11 de marzo de 2020
11.03.2020
Información
Salvador Reyes, presidente de la Sección de Derecho de Tecnologías de Información y Comunicación del Colegio de Abogados de Elche

«El camino del abogado del futuro va a estar marcado por Internet y la tecnología»

Salvador Reyes, presidente de la Sección de Derecho de Tecnologías de Información y Comunicación del Colegio de Abogados de Elche, ofrece hoy la ponencia titulada «Legaltech y el futuro de la abogacía»

11.03.2020 | 04:15
Salvador Reyes ofrece hoy la conferencia «Legaltech y el futuro de la abogacía».

El CEU de Elche ha organizado un curso especializado en Legaltech que aborda el futuro de la abogacía y que, con el título «El abogado del siglo XXI», analizará durante dos meses el proceso de digitalización que está viviendo el sector legal. En este curso participarán expertos en diferentes áreas como la ciberseguridad, la asesoría legal a startups, la firma electrónica o el testamento digital, entre otras.

Hablamos con Salvador Reyes, presidente de la Sección de Derecho de Tecnologías de Información y Comunicación del Colegio de Abogados de Elche, quien ofrece hoy la ponencia titulada «Legaltech y el futuro de la abogacía».

- Cuando hablamos de Legaltech ¿Realmente a qué nos referimos?

Definimos Legaltech como la aplicación de la tecnología a la prestación o comercialización de servicios legales. El Legaltech tiene muchas aplicaciones, desde medios de gestión de despachos para mejorar su eficiencia y agilidad en la prestación de servicios, pasando por el uso de software de gestión y programas que permiten a los abogados adaptarse a las nuevas necesidades como pueden ser los softwares de reclamación online o de revisión de contratos.

En la actualidad, los clientes demandan agilidad, eficiencia y una reducción de costes, y esto sólo puede obtenerse a través de aplicaciones tecnológicas, y cambiando la forma en la que tradicionalmente hemos trabajado los abogados.

- ¿Cómo andamos en España en materia de Legaltech?

En España, la abogacía suele seguir aferrada a una posición muy tradicional. Cuesta que los abogados vayamos introduciendo este tipo de cambios en la profesión. No obstante, la verdad es que en la Comunidad Valenciana y en Alicante se están tomando iniciativas tanto por empresas como por organismos públicos que intentan potenciar la digitalización del sector legal. Con el curso del CEU que hemos organizado queremos dar una visión general de las nuevas tecnologías y reflexionar sobre la necesidad de que los abogados cambien sus sistemas de trabajo, modifiquen la forma de trabajar hacia métodos más flexibles y vean nuevas oportunidades de negocio.

- ¿Qué papel juegan los Colegios de Abogados en el fomento de estas nuevas tecnologías?

Desde el Colegio de Abogados de Elche tenemos una implicación muy importante. De hecho, hemos creado una sección de Derecho Tecnológico y estamos haciendo continuamente jornadas de formación para que nuestros colegiados adquieran este tipo de conocimientos, como los de prueba digital o ciberseguridad, para que se vayan reciclando y vayan obteniendo conocimientos necesarios que serán imprescindibles. La tecnología ha entrado muy rápido en el sector legal y tenemos que estar preparados para aplicarla.

- ¿Peligra la supervivencia de la figura del abogado o tendrá que reconvertirse?

Muchos autores afirman que el abogado ha muerto. Yo soy de los que cree que 'el abogado ha muerto tal y como lo conocemos hoy'. Desde mi punto de vista, vamos hacia un abogado más transversal, ágil y que dejará a la tecnología todo ese trabajo que las personas hacemos de una forma menos eficiente, centrándose en otro tipo de actividades de mayor valor, como por ejemplo la elaboración de smart contracts o contratos inteligentes que pueden ejecutar por sí mismos, mediante lenguaje informático.

No puedo decir cuál va a ser la abogacía del futuro, pero sí estoy seguro de que el camino es Internet: el que no esté en Internet y no conozca lo que implica no va a existir. El abogado necesita conocer este entorno, el comercio electrónico, dónde y cómo se regula, así como empezar a conocer toda la normativa de cada sector. La protección de datos o la popularización de los asistentes virtuales, que pueden generar muchos peligros e incidentes, van a requerir que los abogados estemos preparados para conocer estas amenazas, saber anticiparnos a ellas y poder ayudar a nuestros clientes.

- ¿Considera que el estudio del Legaltech debería tener cabida en los programas del Grado de Derecho?

El CEU de Elche ha empezado a introducir el Legaltech y esta formación es la que va a dar un valor diferenciador a los alumnos. Me parece algo imprescindible y necesario para los futuros abogados. Me atrevería a decir, respetando a los profesores de otras ramas del Derecho, que los conocimientos en Legaltech va a ser más determinantes de cara al acceso laboral que la nota que se pueda obtener en otras ramas del Derecho.

Los conocimientos básicos se dan por supuestos en el momento de la contratación de un abogado, el valor añadido está en la innovación. Muchos estudiantes no pueden acceder al mercado laboral porque no tienen estos conocimientos que son los que cada vez necesitamos más los despachos de abogados. Los bufetes estamos acudiendo a la universidad para detectar a los alumnos que destacan en estas áreas más tecnológicas para captarlos antes de acabar la carrera.

- ¿Qué supone este curso sobre Legaltech organizado por el CEU?

Sinceramente creo que la organización de este curso, en la que hemos participado desde el Despacho Abogados Rojano y Reyes junto con otros profesionales del sector, va a abrir un nuevo camino para los estudiantes de Derecho y el inicio de una formación continua en Legaltech que va a ser imprescindible en el abogado del siglo XXI.

Creo que el CEU tiene en su ADN ese carácter innovador tan propio de esta región y que es lo que otorga un elemento diferenciador y un gran valor añadido a los estudios que realizan sus alumnos. Es una de las pocas universidades que conozco que han dado formación sobre la plataforma judicial Lexnet que utilizamos a diario todos los profesionales del Derecho, a los alumnos del Máster Universitario de Acceso a la Abogacía. Saber aunar conocimiento y tecnología es un éxito garantizado para sus alumnos, y en consecuencia para la propia Universidad.

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