11 de diciembre de 2019
11.12.2019

Investigadores de la UA logran a partir de restos vegetales materiales que repelen microbios

Expertos tanto en polímeros y nanomateriales como en visión y color usan innovadores compuestos naturales para piezas expuestas a la contaminación en coches de alquiler

11.12.2019 | 09:44
Los investigadores de la UA.

Investigadores de la Universidad de Alicante tanto en polímeros y nanomateriales como en visión y color, han logrado extraer de los restos vegetales sustancias naturales innovadoras que repelen los microbios y suponen una auténtica revolución en sectores como el de los coches de alquiler. «Usamos los residuos agrícolas directamente de lo que desecha el agricultor y de ahí obtenemos compuestos naturales», explica la coordinadora del grupo de trabajo y doctora en Ciencias Químicas, María Carmen Garrigós.

La capacidad antimicrobiana de la sustancias obtenidas en el laboratorio a partir por ejemplo del limón, se optimiza hasta el punto de sintetizar los materiales y emplearlos en las manillas de las puertas de vehículos, que pasan por muchas manos, lo que implica una mayor exposición a la contaminación. «Su efecto es antimicrobiano», ratifica la doctora.

Los desechos que reutilizan los investigadores, a partir de los frutos y vegetales poco atractivos o deformados que descartan los propios agricultores, derivan de la mano de los investigadores en un valor añadido para la industria, en este caso de la automoción, y también de la construcción. A partir de los residuos de la almendra «obtenemos materiales con un aspecto similar a la madera pero reforzados, que imprimen mayor estabilidad térmica o bien mecánica, en soldaduras y juntas de materiales», abunda Garrigós.

Esta investigación, fruto del proyecto europeo Barbara que se centra desde hace tres años en el desarrollo de nuevos materiales a partir de residuos alimentarios, y en el que participan una decena de socios procedentes a su vez de Italia, Suecia y Bélgica, está dotada con 2,7 millones de euros y concluye el año próximo.

Además de las sustancias antimicrobianas, con un enfoque de economía circular y de aprovechamiento, los científicos contribuyen a disminuir la ingente cantidad e desechos agrícolas diseñando a cambio materiales más sostenibles.

Junto a la propiedad antimicrobiana del limón, en el laboratorio emplean su olor para los salpicaderos también de los coches, y como colorante junto al que se obtiene del brócoli o de la granada, modificando el ph «se obtiene una amplia gama de tonalidades», añade la investigadora.

Con la participación de resto de científicos europeos, los compuestos naturales que extraen en la UA se introducen en filamentos para imprimir las piezas en 3D, con unas propiedades mejoradas también a nivel estético. «Como so compuestos poco estables, los sintetizamos y encapsulamos para el posterior procesado», explica la coordinadora del proyecto que se encuentra ya en su fase final de verificación y validación de las piezas obtenidas.

El campo que abre los logros de estos investigadores es infinito a la hora de favorecer materiales que descartan la proliferación de microbios por ejemplo en el ámbito de la sanidad, aunque el proyecto se centra en la automoción.

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