09 de febrero de 2018
09.02.2018

Carnavales 2018: ¿Es bueno disfrazar a nuestras mascotas?

Ver a un perro vestido de Superman o a un gato, de reno, puede resultar gracioso... pero, ¿es inofensivo?

10.02.2018 | 03:28
Carnavales 2018: ¿Es bueno disfrazar a nuestras mascotas?

Cada vez está más de moda disfrazar en Halloween o Carnaval a los animales de compañía pero, ¿es realmente bueno para ellos o les afecta de alguna manera?

El pelaje de los perros y de los gatos les protege de las inclemencias del tiempo: les defiende del frío e, incluso, les quita el calor. Bajo esta premisa, no les hace falta ningún tipo de ropa para salir a la calle, aunque algunos dueños cubren a sus mascotas con chubasqueros para evitar que la lluvia les moje y otros les ponen un jersey para proporcionarles más calor.

No obstante, no se deben comparar este tipo de prendas adaptadas con los disfraces que cubren todo el cuerpo del animal, dificultándole la movilidad o resultandole muy incómodos.

La opinión de los expertos


Es importante pensar en el confort de la mascota. Por eso, hay que diferenciar entre ponerle un detalle a vestirle con un traje que le acabe agobiando. "Poner un disfraz a un perro es ignorar alegremente la esencia canina", explica la experta en comportamiento canina Alexandra Horowitz, autora de 'Dentro del perro: lo que el perro ve, huele y sabe' (Inside of a Dog: What Dogs See, Smell, and Know, Scribner, 2010) en una entrevista en The New Yorker.

La experta detalla que disfrazar al animal no es un motivo festivo para él sino que se convierte en una experiencia desconcertante. No obstante, tampoco hay que cerrarse en banda frente a esta oportunidad de disfrazarse y divertirse. La propia Horowitz admite que no siempre se convierte en algo estresante para ellos: "El perro logra algo valioso, captar nuestra atención; y, con seguridad, una ración extra de premios comestibles caninos y de caricias por parte de su humano preferido". El veterinario Héctor Cortés, por su parte, no ve nada malo en utilizar disfraces siempre que "éstos se pueden usar sin ningún problema, pero no de forma prolongada. Es preferible que sea sólo en los días que duren las fiestas".

Así que como en todo en la vida, hay que tener mesura y observar cómo reacciona la mascota en cuanto se le enfunda un disfraz. Preferiblemente, hay que adquirir los disfraces en tiendas especializadas en animales de compañía, tal como señala Cortés. "Lo adecuado sería que la ropa sea de algodón, porque aporta suavidad y comodidad para quien lo usa".

Los mejores complementos para los fieles amigos son los ligeros: pañuelo al cuello, pajarita, diadema, gorro... siempre y cuando veamos que el animal está cómodo.

Así que si decides disfrazar a tu mascota este Carnaval ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Elige prendas anchas, que no aprieten a la mascota, sobre todo en el cuello ya que podría provocarle asfixia.
  2. Opta por tejidos cómodos y flexibles que le permitan una movilidad total. Descarta las prendas demasiado gruesas como la lana (podría causarle un golpe de calor) y aquellas que generan pelusas.
  3. Evita los detalles pequeños como botones o lazos que puedan acabar atragantando a la mascota.
  4. Estate pendiente de su comportamiento; si ves que se agobia por el traje, quítaselo. Lo más importante es su bienestar. Además, si llevas a tu mascota a algún evento hay que estar pendiente de que un ambiente demasiado ruidoso no les excite demasiado. Si es así, llévalo a un rincón tranquilo o sácalo de la fiesta.
Compartir en Twitter
Compartir en Facebook