01 de mayo de 2013
01.05.2013

La UE sanciona el retraso de los planes de cuenca con 200.000 euros diarios

La multa se suma a otra de 100 millones de euros impuesta al Gobierno por incumplir cinco años los plazos

01.05.2013 | 00:00
Una imagen del río Segura a su paso por Orihuela.

El retraso en la aprobación de los planes de cuenca cuesta 200.000 euros diarios de multa, según explicó ante el Consejo del Agua el presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), Miguel Ángel Ródenas. A esta cantidad hay que sumar la sanción de 100 millones que ya ha impuesto la Unión Europea al Gobierno de España por haber incumplido los plazos de aprobación de los planes de cuenca, algunos de cuales llevan ya cinco años de retraso.
Sin embargo, las sanciones de Bruselas, que cada mes representa la escalofriante cifra de seis millones, no evitarán que la aprobación definitiva del Plan Hidrológico de la Cuenca del Segura se retrase al menos otros ocho meses. Tras la aprobación del Consejo del Agua se reunirá la Comisión de Planificación de la CHS para elaborar el borrador y se abrirá un plazo de exposición pública de seis meses, lo que impedirá que el nuevo Plan pueda quedar definitivamente aprobado antes de final de año. La tramitación obligará además a someter el plan a la aprobación del Consejo Nacional del Agua y del Consejo de Estado, según precisó Ródenas.

Año 2008
"Es muy importante que saquemos adelante el plan, porque llevamos un retraso de cinco años", indicó Ródenas. El presidente de la CHS recordó que la planificación de las cuencas españolas debía estar concluida en el año 2008, "pero estuvo parada mucho tiempo".
El inevitable encaje entre los planes del Segura y del Tajo ha impedido sacarlos adelante hasta que se ha alcanzado un acuerdo entre las comunidades autónomas de Murcia y de Valencia con Castilla-La Mancha que permite mantener el trasvase del Tajo, aunque establece nuevas limitaciones, al elevar de 240 a 400 las reservas mínimas necesarias para que se pueda desembalsar agua de Entrepeñas y Buendía. Los intentos de Castilla-La Mancha por reducir al máximo los trasvases llevaron a la Confederación del Tajo a redactar un plan hidrológico frustrado hace varios años que sentenciaba las aportaciones al Segura, lo que obligó a reiniciar el proceso. También la CHS presentó un documento hace un par de años que fue rechazado por el Consejo del Agua.

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