29 de marzo de 2019
29.03.2019
Orihuela

Orihuela: El PP plantea eludir el pleno para sacar adelante la polémica permuta con la Iglesia al quedar en minoría

El edil de Patrimonio retira de la sesión la modificación de crédito para abonar 42.000 euros a la Iglesia al carecer de los apoyos necesarios

29.03.2019 | 01:11
Rafael Almagro mira pensativo al alcalde en el turno de intervención de Begoña Cuartero, ante Paco Sáez.

Almagro no descarta aprobar en junta de gobierno el cambio de San Agustín por unas parcelas, aunque hablará antes con Cs y Foro Demócrata

El concejal de Patrimonio Rafael Almagro recibió ayer su primer revés, ya esperado, al acuerdo con el obispado para permutar los terrenos municipales que ocupan de manera irregular tanto el Colegio Diocesano Santo Domingo como el Oratorio Festivo por la iglesia de San Agustín, la más grande de Orihuela y en mal estado de conservación. Almagro decidió finalmente sacar del orden del día el que iba a ser el primer paso de esa polémica permuta, una modificación de crédito para pagar a la Iglesia los 42.716 euros en efectivo que se calculó faltaban por la diferencia de precio entre los terrenos (los ocupados por Santo Domingo valorados en 549.518 euros y los usurpados por el Oratorio Festivo valorados 31.180 euros ) y el templo de San Agustín (que un arquitecto externo y un técnico municipal valoraron en 623.415 euros). El socio de gobierno del PP, Ciudadanos, anunció que no apoyaría esa modificación por lo que la votación la iba a perder el grupo municipal popular.

No obstante, tal y como ya había señalado días atrás, este revés no achantó a Almagro que anunció a los medios que buscaría otras alternativas para sacar adelante la permuta y, a preguntas de este medio sobre si se plantea sacar del acuerdo el montante económico -con lo que no tendría que pasar por pleno el acuerdo- no lo descartó y señaló que «planteamos cualquier posibilidad». Al ser municipio de gran población el equipo de gobierno de Orihuela puede aprobar diferentes proyectos sin pasar por el pleno, en junta de gobierno, donde tiene mayoría. Es el caso de esta permuta que si finalmente acuerda con el obispado que éste le «perdone» los 42.000 euros en efectivo o se pudiera cambiar por otros terrenos del mismo valor, el PP no necesitaría llevarlo a votación en un pleno y podría aprobarlo en una de las últimas juntas de gobierno que quedan antes de acabar el mandato. No obstante, Almagro señaló que lo que espera es poder contar con el apoyo de su socio de gobierno Ciudadanos y también de la edil de Foro Demócrata «ya que ninguno de esos dos partidos ve mal el acuerdo, pero necesitan algo más de tiempo para estudiar la propuesta y ambos son sensibles a este tema ya que del PSOE y Cambiemos no espero nada», indicó.

El edil reconoció que el acuerdo alcanzado con el obispado «se ha presentado con algo de premura» pero anuncia que «lo trabajaremos un poco más porque estoy convencido de que es la solución buena para Orihuela». La intención del Ayuntamiento es que, una vez pase a ser de su propiedad la iglesia de San Agustín, desacralizarla y convertirla en un centro sociocultural para más de 1.000 personas «donde vendrán miles de visitantes de fuera para ver cómo se puede recuperar un edificio de esas características para uso de la ciudadanía», señaló.

Temores


La oposición se felicitó por salir del orden del día la modificación de crédito para un acuerdo que consideran «lesivo» para los intereses de Orihuela. La portavoz del PSOE, Carolina Gracia teme que, como anunció Almagro, «busquen ahora alternativas y saquen la permuta adelante a espaldas de la mayoría de ciudadanos que se han manifestado claramente en contra del acuerdo entre el Ayuntamiento y el obispado». Para Gracia «lo grave es que en esa modificación de crédito también se ha quedado fuera una cuestión de transportes, que se ve que no era tan urgente», indicó. La edil socialista pidió al equipo de gobierno que aproveche esta circunstancia para iniciar un proceso de participación ciudadana respecto a cuál es la mejor solución sobre esa permuta planteada «y si no es así el PP hipotecará al Consistorio en algo erróneo para la ciudad», insistió.

Para el portavoz de Cambiemos Orihuela Carlos Bernabé «la permuta era perjudicial y lesiva porque premiaba a una gran institución privada que ha cometido graves irregularidades apropiándose fuera del marco normativo de suelo público y ha usado esa irregularidad para negociar desde una posición de fuerza», criticó. El edil no entiende las prisas por asumir un nuevo bien el Ayuntamiento, como es la iglesia de San Agustín, cuando «nos sobra patrimonio público por recuperar y a saber de dónde sale el dinero para rescatar un Bien de Relevancia Local que el obispado, en una actitud poco cristiana, ha dejado abandonado siendo el mayor templo en Orihuela», en referencia a los más de 2 millones de euros en los que el edil de Patrimonio cifró esta semana la rehabilitación del templo una vez sea adquirido por el Ayuntamiento. E invitó a la sociedad «a estar alerta» por si el PP decide aprobar la permuta en junta de gobierno.

Para el portavoz de Cs, Juan Ignacio López-Bas, la modificación de crédito «abría la puerta a que en el último momento en junta de gobierno local decidieran dar solución a dos irregularidades en materia de patrimonio y una posible carga económica en la iglesia de San Agustín que consideramos que no es ni el momento ni la manera de hacerlo». López-Bas, quien indicó que no estaban en contra de que los dos colegios mantuvieran sus pistas deportivas que ocupan terrenos municipales, sí instó a dejar el asunto y hacer otra negociación con la Iglesia ya de cara al próximo mandato.

«Zasca» de Cuartero


La mayor crítica ayer al equipo de gobierno en el pleno llegó por parte, sorprendentemente, de una edil del gobierno local, la concejal de Educación Begoña Cuartero quien no dudó en dar un «zasca» a sus compañeros para que no pusieran trabas a la licitación de los proyectos aprobados en sesión plenaria referentes a los centros educativos que se harán con fondos del Plan Edificant. En concreto, Cuartero se refirió a que su Concejalía recibió un correo por parte de Contratación en el que se advertía que «nada se podía hacer» en referencia a la gran carga de trabajo que tenían los técnicos «que hacía imposible sacar adelante las licitaciones relativas al Plan Edificant». La edil pidió «unión» a sus compañeros de gobierno y contestó a su compañero de filas, Paco Sáez, que defendió el trabajo de los técnicos de Contratación y recordó que el edil de Urbanismo, Rafael Almagro, le negó que pudieran realizar los proyectos los técnicos de su área.

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