26 de febrero de 2019
26.02.2019
Guardamar

APSA acusa a un bar de Guardamar de negarse a atender a un grupo con 33 discapacitados

La Asociación Pro Deficientes Psíquicos no denunciará pero se siente discriminada - El local dice que no tenían refrescos ni bocadillos

26.02.2019 | 00:01
APSA facilitó ayer una imagen del grupo que fue a Guardamar.

Asociación Pro Deficientes Psíquicos de Alicante (APSA) ha denunciado un supuesto trato discriminatorio por un bar guardamarenco. Los hechos ocurrieron el pasado domingo cuando un grupo de 33 usuarios acudió junto a 6 profesionales y voluntarios de la entidad a la localidad, en un jornada dedicada a realizar una salida cultural a la Vega Baja, que también incluía Torrevieja. Fue en Guardamar donde el grupo, de hombres y mujeres con discapacidad intelectual, hizo una parada para conocer los parques municipales. A la hora del almuerzo acudieron al bar y cafetería Hernández, situada en la calle Dunas del municipio.

Eran las 13.30 horas, y según explican desde la asociación, el grupo de usuarios recibió «un trato discriminatorio por parte de los responsables de la cafetería», después de que «al llegar al establecimiento les instaron a sentarse en la terraza exterior del local y, cuando la responsable de la salida entró para realizar el pedido de bebidas, la camarera se negó a servir la comanda alegando no tener refrescos para todos, ante lo que el grupo no tuvo más remedio que abandonar el local» explica la asociación APSA.

Según esta versión, la situación se repitió más tarde. «Aproximadamente, a las 15 horas, uno de los usuarios con discapacidad se acercó al bar en solitario a pedir un bocadillo y las responsables del establecimiento no se lo sirvieron indicándole que no tenían pan». La entidad desde el año 1961 trabaja para defender los derechos de las personas con discapacidad, garantizando su participación en la vida pública como ciudadanos de pleno derecho.

Ante estos hechos, «una de las voluntarias de APSA que hasta entonces no había entrado en el establecimiento, se acercó en solitario a pedir un bocadillo que prepararon sin inconveniente hasta que la responsable de la salida entró de nuevo y fue reconocida por las responsables de la cafetería como parte del grupo», argumenta indignada la ONG de Alicante, «ante este tipo de actitudes, difíciles de asimilar en pleno año 2019 pero que, por desgracia, siguen ocurriendo cada día». APSA no tiene previsto denunciar ante la Justicia lo ocurrido, sino sólo quiere dar a conocer el incidente en Guardamar con el fin de crear «una conciencia para que esto no vuelva a suceder».

Versión


Para el bar Hernández, el hecho en cuestión ha sido exagerado y desmintió lo ocurrido. Según contó una de las responsables del negocio, «no rechazamos a nadie porque aquí toda persona que entra es un cliente y le atendemos». «Lo único que pasó fue que no se pudo ofrecer toda la demanda de refrescos que solicitaban y tampoco había pan para todos, porque somos un bar de barrio y no disponíamos de tanta variedad», comentó, al mismo tiempo que lamentaron el hecho, porque «no tienen razón y utilizaron los servicios del local como cualquier otro cliente que entra, a pesar de que no consumieron nada». La responsable expresó su malestar ante la enorme cantidad de comentarios que estaban recibiendo en las redes sociales dirigidos a la camarera del turno que coincidió con el grupo de usuarios de APSA.

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