28 de junio de 2019
28.06.2019

¿Por qué operarme de la vista en verano?

En la época estival aumentan un 30% las operaciones oculares, permitiendo al paciente olvidarse de las gafas y las lentillas, tan molestas en ciertas ocasiones

28.06.2019 | 17:51
Al salir del agua no des ochenta vueltas por la arena hasta encontrar tu toalla.

Todos los años lo pensamos. Debería operarme de miopía o presbicia, pero ¿lo debemos hacer en verano? Algunos estudios señalan que, en verano aumentan un 30% las operaciones visuales como el astigmatismo, la miopía, la hipermetropía o la presbicia o vista cansada.

Es el momento de olvidarse de las gafas de una vez por todas, ya que molestan en muchas circunstancias: cuando nos arreglamos especialmente para un evento, cuando practicamos deporte, cuando hace mucho sol, cuando vamos a la playa y no vemos con nitidez al salir del agua. Muchas de estas situaciones se producen más en verano.

La operación de miopía es muy poco invasiva, rápida e indolora. El doctor Enrique Chipont, director médico de Oftálica, explica la importancia de escoger una época tranquila si decidimos operarnos con el fin de recuperarnos tranquilamente y el verano es un buen momento.


El doctor Enrique Chipont en una intervención / Álex Domínguez

 

Razones para deshacerte de tus gafas

 

  1. Imagen. Las gafas pueden dar un aire intelectual pero casi todo el mundo que las lleva prefiere una imagen personal sin gafas.

  2. Lentillas. No todo el mundo puede llevar lentillas, o no demasiadas horas.

  3. Ver la televisión. Ver la tele recostado y necesitar gafas suele ser incompatible: las gafas se desvían de su posición hasta el punto que prefieres ver la tele sin gafas (es decir, no ver la tele, aunque esté delante y encendida).


Ver la tele recostado y necesitar gafas suele ser incompatible / Freepik

 

Cristales sucios: las gafas deben cogerse y moverse con la montura, los cristales no deben tocarse para no ensuciar la vista.

  1. La playa: salir del agua y no tener que dar ochenta vueltas por la arena hasta encontrar tu toalla.

  2. La lluvia: poder salir de casa sin paraguas.

  3. La temperatura. Los cambios de temperatura empañan los cristales de las gafas y son molestas.

  4. La práctica del deporte: Cualquier deporte resulta incómodo y hasta peligroso con el uso de gafas.

  5. Olvidarnos las gafas: Si necesitas gafas seguro que alguna vez te has despistado y las has dejado en un lugar que no es el habitual y, cuando has ido a buscarlas no recordabas exactamente donde las dejaste y has tenido que recorrer la habitación casi palpando cada estantería hasta encontrarlas.


Cualquier deporte resulta incómodo con el uso de gafas / Freepik

 
  1. Economía: Cuando nos planteamos operarnos la vista el coste de la operación puede parecer elevado, pero si sumamos el gasto habitual de gafas y lentillas: monturas, cristales, lentillas, líquidos de lentillas, etc seguro que nos compensa.

  2. Más tranquilidad: Cuando llega el buen tiempo, todos queremos sacar el máximo provecho a estos días. Ten en cuenta, además, que las gafas y las lentillas suelen generar una dependencia que se elimina con la operación, y que muchas veces impiden que realicemos actividades de ocio o deportivas que hemos estado anhelando durante el resto del año. A esto nos referimos con tranquilidad.

  3. Comodidad: La operación de la vista, al eliminar la dependencia de las gafas y lentillas, genera una mayor sensación de libertad y comodidad en los pacientes. Además, durante esta época del año, se hace más llevadero el postoperatorio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook