02 de mayo de 2018
02.05.2018

Alicantinos en la Bienal de Venecia

María José Marcos, Iván Capdevila y Vicente Iborra expondrán sus proyectos en la gran muestra de la arquitectura mundial. Los tres son profesores de la Universidad de Alicante y sus obras van desde una actuación en una isla en Seúl hasta un parque de la innovación en Noruega

01.05.2018 | 23:38

Tres profesores de Arquitectura de la Universidad de Alicante (UA) mostrarán sus proyectos en la próxima Bienal de Venecia, el máximo exponente de la arquitectura mundial que se desarrollará entre el 26 de mayo y el 25 de noviembre en distintos espacios de la ciudad. Se trata de María José Marcos, que llevará tres proyectos muy distintos: una actuación global en la isla Nodeul, en medio de Seúl, la regeneración del barrio de Santa Eulalia en Murcia, y un ecohotel en las Salinas de Torrevieja. Y de Iván Capdevila y Vicente Iborra que juntos han ganado en cuatro ocasiones el proyecto Europan, concurso bienal europeo de ideas urbanas y arquitectónicas para menores de 40 años que busca sacar a la luz el talento de jóvenes profesionales con ideas vanguardistas. Los cuatro trabajos premiados permiten además ver su evolución al ser el primero de 2003, cuando sólo tenían 25 años, y el último de este año, ya con 40. De hecho, son los únicos arquitectos que han logrado este reconocimiento en cuatro ocasiones.

María José Marcos, que tiene su propio estudio en Murcia, compartirá espacio en un colegio mayor en Santa Croce con un centenar de arquitectas de los cinco continentes. Para esta joven profesional el hecho de haber sido seleccionada le sirve para pensar que «vas por el buen camino» porque confiesa que «la carrera del arquitecto es a largo plazo y es una profesión dura que exige formación constante, pero el talento es flexible y se va construyendo a través del esfuerzo», reflexiona.

Dos de sus proyectos se han hecho ya realidad y el tercero está en marcha. El más llamativo es el de la isla Nodeul. «En mitad de una ciudad como Seúl, llena de rascacielos y de polución, propusimos un núcleo natural que permitiera recuperar los cultivos y la pesca tradicional», explica. «La isla, rodeada por el río Han, tiene una gran extensión, lo que permitía crear diferentes microclimas y que todo resultara más salvaje», añade la arquitecta. Los coreanos llevaban años dándole vueltas a qué actuación se podría llevar a cabo en la isla e incluso el prestigioso Jean Nouvel proyectó un auditorio que no prosperó como tampoco lo hicieron otros proyectos de viviendas. Al final, el gobierno sacó otro concurso y eligió el proyecto de Marcos, al que unió ideas de otros profesionales que también se presentaron. El otro proyecto que también puede verse ya es el de Murcia. «En Santa Eulalia, un barrio de 20.000 habitantes en el centro de Murcia, lo que hemos hecho es acupuntura urbana en lugar de una reforma integral. El barrio se había degradado pero la ciudad no dispone de dinero suficiente como para reformarlo entero, así que mediante pequeñas actuaciones de bajo coste hemos conseguido transformarlo», resume Marcos. Como ejemplo pone la nueva vida de la plaza Sardoy a través de pintar los adoquines imitando el estilo de la antigua sinagoga cercana.

Por último el proyecto del ecohotel en el que ahora trabaja en La Mata, Torrevieja, donde para rehabilitar un antiguo caserón ha tenido muy en cuenta el paisaje de la zona para lo que incluso ha utilizado ladrillos de sal para acabados interiores.

Por su parte, Capdevila destaca la «evolución que se puede ver en nuestro trabajo desde el primer proyecto que ganó el Europan -un barrio de viviendas sociales en Viena- hasta el último, que consiste en un parque de la innovación en Stavanger, Noruega, y el desarrollo de una industria urbana vertical 4.0 en Viena. El proyecto, que lleva por título «3L's for Liesing» lo conciben «como un laboratorio en el que probar una nueva identidad acorde con la industria 4.0: ideación, diseño, producción y ocio son producidos en el mismo espacio urbano. Esta visión urbana busca activar la vida ociosa en paralelo a la vida productiva y construir nuevos valores asociados con una industria más limpia, más eficiente e inteligente,en resumen, más sostenible». En la edición de 2005 lo que hicieron fue importar el invernadero como espacio social para redefinir la casa típica noruega de madera en Stavargen.

Los siete trabajos citados los podrán ver a partir de mayo miles de profesionales y amantes de la arquitectura en Venecia.

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