10 de octubre de 2019
10.10.2019

Técnicas para tratar la obesidad y las enfermedades asociadas a ella

La cirugía bariátrica y metabólica consigue prolongar en diez años la vida de los pacientes obesos, además de mejorar considerablemente su calidad de vida al lograr hacer remitir enfermedades como la hipertensión, la dislipemia o apnea del sueño

10.10.2019 | 04:15
Técnicas para tratar la obesidad y las enfermedades asociadas a ella

Los cambios en el estilo de vida, el sedentarismo, falta de ejercicio físico y el abandono de la dieta mediterránea han provocado un aumento del sobrepeso y la obesidad entre la población. Las cifras hablan por sí solas: España cuenta con un 16,7% de su población adulta mayor de 18 años con un Índice de Masa Corporal superior a los 30 kg/m2; la media de la UE está en un 15,9%. Asimismo, desde el 2008 hasta el 2014, este porcentaje aumentó un 1% en España.

Cabe destacar un dato que como poco resulta alarmante, y es que desde 1975 las personas con sobrepeso y obesidad se ha casi triplicado en todo el mundo. En 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos.

Las consecuencias de la obesidad, también llamada epidemia del S.XXI, llevan asociados problemas de salud tan graves como cardiopatía isquémica, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, insuficiencia respiratoria, artrosis, la aparición de determinados tipos de tumores y la diabetes tipo 2. Precisamente, las personas obesas tienen el riesgo de padecer diabetes tres veces mayor al de las personas que no tienen obesidad.

La diabetes, al igual que la obesidad, se puede curar con cirugía y los datos son claros: más del 80% de los pacientes obesos que se someten a una intervención de cirugía bariátrica o metabólica deja de ser diabético.
 

Cirugía endoscópica: balón intragástrico

La técnica del balón intragástrico consiste en una esfera de látex llena de suero fisiológico que se coloca vía endoscópica en el estómago bajo sedación y sin necesidad de ingreso del paciente. "Su principal efecto", explica el doctor Juan Antonio Casellas, especialista en técnicas endoscópicas de la Unidad de Obesidad de alicante, "es la disminución de la motilidad del estómago reduciendo el tiempo de vaciado tras la ingesta de alimentos y provocando, en la mayoría de los casos, una sensación de saciedad temprana durante las comidas".

Esta técnica está indicada en aquellos pacientes que padecen sobrepeso o la denominada obesidad tipo I, es decir que su IMC sea menor de 29 y que ya hayan intentado perder peso con dietas previamente y no hayan conseguido resultados. Según diferentes estudios la pérdida media de un paciente con balón se encuentra entre los catorce y dieciséis kilos transcurridos los seis meses.

El especialista advierte además que la pérdida de peso conseguida con un balón intragástrico solo es permanente en aquellos pacientes que han logrado cambiar sus hábitos de alimentación y ejercicio de manera sostenida en el tiempo, sin esas dos premisas existe una alta posibilidad de recuperar el peso perdido en menos de tres años, por lo que el doctor Casellas recomienda la supervisión continua de un equipo de profesionales para poder mantener la pérdida de peso.



 

Cirugía bariátrica y metabólica como solución

La enfermedad que con mayor frecuencia que se asocia al exceso de peso es la diabetes tipo 2, que aparece en los adultos con sobrepeso y obesidad debido a que el incremento de la grasa en el organismo aumenta la resistencia a la acción de la insulina que produce el páncreas, que tiene que trabajar más de lo necesario en estos casos, y acaba por agotarse.

La asociación de la diabetes tipo 2 con el sobrepeso- obesidad es tan consistente que ha llevado a definir el concepto de diabesidad.

La cirugía bariátrica y metabólica consigue prolongar en diez años la vida de los pacientes obesos, además de mejorar considerablemente su calidad de vida al lograr hacer remitir enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión o la dislipemia, y disminuir el riesgo de padecer tumores, especialmente de colon o mama, según ha afirmado el doctor Carlos Sala, especialista de la Unidad de Obesidad de los Hospitales Quirónsalud Alicante y Valencia.

Entre las técnicas que más eficacia y seguridad han demostrado hasta la fecha se encuentran la gastrectomía tubular y el bypass gástrico. "Ambos métodos ya han acreditado una baja mortalidad, un reducido número de complicaciones y una alta eficacia en la resolución de la diabetes y enfermedades asociadas", declara el doctor.

Estas intervenciones se realizan vía laparoscópica, mediante cirugía mínimamente invasiva, lo que reduce el dolor y las posibles complicaciones. El paciente está preparado para abandonar el hospital a las 48 horas de la intervención.

Tanto la gastrectomia vertical laparoscópica como el bypass gástrico laparoscópico, son efectivas contra la diabetes, que remite en un 80-90% de los pacientes, mejorando en el 20% restante. sin embargo, el bypass parece más efectivo frente a la hipertensión y la dislipemia. ambas técnicas facilitan, además, la pérdida de peso.

La mejor y más prometedora actualmente es la gastrectomia vertical laparoscópica o tubo gástrico, que reduce el volumen de la ingesta y además ocasiona un efecto metabólico corrigiendo la diabetes. Desde 2014 es la técnica que más se realiza en el mundo. Es muy fisiológica porque no produce malabsorción, evitando los déficits nutricionales.

Está indicado en pacientes con IMC entre 35 y 45, con comorbilidades leves, y con facilidad para la cumplimentación dietética. en los pacientes con reflujo gastroesofágico (ardor de estómago) y esofagitis severa recomendamos preferiblemente el bypass porque además lo corrige.

Además de reducir el volumen de la ingesta asocian una malabsorción controlada. La mejor y más aceptada de todas las técnicas bariátricas contra la obesidad mórbida es el bypass gástrico laparoscópico. Se considera el Gold Standard o Técnica Patrón Oro contra la que se comparan las demás técnicas.

Se recomienda, particularmente, en pacientes comedores de dulces, en pacientes con reflujo gastroesofágico y esofagitis (acidez de estómago), y en pacientes con Síndrome Metabólico.

Este tipo de técnicas están especialmente indicadas en el tratamiento de pacientes con índice de masa corporal superior a 35 o incluso si es inferior pero provoca enfermedades graves asociadas, como la diabetes con mal control metabólico, la hipertensión arterial, dislipemia o el síndrome de apnea obstructiva del sueño.

Estos métodos ayudan a reducir entre un 70-80% del exceso de peso de los pacientes con obesidad y ofrece resultados altamente satisfactorios en pacientes que padecen diabetes tipo 2, a los que permite abandonar por completo su medicación, y previene la aparición de cualquier tipo de enfermedad asociada.

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