14 de julio de 2018
14.07.2018

¿Debería operarme la vista en verano?

La operación de miopía es muy poco invasiva, rápida e indolora, y se debe escoger una época tranquila para recuperarnos tranquilamente

14.07.2018 | 04:15
¿Debería operarme la vista en verano?

Llevar gafas no es una opción muy cómoda, especialmente durante los meses estivales, y suelen resultar molestas cuando nos arreglamos especialmente para un evento, cuando practicamos deporte, cuando hace mucho sol, cuando vamos a la playa y no vemos con nitidez al salir del agua.

Los que lleven gafas sabrán bien a lo que nos estamos refiriendo. Todos los años, cuando llega el verano, lo pensamos: debería operarme de miopía o presbicia. Pero, ¿lo debemos hacer en verano?

La operación de miopía es muy poco invasiva, rápida e indolora. El doctor Enrique Chipont, director médico de Oftálica, explica la importancia de escoger una época tranquila si decidimos operarnos con el fin de recuperarnos tranquilamente y la época estival es un buen momento.

Este verano ha llegado el momento de operarse de miopía, hipermetropia y/o astigmatismo y olvidarse de las gafas de una vez por todas. Todas esas incómodas situaciones en las que los anteojos se convierten en un obstáculo desaparecerán para siempre.

¿Por qué deshacerte de tus gafas?

1. Imagen. Las gafas pueden dar un aire intelectual pero casi todo el mundo que las lleva prefiere una imagen personal sin gafas.

2. Lentillas. No todo el mundo puede llevar lentillas, o no demasiadas horas.

3. Ver la Televisión. Ver la tele recostado y necesitar gafas suele ser incompatible: las gafas se desvían de su posición hasta el punto que prefieres ver la tele sin gafas (es decir, no ver la tele, aunque esté delante y encendida).

4. Cristales sucios: las gafas deben cogerse y moverse con la montura, los cristales no deben tocarse para no ensuciar la vista.

5. La playa: salir del agua y no tener que dar ochenta vueltas por la arena hasta encontrar tu toalla.

6. La lluvia: poder salir de casa sin paraguas.

7. La temperatura: Los cambios de temperatura empañan los cristales de las gafas y son molestas.

8. La práctica del deporte: Cualquier deporte resulta incómodo y hasta peligroso con el uso de gafas.

9. Olvidarnos las gafas: Si necesitas gafas seguro que alguna vez te has despistado y las has dejado en un lugar que no es el habitual y, cuando has ido a buscarlas no recordabas exactamente donde las dejaste y has tenido que recorrer la habitación casi palpando cada estantería hasta encontrarlas.

10. Economía: Cuando nos planteamos operarnos la vista el coste de la operación puede parecer elevado, pero si sumamos el gasto habitual de gafas y lentillas: monturas, cristales, lentillas, líquidos de lentillas, etc, seguro que nos compensa.

Consejos para evitar la conjuntivitis en los niños

Para evitar la aparición de infecciones oculares, el doctor Chipont recomienda extremar las precauciones higiénicas, especialmente en niños, los cuales son uno de los colectivos más afectados por estos problemas, ya que la aparición de conjuntivitis en la población infantil aumenta más de un 40 por ciento durante la época estival.

- Ante los primeros síntomas asociados a la conjuntivitis, es importante que no se froten los ojos, ya que se evita una infección más grave, con especial cuidado de la población infantil.

- Es recomendable lavar la zona ocular con abundante agua si presenta molestias por la entrada en el ojo de sustancias extrañas, así como que no abran los ojos bajo el agua, sobre todo si se ha sometido a alguna intervención ocular reciente, por lo que, se deben usar gafas de bucear.

- Chipont hace hincapié en "utilizar gotas oculares para hidratar al ojo y aminorar los efectos de picores y enrojecimiento, a la vez que se usen las lentes de contacto el tiempo recomendado por el especialista de la visión y evitar usarlas en lugares con excesivo viento".

- Por otra parte, se debe hacer uso de gafas protectoras con lentes de material orgánico durante la práctica de deportes acuáticos como natación, para evitar la entrada de cuerpos extraños en el globo ocular y que, en caso de sufrir síntomas de enrojecimiento, dolor o secreciones oculares, se acuda a un especialista y se evite la automedicación.

- Otros de los aspectos a tener en cuenta es impedir el contacto del agua con el ojo. El especialista recomienda el uso de gafas de buceo, así como gafas de sol homologadas para eludir la irritación por radiación ultravioleta.

- Del mismo modo, los usuarios de lentes de contacto son otros de los colectivos más afectados en este ámbito, ya sea porque las lentillas han permanecido demasiado tiempo a una temperatura elevada, por falta de higiene en su mantenimiento, o por la incursión de arena en el estuche o en el propio ojo.

Un 20 % las infecciones oculares ocurren en verano

Con la llegada del verano hay que extremar las precauciones debido a los baños frecuentes en el agua de playas y piscinas que pueden provocar un aumento de hasta un 20 por ciento en los casos de irritación en los ojos, respecto a otras épocas del año.

El doctor Chipont advierte que, "la conjuntivitis, los ojos rojos, el quemazón, el escozor, el lagrimeo, la fotosensibilidad y la sensación de cuerpo extraño en el interior del ojo son algunos de los síntomas que pueden padecer un elevado número de usuarios que acude a este tipo de instalaciones durante las vacaciones de verano".

Este tipo de problemas tienden a aparecer con mayor frecuencia cuando el agua de las piscinas contiene una cantidad de cloro alta y la del mar no se encuentra en las mejores condiciones de higiene y salubridad.

En verano es importante proteger los ojos de igual manera que se hace con la piel. El cloro de la piscina y el agua del mar pueden provocar daños en el ojo, que se pueden evitar si la protegemos correctamente.

Además, "si notamos cualquiera de los síntomas asociados a la conjuntivitis, debemos acudir lo antes posible a un especialista en oftalmología y no automedicarnos".

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