21 de abril de 2012
21.04.2012
Callosa de Segura

Vivir la Ciencia

El V Certamen de Ciencias Experimentales Vega Baja ofrece toda una muestra de experimentos de mano de dos centenares de estudiantes

21.04.2012 | 02:00
La sonda impulsada por dos globos tenía previsto ascender hasta los 40 kilómetros de altura; a la derecha, uno de los talleres que se desarrolla.

Descubriendo curiosidades. El V Certamen de Ciencias Experimentales Vega Baja sacó a la calle decenas de experimentos desarrollados por estudiantes. La jornada contó con el lanzamiento de una sonda a 40 kilómetros de altura que trató de desvelar incógnitas del espacio exterior a través de 16 experiencias científicas.

Descubrir curiosidades científicas con una muestra de experimentos elaborados por estudiantes. Cerca de dos centenares de alumnos procedentes de 14 colegios e institutos participaron ayer en el V Certamen de Ciencias Experimentales Vega Baja del Segura, un instructivo paseo repleto de experiencias sobre aspectos curiosos y llamativos de la Ciencia. La jornada contó con el lanzamiento de una sonda que tenía previsto alcanzar los 40 kilómetros de altura y que perseguía obtener las respuestas de 16 novedosos experimentos.
Conectada con la superficie terrestre a través de una antena, la sonda, que echó a volar impulsada por dos grandes globos, contaba con cámaras que desde los primeros segundos enviaron imágenes que los asistentes a la jornada pudieron seguir a través de una pantalla instalada en el expositor del Museo Didáctico e Interactivo de la Vega Baja (MUDIC).

Incógnitas
Determinar si la altura influye en la eficiencia de las células solares o estudiar la medida de concentración de oxígeno a diferentes alturas fueron dos de las incógnitas que trataron de desvelar ayer los científicos del Proyecto Daédalus, quienes organizaron la puesta en marcha del experimento aéreo.
El anfitrión de la jornada celebrada en el parque callosino José Gilabert Roselló fue el Instituto Santiago Grisolía, organizador del certamen. Al igual que los otros 13 centros participantes, sus alumnos dispusieron de un expositor desde el que demostraron el proceso de fecundación de los erizos de mar, entre otros experimentos.

Cama de clavos y robot rastreador
Así, los visitantes tuvieron la oportunidad de descubrir en sus propias carnes por qué una persona puede acostarse sobre una cama de clavos sin sufrir daño alguno. La explicación no es otra que debido a que el peso se reparte sobre la superficie y no se ejerce la presión suficiente, el cuerpo humano sale indemne. Del mismo modo, se pudo observar el funcionamiento de un robot rastreador que, utilizando un sensor, conseguía desplazarse sobre una línea predispuesta en color negro, un experimento desarrollado por estudiantes de Tecnología del IES Vega Baja.
Algunas otras de las propuestas científicas fueron, por ejemplo, un taller que recogía en vivo el proceso de nacimiento de pequeños polluelos a través de un proceso que podía seguirse online gracias a la cámara web instalada en el interior de uno de los aparatos, o subirse arriba de un "aerodeslizador" que, utilizando un chorro de aire, era capaz de elevar sobre el suelo a una persona. Aunque al cierre de esta edición no se conocían todavía los datos sobre dónde aterrizaría la sonda lanzada.

Continúa la muestra de experimentos
El V Certamen de Ciencias Experimentales continúa esta mañana con la exposición de los experimentos diseñados por los 14 institutos y colegios participantes. Así, a las 12.30 horas tendrá lugar la conferencia "La conquista del Polo Sur: Duelo en la Antártida" a cargo de Javier Cacho, miembro de la primera expedición científica española a la Antártida. Alas 19.30 horas se llevará a cabo la ceremonia de clausura con la entrega de premios y diplomas a los participantes en la Casa de Cultura Reina Sofía. m.a.r.

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