11 de agosto de 2019
11.08.2019

La Generalitat reduce de 75 a 10 metros la anchura de la Cañada Real de la costa de Torrevieja

El Consell asegura que varios tramos de la vía pecuaria están ocupados ahora por el mar, como en Cala Ferrís, y sitúa su ancho en 20 metros en suelo no urbanizable

10.08.2019 | 20:49
La Cañada Real atraviesa Lo Ferrís, donde los propietarios del palmeral colocaron un muro, y que ha sido el origen de su reclasificación.

Vecinos y ecologistas se muestran indignados y anuncian recursos.

Jarro de agua fría para asociaciones vecinales, ecologistas y partidos políticos que presentaron alegaciones en contra de la decisión de la Generalitat Valenciana de reducir la anchura de la vía pecuaria de la Cañada Real de la Costa en el término municipal de Torrevieja. Finalmente, la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha rechazado todas las alegaciones, desoye a estos colectivos, y ha publicado en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana la aprobación de la revisión de la clasificación de esa vía pecuaria reduciendo su anchura de los 75 metros actuales a tan solo 10 en el casco urbano y 20 en suelo no urbanizable (y también en zona urbana cuando el ancho de la calle sea mayor a 10 metros con un límite de 20).

Esto afecta al tramo que discurre por Cala Ferrís, donde los propietarios de los terrenos instalaron un polémico muro que asociaciones de vecinos y ecologistas pretenden que se retranquee basándose, precisamente, en que ocupa la Cañada Real, y que ahora con esta reducción de la anchura de esa vía pecuaria su incidencia en la misma sería mínima, de ahí el malestar y la indignación de estos colectivos que se han llegado a manifestar en la zona, incluso con rebaños de ovejas. Precisamente, el origen de la actuación de la Generalitat para clarificar cuál es el trazado es la intervención de grupos conservacionistas que alertaron al Ayuntamiento, en el verano de 2016, de que el muro con licencia municipal y autorizaciones de Costas podría haber invadido esa vía pecuaria. Pese a ese estrechamiento, el muro perimetral construido por los propietarios del palmeral de Ferrís en 2016, invade la vía pecuaria en su margen izquierdo «interrumpiendo el trazado», según la administración. El muro ocuparía la cañada en dos de sus tramos a su paso por la cala, palmeral y dunas de Ferrís. Al norte del paraje, junto al barrio de Ferrís y la avenida de Los Españoles, donde el vallado se acerca más al mar.

Aunque lo más sorprendente es que en la resolución de la Generalitat, firmada por la consellera Mireia Mollà (Compromís), se señala que en el tramo de Ferrís la Cañada Real «la atraviesa actualmente por el agua». No es el único caso, en varios tramos, según el Consell, la vía pecuaria ha sido «tragada» por el mar, algo que para Carlos Arribas de Ecologistas en Acción (uno de los colectivos que alegó) «es un absurdo». «¿Qué camino ganadero se adentra en el mar? ¿Van las ovejas nadando?», pregunta irónicamente.

Ecologistas en Acción es uno de los colectivos que alegó a esta disminución de la anchura de la vía pecuaria que anuncia un recurso a la nueva clasificación de la misma y que está dispuesto a llevar al Consell a los tribunales si sigue desoyendo sus peticiones. «Nos pondremos en contacto con el resto de alegantes para hacer un recurso de reposición porque al final lo que ha hecho el Consell es legalizar las ocupaciones ilegales de la vía pecuaria y es increíble que haga una cosa así un gobierno que dice ser progresista y que se supone que defiende lo público», argumenta Arribas. Se refiere a que la propia norma publicada en el Diario Oficial reconoce que la Cañada Real de la Costa de Torrevieja es interrumpida constantemente por edificios, hoteles, restaurantes y otras construcciones, además de la N-332, sin que se lleguen a plantear expedientes sancionadores, ni los hay abiertos, ni existe un expediente de desafección. Ni los técnicos municipales de Urbanismo, ni los de Costas, y tampoco la administración autonómica alertaron en su día de esas afecciones cuando se levantaron las edificaciones. Como mucho aludían a que por allí pasaba la Cañada y que no estaba deslindada.

Quince kilómetros

El sendero discurre paralelo al mar a lo largo de casi 15 kilómetros desde el término municipal de Orihuela, en el límite con Torrevieja, hasta Guardamar del Segura, atravesando la ciudad torrevejense. No había sido revisado pese que aparece catalogado y descrito en la orden ministerial para todo el Estado que protege las vías pecuarias desde 1975, con un informe previo del Ayuntamiento, fechado en 1974. El trazado de una vía pecuaria en esencia protege el dominio público para el paso de ganado algo que ocurría hasta hace 40 años en esta zona. Todavía conservan ese uso de forma casi testimonial en algunas vías pecuarias del interior de la comarca. Ahora tiene un carácter de puesta en valor de un bien patrimonial y cultural para el interés general y también en su uso como senderos y rutas ciclistas. «La nueva clasificación que reduce la anchura de esta vía pecuaria no asegura su continuidad, porque ya está machacada de por sí al haberse apropiado de esos terrenos durante muchos años todo tipo de construcciones, y ahora resuelve la Generalitat algo kafkiano para que una vía pecuaria tenga continuidad», denuncia Carlos Arribas.

La Generalitat amplió en un año el plazo para resolver la nueva clasificación de la Cañada Real de la Costa. A su propuesta de estrechamiento de la vía pecuaria presentaron alegaciones asociaciones vecinales como Salvemos Lo Ferrís, ecologistas como Ecologistas en Acción, el Ayuntamiento de Torrevieja y partidos políticos como Izquierda Unida y Claro, además de los propietarios de los terrenos del palmeral de Ferrís. Todas las alegaciones han sido desestimadas.

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