08 de febrero de 2019
08.02.2019

Torrevieja asumirá el coste del vallado del foso de 7.300 m2 abandonado en el centro

El último temporal de viento ha terminado por derribar las planchas en la avenida de las Habaneras

07.02.2019 | 22:17

La manzana es lugar de paso obligado de vehículos y peatones al Palacio de Justicia, la estación de autobuses y el cuartel de la Guardia Civil.

Ya no hay nada que se interponga entre la calzada de la avenida de las Habaneras y el foso de más de diez metros de profundidad de las obras del centro comercial abandonado en esta zona del casco urbano de Torrevieja. Solo unas vallas provisionales del Ayuntamiento. El último vendaval del invierno se llevó por delante la endeble estructura que había sido parcheada el pasado mes de noviembre por la propiedad, tras el enésimo requerimiento municipal. Unos 15 metros abiertos sin protección a la calle. Un peligro para peatones y vehículos.

Ayer los servicios técnicos de Urbanismo actuaron y realizaron un nuevo informe sobre una situación que se ha complicado y que afecta este tramo de la avenida, pero también a las calles Moriones y San Pascual, con aceras impracticables, justo en el centro de Torrevieja, junto al Palacio de Justicia, la estación de autobuses y una de las principales paradas de taxi de la ciudad, el cuartel de la Guardia Civil y el barrio de la Colonia de San Esteban.

El Ayuntamiento ha decidido impulsar un procedimiento por la vía de urgencia para reponer el vallado, asumir su coste de forma subsidiaria para poder actuar cuanto antes y repercutirlo después a los responsables, que llevan meses eludiendo las notificaciones municipales. La propiedad del recinto, que pagó 14 millones de euros por la compra del solar durante el boom inmobiliario, y que tuvo que abandonar la obra del centro comercial durante la crisis económica, apenas ha respondido a los requerimientos del Ayuntamiento para reponer el perímetro de seguridad.

El Ayuntamiento tiene abiertos tres expedientes contra la empresa. De reposición de la legalidad urbanística y de sanción por infracción. Ambos dependen de la concejal de Urbanismo, Fanny Serrano. El tercero es de peligrosidad, iniciado en el año 2012, competencia del alcalde José Manuel Dolón y tramitado en su mayor parte por los técnicos de Urbanismo. La firma promotora ha recurrido por la vía administrativa cada una de las multas coercitivas. Alega que con el foso realizado en su día para construir el edificio y los aparcamientos subterráneos no existe espacio físico para levantar un muro perimetral de obra. Hay otras soluciones técnicas para garantizar la seguridad, recuerda el Ayuntamiento. Desde junio de 2018 el municipio ha tenido muchas dificultades para comunicar las resoluciones a la propiedad en la que reclama la restitución del vallado, y las notificó a través de edictos.

Bomberos y la Policía Local acuden de forma periódica por avisos de caídas de las planchas del vallado. El Ayuntamiento también ha recibido una queja documentada de Mercadona, que tiene su principal supermercado del centro frente al solar, por el estado de «insalubridad» y falta de seguridad de la parcela.

La obra se remonta a mediados de la década pasada cuando la empresa se hizo con el solar por 7.300 metros cuadrados, sin esperar a que el Ayuntamiento autorizara el proyecto. Durante las obras se produjeron dos accidentes mortales. Uno de un albañil que trabajaba en la cimentación y otro del vehículo de un particular que cayó al foso. Luego llegó la crisis y la paralización. En 2017 la propiedad se interesó por la vigencia de las licencias, que no han caducado y que contemplan cines, centro comercial y spa. Pero la intención de retomar el proyecto no ha hecho efectiva por falta de financiación.

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