimentos 'light'

En muchas ocasiones comemos alimentos bajos en calorías pensando que de esta manera comemos más sanos. No obstante, al ser menos saciante, no es infrecuente que terminemos comiendo más cantidad de este alimento que si optásemos por el mismo producto en su versión menos ligera.

Deja el coche en casa

No es necesario salir a correr ni encerrarse en el gimnasio durante horas. Para mantener el peso a raya basta con pequeños cambios como dejar el coche en casa e intentar en la medida de lo posible andar más, coger la bicicleta... Hay estudios científicos que demuestran que se puede perder peso sólo con caminar 15 minutos después de cada comida: rehúye el sofá y ponte en marcha, después de comer es lo que tu cuerpo necesita. Otro de estos pequeños cambios, por ejemplo, es olvidarnos del ascensor y optar por subir andando por las escaleras.

Dormir bien


El déficit de sueño es otro enemigo de nuestra línea. Y es que dormir correctamente desempeña un papel muy importante en el metabolismo energético de nuestro organismo, de manera que un déficit de sueño provoca que comamos más alimentos. Además, una investigación publicada en American Journal of Clinical Nutrition ha demostrado que dormir más se asocia a un menor índice de masa corporal (IMC) y a una mejor alimentación.

Saltarse una comida

Aunque muchas personas puedan pensar lo contrario, saltarse una comida puede provocar efectos contrarios a los que se pretende. Lo ideal es realizar 4 comidas diarias. Si no cumplimos con este criterio, estamos mandando un mensaje equivocado a nuestro cuerpo, que cree que no ha consumido suficiente energía y pone en marcha el ahorro de energía acumulando grasa. Además, al saltarnos una comida es probable que en la siguiente sintamos más hambre y terminemos comiendo de más, ganando más kilos a la báscula.

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