03 de marzo de 2018
03.03.2018

Cumbre de los decanos de Medicina en contra de la nueva facultad en Alicante

La Universidad de Elche irá a los tribunales si la de Alicante logra plazas de prácticas en el Hospital General de Alicante

03.03.2018 | 00:48

Palomar declina valorar el frente común y continúa a la espera del dictamen de la Aneca, que podría conocerse en los próximos días.

Falta de plazas MIR y médicos recién titulados abocados a abandonar el país, pérdida de calidad en la docencia, masificación en las prácticas que colisiona con los derechos del paciente y pérdida de calidad asistencial. Estos son los principales argumentos que ayer pusieron encima de la mesa los decanos de las facultades de Medicina de la Comunidad Valenciana, el presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de las Facultades de Medicina Españolas, José Luis Álvarez-Sala y el presidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina, Alejandro Iñarra, contra la apertura de nuevas facultades, precisamente cuando en cuestión de días se conocerá si Madrid aprueba el plan de estudios del grado en la Universidad de Alicante (UA) para el próximo curso.

Los responsables universitarios se reunieron en la facultad de Medicina de la UMH en Sant Joan para participar en la mesa redonda «Apertura de nuevas facultades de Medicina ¿solución o problema?».

No había más que entrar al salón de actos del edificio Severo Ochoa para comprobar el interés que suscita la posible apertura de nuevas facultades. Viernes por la tarde y prácticamente lleno de profesionales, profesores y alumnos.

Precisamente fueron los estudiantes los que resumieron las cifras por las cuales se oponen a la creación de nuevos centros, avaladas después por los integrantes de la mesa. El último año 14.000 candidatos optaron a 6.500 plazas MIR y salieron de las aulas 7.000 nuevos egresados. De manera que se irán acumulando unos 500 médicos al año sin plaza que tendrán que irse de España si quieren ejercer puesto que el MIR es condición «sine qua non». A lo que añadieron que en España se ha pasado de 28 facultades a 42 en apenas diez años. Álvarez-Sala agregó que estas 42 facultades, una por millón de habitantes, dobla la media de la UE y que el número de alumnos admitidos este curso sobrepasan en un 54% la tasa europea recomendada.

Así, tanto el decano de la Universidad de València, Javier Chorro, como el de la Rei Jaume I de Castellón, Rafael Ballester, y el anfitrión de la UMH, Antonio Compañ, coincidieron en que por mucho que se repita que hacen falta más médicos «no es verdad». Lo que están es mal distribuidos geográficamente por especialidades, dijeron, y aprovecharon para volver a solicitar un registro estatal hasta hoy inexistente.

El decano de Elche defendió que «incluso en el caso de que hicieran falta más profesionales lo lógico sería aumentar las plazas en las facultades ya existentes en lugar de crear nuevas». En este sentido, aseguró que se trata de los centros más caros en las universidades. «En nuestro caso supone el 24% del presupuesto de la Universidad y no veo el sentido de invertir 26 millones anuales para mantener una nueva facultad», apostilló.

Ante estas cifras y tras haber advertido de las consecuencias de la apertura de nuevas facultades de Medicina en distintos foros, incluidos los ministerios de Educación y Sanidad, lamentan que en los últimos años no les han hecho «ni caso» pese a que a nivel estatal coindiden en el diagnóstico. «Nos hemos equivocado de puerta, hay que tocar a la de las consellerias», dijo Compañ. Al final, concluyeron, la decisión de abrir o no una nueva facultad es puramente «política».

Chorro señaló que la «planificación es absolutamente necesaria y si los recursos son limitados se limitarán aún más para las facultades existentes si se usa parte de ellos para abrir nuevas». «Los políticos toman decisiones que no benefician a la población pero cuando aparecen las consecuencias adversas ya no están y nadie asume la responsabilidad», lamentó.

La Universidad de Alicante se encuentra a la espera del dictamen de la Aneca que condicionó la aprobación del título a que se garantizaran las prácticas de los alumnos. El campus de San Vicente ya anunció que tiene firmados convenios con hospitales privados pero no renuncia a conseguir plazas en el Hospital General de Alicante. «Entiendo que quieran plazas en el General porque es el más cercano y el de referencia en la provincia, pero los hospitales sólo pueden firmar convenios con una facultad y lo tienen firmado con nosotros. Si la conselleria nos lo quitara la mitad de nuestros alumnos no tendrían donde ir y acudiríamos a los tribunales», explicó Compañ. Podrían, eso sí, acreditarse más hospitales de la provincia como universitarios como por ejemplo el de La Vila o el de Dénia, aunque el decano de Elche se mostró crítico tanto por «ir colgando el cartel de universitario a hospitales que no cumplen con los requisitos» como con la posibilidad de que sus estudiantes tengan que viajar 90 kilómetros para poder realizar las prácticas a las que tienen derecho.

Desde la UA prefirieron no realizar valoraciones sobre este frente común contra su posible nueva facultad. En el turno de preguntas del público incluso hubo quien preguntó si se había invitado a la UA para que expusiera sus motivaciones o si se habían sentado con ellos para hablar esta cuestión y Compañ admitió que no habían sido invitados porque el tema de la mesa era global y no local y no se había organizado para discutir con la Universidad de Alicante. «Nos hemos reunido con el rector de la UA pero es que sus motivos no son económicos ni de demanda social, son otro tipo de intereses que no tengo por qué valorar», zanjó.

El doctor Jaime Merino, que se encontraba entre el público, tomó la palabra para decir que fue a ver al rector de la UA, Manuel Palomar, tras conocer sus intenciones de abrir una nueva facultad de Medicina, y que le dio dos motivos «que así la UA era más importante, es decir, por un tema de prestigio. Y dos, que un político de derechas se la quitó y uno de izquierdas se la iba a devolver». Desde la UA contestaron que no van a entrar en polémicas.

Palomar siempre ha defendido que la provincia tiene capacidad para contar con otra facultad de Medicina, que existe demanda de alumnos y de investigadores y que Alicante tiene vocación de convertirse en un clúster de la salud, para lo que hacen falta profesionales formados.

El mar de fondo de cómo perdió la UA una de sus facultades fundacionales tras la decisión del gobierno de Eduardo Zaplana de llevársela a la UMH planeó también ayer sobre el auditorio tras recordarlo algunos profesores que, sin moverse de su laboratorio pasaron de una universidad a otra, aunque para el decano de Castellón «un error no corrige otro».

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