15 de octubre de 2019
15.10.2019
San Miguel de Salinas

El Síndic exige al Consell que garantice el uso público de las vías pecuarias

La Sindicatura le recuerda su deber de deslindar el trazado tras constatar 14 invasiones en 4 kilómetros por viviendas turísticas o balsas de riego

14.10.2019 | 23:10
Imagen de una carretera que discurre por el trazado de la vía pecuaria de Escalona.

Agricultura llegó a instar a una asociación de vecinos a pagar todo el expediente de su bolsillo.

La Sindicatura de Agravios ha instado a la Generalitat a realizar el expediente de deslinde de las vías pecuarias que recorren Sierra Escalona y su entorno. Lo ha hecho después de que la Asociación de Vecinos «San Miguel Arcángel» de San Miguel de Salinas reclama ra esta actuación para salvaguardar el dominio público. La respuesta de la Generalitat, obligada a defender el interés general fue de lo más llamativa. Consideró al colectivo vecinal como un particular y le invitó a sufragar de su bolsillo esos trabajos.

El Síndico de Agravios se dirigió el pasado 23 de septiembre a la Consellera de Agricultura y Medio Ambiente para que proceda, «de oficio», al deslinde y amojonamiento de un tramo aproximado de unos cuatro kilómetros de la vía pecuaria de Escalona en el trecho que discurre en el entorno de las urbanizaciones del Mirador de San Miguel y la Ciudad de las Comunicaciones ante un procedimiento impulsado por esta asociación de vecinos y vecinas. Como otras tantas vías pecuarias protegidas por la legislación desde los años 70 en la provincia de Alicante la de Escalona no está deslindada. Es decir, la administración conoce su trazado pero de forma efectiva, sobre el terreno, no está delimitado. Algo que ha provocado numerosas invasiones ilegales del recorrido con muros, puertas, cadenas, e incluso construcción de viviendas turísticas y balsas de riego privadas.

En teoría, los funcionarios técnicos municipales de Urbanismo de San Miguel son los que deberían haber alertado -en especial para el caso de las urbanizaciones- de la invasión del trazado. Su falta de deslinde ha sido el que amparado la actuación sin control y usurpación de los caminos públicos por parte de empresas agrícolas, promotores y constructores y particulares.

Según concreta la Sindicatura a «tenor de las incidencias o posibles usurpaciones detalladas por el autor de la queja, resultaría necesaria la incoación de oficio del procedimiento de deslinde , ya que es la única forma de defender de forma efectiva este bien de dominio público» y «sugiere» a la Consellera el inicio del procedimiento.

La Asociación de Vecinos ha documentado en ese trayecto un total de catorce incidencias o posibles usurpaciones que impiden, bloquean y dificultan el tránsito por esta vía pecuaria, a saber y entre otros obstáculos, puertas y muros que bloquean el paso, embalses, viviendas y huertos de cítricos ubicadas en la traza y tramos asfaltados que se convierten, mediante el vallado o la disposición de cadenas en viales de uso privado. Algunas de esas usurpaciones han sido notificadas con su correspondiente denuncia ante la Guardia Civil.

La reivindicación de la preservación del uso público de este tramo de la vía pecuaria de Escalona arrancó hace dos años. Las vías pecuarias, según la legislación que las protege «son caminos inmemoriales para el paso del ganado son un patrimonio de dominio y uso público», explican los denunciantes. La falta de los procedimientos de deslinde y amojonamiento, tanto en San Miguel como en el sur de la Comunidad Valenciana, «ha generado incontables casos de usos indebidos e intentos de apropiación en la práctica por propietarios de fincas linderas a la traza, sobre todo, en las proximidades de entornos urbanos.

Dos años


La asociación se dirigió en primera instancia a los servicios territoriales de la Conselleria de Agricultura, que es la encargada de la guardia y custodia de este patrimonio público, con la denuncia de incidencias y posibles usurpaciones y la solicitud de deslinde de este tramo. La respuesta fue que la Consellería «no tenía previsto ejecutar el deslinde y amojonamiento de oficio; pero que éste podía ser solicitado por nuestra parte a nuestro cargo».

El silencio prolongado al escrito de réplica, «donde manifestamos nuestra disconformidad», motivó la queja a la Sindicatura de Agravios cuya resolución insta a la Consellera a que dé un paso adelante en aras a la preservación de este importante patrimonio público.

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