27 de junio de 2010
27.06.2010
Torrevieja

Aulas donde aprender artes y compañerismo

27.06.2010 | 02:00

Escuelas municipales. Torrevieja ofrece cada año un sinfín de actividades extraescolares, desde clases de baile a pintura. Lo mejor que se aprende allí es la inteligencia emocional. Ayer se celebró un día de puertas abiertas.

Clases de baile o de pintura, sesiones de música o de teatro. Son algunas de las actividades extraescolares a las que pueden unirse niños y no tan niños en Torrevieja, aunque en realidad lo mejor que aprenden en las aulas de la Concejalía de Cultura que dirige el edil Eduardo Dolón son claves de inteligencia emocional, comenzando por las habilidades sociales del trabajo en grupo en una coreografía o un concierto, y valores como el compañerismo o la constancia.
Así lo sostenían ayer algunos de los profesores, atareados porque participaban en una jornada de puertas abiertas de las escuelas municipales (por la mañana tomaron el Centro Cultural Virgen del Carmen). Desde las 11 horas amenizó la jornada un grupo de Cámara del Conservatorio y en cada aula los visitantes se encontraban con una exhibición distinta de la Escuela de Danza. Tras una puerta, los alumnos de baile clásico; algunas salas más allá los de baile español.
En la sala de exposiciones se instaló una muestra de pintura de los alumnos de Manuel Balaguer, junto con la sección infantil (que recibe clases de María García). Estos últimos celebraron una clase en directo, mostrando hasta qué punto han desarrollado en el último curso habilidades con el pincel. En el exterior del edificio se tomaban fotografías que posteriormente se revelaron en el laboratorio, de modo que los pequeños pudieron comprobar cómo se obtenían las fotos desde los negativos antes de la tecnología digital.
Por la tarde se celebraron en el Teatro Auditorio "cuentacuentos" infantiles y obras de teatro como "Bajarse al moro", de la escuela municipal de teatro, o una interpretación del "Lago de los Cisnes" de la escuela de danza. Incluso en la plaza Miguel Hernández se pudo participar en sesiones de Tai-Chi o en clases prácticas de ballet. Las demostraciones lograron al final el efecto deseado: Un cierre perfecto para los alumnos y un interés creciente en los demás por tomar parte el año que viene.

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