01 de junio de 2010
01.06.2010
Orihuela

La Universidad investiga la adaptación de 34 vides del mundo al Mediterráneo

Alumnos y profesores de Enología completan la plantación experimental con 21 variedades tintas y 13 blancas de distinta procedencia

01.06.2010 | 02:00
Un grupo de alumnos y docentes del segundo ciclo de Enología plantan las cepas que han completado el viñedo experimental, en una imagen tomada hace unos días.

La Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO) acaba de completar un viñedo experimental ubicado en las propias instalaciones que tiene la Universidad Miguel Hernández (UMH) en esta sede de la pedanía oriolana de Desamparados. Son casi 2.400 metros cuadrados de vides, la mayoría plantadas hace unos días, que conforman un abanico muy representativo de las principales variedades de uva utilizadas en todo el mundo para la elaboración de vino y que se traen a este clima y a esta localización geográfica para explorar hasta qué punto pueden ser introducidas en el sector vinícola alicantino. Por ejemplo, la malvasía es ahora habitual pero proviene de Grecia, pero es que ni siquiera las variedades francesas fueron todas en origen francesas, según explicaron los profesores de la EPSO.
En total se trata de 34 variedades, 21 de ellas tintas y 13 blancas, unas mil cepas procedentes de Francia, Italia, Argentina, Chile, Australia o Sudáfrica, y de varios puntos de España, como Galicia, Jerez o Canarias. "No es como un vivero, pero la colección es muy representativa para el espacio que tenemos", explicó el profesor Rafa Martínez, quien desde las asignaturas "Prácticas Integradas de Viticultura" y "Técnicas de Cultivo de la Vid" ha liderado la plantación de este viñedo experimental. Lo venía intentando desde 2002, "porque los alumnos necesitan prácticas tanto de bodega como de campo, pues el vino nace en la cepa, su calidad viene marcada por cómo lo hayas cultivado", manifestó.

Liderazgo
El objetivo de esta plantación es doble, por un lado que los alumnos realicen las prácticas en sus propias vides (desde montar las espalderas, formar la planta, podarla, controlar el riego por goteo, seguir la maduración...) y por otro lado que la Universidad lidere la investigación sobre qué variedades de otras partes del mundo pueden adaptarse al clima mediterráneo y dar buenos resultados en esta tierra. En palabras de Rafa Martínez, se trata de "adoptar algunas variedades que aquí no se cultivan, ver cómo se comportan y si lo que producen está acorde con lo que demanda el mercado".
No en vano, según consideró, todas las bodegas "deberían" hacer este tipo de pruebas de forma permanente, pero sólo lo hacen las grandes marcas. Las pequeñas bodegas repiten año a año las fórmulas que tienen éxito en el mercado. Por eso la EPSO puede, con esta parcela experimental, abrir nuevas posibilidades de negocio en el sector vitivinícola de la zona, que en la provincia cuenta con la Denominación de Origen Alicante, cuya principal variedad es la "monastrell" (un uva que además, según explicó la profesora de Enología Nuria Martí, tiene un alto contenido en "resveratrol", un compuesto reconocido por sus propiedades anticancerígenas).

Tres años para las primeras uvas
El viñedo se inauguró en noviembre de 2008. En aquel momento sólo se pudieron plantar ocho variedades, las que el vivero que suministró las cepas tenía formadas. Dado que el abanico que posee -ahora completo- la EPSO incluye tipos de vides nada típicas en esta zona, sus yemas o brotes tuvieron que encargarse. A partir de ahora, cuando cumplan tres años su uva comenzará a usarse. Antes tendrán racimos, "pero hay que quitar la cosecha los dos primeros años para que engorde la madera"
El director de la EPSO, Juan José Ruiz, explicó a este diario con motivo de la inauguración del viñedo experimental que permitirá producir entre 6.000 y 8.000 botellas, por lo que la UMH se plantea para el futuro fabricar y distribuir sus propios vinos y también cavas. Para ello creará una marca propia con el logotipo de la Universidad, aunque inicialmente las botellas se destinarán a abastecer actos protocolarios (graduaciones o eventos sociales, por ejemplo), según Ruiz.

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