05 de octubre de 2019
05.10.2019

De las lágrimas a la esperanza

La visita de los Reyes de España insufla energías a la comarca de la Vega Baja tres semanas después de una gota fría que siempre se recordará como una tragedia para miles de personas que viven cerca de un río que tanto les da como les quita

05.10.2019 | 00:09
Imágenes y anécdotas de la visita de los Reyes ayer a Orihuela y a la pedanía de Molins donde se observa las innumerables muestras de cariño que recibieron, y que también dieron, al millar de personas que se acercaron a recibirlos en la primera visita que hacen a la provincia desde la proclamación de Felipe VI.

La Vega Baja recordará siempre la primera visita de los Reyes de España en un momento de profunda tristeza para cientos de familia que tres semanas después de la DANA aún no se han repuesto de los daños y siguen comprando muebles. Una comarca con empresas que siguen cerradas y otras que nunca volverán a abrir. Con ciudadanos que siguen haciendo cola para informarse de las ayudas del Consell y del Gobierno, mientras otros se apuntan a las listas del paro, y de aquellos que se levantan cada día a mirar lo que iban a ser sus cosechas y esperan en soledad que de una vez por todas desaparezca el barro que ha sepultado sus ilusiones.

En mitad de la pérdida de más de mil millones de euros, solo en la huerta, la visita de Felipe VI y doña Letizia ayer a Orihuela, corazón de la Vega Baja, fue un soplo de aire fresco, de calor y de esperanza para una comarca apegada a la tierra y a un río, el Segura, que tanto les da como les quita. La jornada deja mil anécdotas y sentimientos de gratitud, es curioso, entre los damnificados. No hay rincón donde no cayera una lágrima hace tres semanas y que ayer no se regocijara con la visita de Sus Majestades para fundirse con ellos en un abrazo imaginario que, con voz queda, les deja un mensaje que ya conocen: «La Vega Baja siempre vuelve».

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