22 de marzo de 2019
22.03.2019
Orihuela

Costas urge cerrar un tramo de costa tras detectar más desprendimientos

Agentes medioambientales de la dirección provincial alertan tras la caída de varias rocas en la playa de Cala Bosque, en La Zenia - El Ayuntamiento señaliza la zona y desde el PSOE exigen más seguridad en los taludes

21.03.2019 | 22:56
Desprendimientos de roca en unos taludes de Orihuela Costa, en una imagen del pasado noviembre.

El Servicio Provincial de Costas del Ministerio de Transición Ecológica ha pedido al Ayuntamiento de Orihuela que cierre el acceso en un tramo de su litoral donde en las últimas semanas se han producido desprendimientos de rocas sobre una senda y una playa. Concretamente el último episodio de desprendimientos se ha producido en La Zenia, sobre la playa de Cala del Bosque en la zona donde se encuentra un hotel. Fue un agente medioambiental quien, en una inspección rutinaria a la zona, detectó la caída de piedras y rocas en ese tramo de la costa oriolana. El funcionario realizó un informe que ha derivado en una petición por escrito, fechada el pasado 5 de marzo, en la que la jefa del Servicio Provincial de Costas en Alicante, Rosa de los Ríos, para que la Corporación Municipal «adopte de inmediato las medidas oportunas tendentes a evitar posibles daños personales cerrando el acceso a la Cala del Bosque» para evitar «males mayores». El escrito fue desvelado ayer por la edil socialista María García quien exigió al equipo de gobierno una mayor seguridad en los taludes y acantilados de Orihuela Costa para evitar nuevos desprendimientos.

Costas recuerda en ese escrito que son las corporaciones locales las que tienen competencia en materia de seguridad de las vidas humanas en las playas y lugares públicos de baño como indica la ley de Protección y Uso Sostenible del Litoral. La caída de materia ha sido, esta vez, bajo la senda que rodea el hotel de La Zenia y ha afectado también a la playa de Cala Bosque en su tramo más cercano a la instalación hotelera. El Ayuntamiento se ha limitado, de momento, a señalizar la zona donde se han producido los desprendimientos con un cartel de advertencia y peligro pero ha decidido no cerrar ese tramo de playa. La edil de Playas Luisa Boné (Cs) justifica la acción del Consistorio «porque no tiene sentido cerrar una playa tan grande como Cala Bosque cuando los desprendimientos se han producido en una zona muy concreta, en el margen izquierdo, aunque si hiciera falta balizarla lo haremos».

Erosión


Los desprendimientos en los taludes y acantilados de Orihuela Costa son una constante desde hace tiempo. La erosión provoca la caída de piedras y rocas, lo que supone un serio peligro para quienes pasean por debajo. El tramo donde más desprendimientos se han producido es el de Cabo Roig. La Concejalía de Playas llevó a cabo trabajos de afianzamiento de estos acantilados hace dos años. Los trabajos consistieron en sujetar con mallas los acantilados, numerosos en el litoral oriolano, para evitar los desprendimientos incontrolados por la erosión de la roca. Estas mallas no aseguran internamente los taludes porque es una actuación que no se puede realizar.

El paseo marítimo, en el tramo cercano a Cala Capitán estuvo cortado durante 4 años, desde el verano de 2013 al de 2017, como consecuencia de los habituales desprendimientos. Cuatro años después de los primeros derrumbes, y tras un tortuoso camino burocrático, culminaron las obras de afianzamiento. Pero a finales del pasado mes de noviembre, tras unas lluvias intensas y como consecuencia de la erosión eólica y marina, se produjo un importante derrumbe de rocas sobre el pavimento del paseo que cortó su paso y arrastró la fijación y el mallado instalados un año antes, aunque afortunadamente no pasaba nadie en ese momento. El Ayuntamiento retiró inmediatamente los restos caídos y volvió a abrir al tránsito el paseo pocos días después y tras una inspección por parte de la empresa adjudicataria de las obras en 2017. Varios de los taludes en algunos tramos del paseo han quedado en voladizo, lo que preocupa, y mucho, a los vecinos.

Riesgos


La concejal socialista María García señaló ayer que «es la segunda vez en pocos meses que volvemos a tener un caso de desprendimientos y afortunadamente no tenemos que lamentar ningún percance, pero Costas ha solicitado que se adopten medidas de inmediato e incluso solicita que se cierre el acceso a Cala Bosque para evitar males mayores, y no nos consta que se haya hecho, ni siquiera se ha establecido un perímetro de protección. Por eso exigimos que Cala Bosque no se abra al público hasta que no se tomen medidas y estemos seguros de que nadie corre riesgos». García resaltó que el Ayuntamiento debería valorar los 16 kilómetros de playas que tiene el municipio «para mejorar tanto la calidad como la seguridad de las playas y sobre todo el estado de los acantilados ya que pueden suponer un riesgo tanto para residentes como visitantes». «Nos acercamos a la Semana Santa y nuestras playas son de las más pobladas, así que no estaría mal que la policía vigilara las zonas de mayor riesgos por la inestabilidad del terreno».

Para el PSOE el gobierno local «tiene dinero para lo que quiere» y considera que este asunto debería ser una prioridad por el peligro que supone. Las construcciones, el paso del tiempo, la erosión del mar y el aire, el cambio climático son algunos de los muchos factores que afectan las zonas del litoral oriolano, por ello García señaló que «debemos ser responsables y realizar acciones que favorezcan la conservación y protección del litoral». En este sentido pidió a la Coordinadora de Playas Luisa Boné «que invierta en la realización de un plan integral que establezca las actuaciones a realizar para que se garantice la seguridad y a su vez que aporte soluciones a las zonas con riesgos de derrumbe o desprendimientos». Por ello plantea hablar no de obras de emergencia, sino de prevención y seguridad para todo el litoral.

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