14 de octubre de 2018
14.10.2018

Los príncipes de YouTube

El fenómeno de los niños youtubers arrasa en internet entre el público infantil y en muchos casos se convierte en un negocio redondo para la familia

13.10.2018 | 21:54

El Rubius es el héroe de Miguel, que se parte de risa viendo los vídeos del youtuber más famoso de España. Miguel tiene nueve años y de mayor quiere ser futbolista y, si no, youtuber «como El Rubius, que gana cien millones al día» afirma el pequeño. No tanto, aunque es verdad que esto de subir vídeos a YouTube ha hecho ricos a unos cuantos jóvenes como Rubén Doblas, conocido como El Rubius, quien hace 11 años, con 17, empezó a filmar «chorradas» como él mismo califica sus vídeos, y en la actualidad su canal tiene 30 millones de suscriptores, nada menos, lo que le reporta entre 31.400 y 500.000 euros mensuales. Con todo, ganar dinero no parece ser el objetivo de la cada vez mayor cantidad de menores presentes en YouTube. Los niños y los adolescentes son los principales usuarios del portal dedicado a compartir vídeos, y no es raro que muchos de ellos prueben a tener su propio canal, como hacen sus ídolos, para divertirse. Según la XIV encuesta de ADECCO sobre «Qué quieres ser de mayor» hecha pública en agosto, la de youtuber es la cuarta profesión preferida por los niños de entre 4 y 16 años tras futbolista, policía y profesor. Y es que, los niños entre 8 y 11 años son los principales consumidores de YouTube hasta el punto de que el 93% usa esta red social según un informe realizado por una empresa de marketing norteamericana y recogido por The Wall Street Journal. Los niños buscan canales de juegos y muestran una predilección por lo que hacen otros niños.

En este sentido, Teresa Guerra, talent manager de la división de contenidos infantiles de 2btube, empresa gestora de canales de YouTube, considera que «los niños se sienten atraídos de manera totalmente natural por una serie de contenidos creados por otros niños ya que estos hablan su mismo lenguaje, y de las cosas que realmente les interesan a esa edad. Y en muchos casos se sienten identificados con la persona que está detrás de la pantalla. Los creadores infantiles en YouTube ocupan un hueco muy importante, ya que sus contenidos y formatos no se encuentran en otras plataformas más tradicionales donde predominan las series o los programas de ficción». En el caso de 2btube, de los alrededor de medio millar de canales con los que trabajan, un 10% están protagonizados por menores.

Echando un vistazo por esta red social no es difícil encontrarse con canales de niños que cuentan con cientos de miles e incluso millones de suscriptores. En ellos, críos desde 4 años son los protagonistas de vídeos de contenido familiar. Predominan los unboxing, que es abrir cajas con juguetes o contenidos sorpresa, vídeos donde se les ve jugando e inventando historias, otros de manualidades, vlogs (cuando hablan a cámara de algún tema que les interesa o de ellos mismos), o planteando o ejecutando retos divertidos, los llamados challenges.

En Alicante vive una de las youtubers más famosas de España, Arantxa de 7 años, protagonista de «Los juguetes de Arantxa», con más de dos millones de suscriptores y casi 800 millones de visualizaciones de los vídeos que ha subido desde enero de 2015. En sus vídeos, la niña se dirige con desparpajo al espectador mostrando sus juguetes, jugando con amiguitas en su casa, o realizando actividades con sus padres. La fama de Arantxa no se limita a YouTube sino que le ha permitido publicar un libro y otro está a punto de publicarse; cuenta con una gama de productos de su canal y la familia ha creado otros dos canales en YouTube con la niña como protagonista. Aunque los padres de Arantxa no han aceptado hablar con este medio, hace dos años su madre Maricel confesaba a un diario nacional que facturaban con el canal de la niña unos 3.000 euros al mes y que habían llegado a ingresar hasta 7.000 euros. Y desde entonces el número de suscriptores y de visitas no ha hecho más que subir.


Ingresos

Con respecto a cuándo se puede empezar a ganar dinero con un canal en YouTube,Teresa Guerra ha indicado que depende de muchos factores. «Los ingresos dependen, en gran medida, de la temática del canal y de cada vídeo, de la comunidad de fans, de la especificidad del canal y del número de visualizaciones medias de los vídeos. También depende de dónde sean los espectadores, qué edad tienen, si son hombres o mujeres? Y por último, de la inversión que estén haciendo las marcas en canales de ese tipo, en audiencia y de la fecha que se trate» para añadir que «YouTube permite formar parte de su programa de Partners (el programa para compartir los ingresos obtenidos por publicidad) a partir de los 1.000 suscriptores y si el canal tiene más de 4.000 horas reproducidas en los últimos 12 meses. Sin embargo, realmente para generar ingresos es importante tener un canal con una gran comunidad (decenas de miles o centenas de miles de seguidores), un alto ratio de engagement, contenidos originales y que sean aptos para anunciantes».

Detrás de estos canales infantiles siempre están los adultos, habitualmente los padres. Ellos son los que graban a los niños, controlan los contenidos, gestionan el canal, contestan a los comentarios, etc. YouTube permite tener un canal a los mayores de 14 años. Por debajo de esa edad siempre tiene que estar creado y gestionado por sus padres o tutores legales.

Los niños se limitan a jugar y a hablar delante de las cámaras. Niños como Lucía, protagonista de un canal llamado Pequeña Pelirroja. Nada especial si no fuera porque Lucía tiene 4 años. Este canal abrió en marzo de este año y ya tiene casi 20.000 suscriptores. En su descripción, Lucía señala que «en este canal subimos vídeos de retos, parodias, unboxing, juguetes, recetas, experimentos, gimnasia rítmica, viajes, conociendo a youtubers... y un montón de cosas más que se nos ocurren a mis papis y a mí». En su vídeo de presentación, esta pizpireta niña muestra a la cámara a sus mascotas, un perrito y un gato casi tan grande cono ella. Eso sí, antes de ver el vídeo nos encontramos con un anuncio de una conocida marca de maquillaje.


Seguidores y anunciantes

Para ver el vídeo en el que «Neno aprende a poner un pijama a su hermanita Mía», primero hay que ver un anuncio de café y otro de una marca de coches. Neno es el protagonista del canal Neno&Family, que tiene más de 29.000 suscriptores y más de tres millones de visualizaciones. En su presentación, cuenta que «Soy Neno y tengo una hermanita que se llama Mía a la que me encanta hacer reír. Junto a ella y a mis padres, Pablo y Tamara, descubrimos muchos juguetes, cromos, sobres sorpresas, parques temáticos.. Y también hacemos retos y os contamos nuestras aventuras y vida diaria en forma de vlogs».

Pero ¿cuál es la clave del éxito de estos canales? A juicio de Teresa Guerra «no existe una fórmula de éxito ni para los canales infantiles ni para ningún canal en general. Sí que hemos detectado tres aspectos claves que dependen exclusivamente del canal: pasión, constancia y talento. Pasión porque es algo que lleva tanto tiempo y esfuerzo que solo puede funcionar si realmente te apasiona. Constancia porque, al igual que en la televisión, hay que hacer publicaciones de manera periódica y que los fans sepan cuándo publicas vídeo. Además de que hay que mantener un contacto casi permanente con los seguidores, contestando comentarios y leyendo sus mensajes. Y, por último, tener talento para estar delante de la cámara».

En el ranking de los niños youtubers más exitosos de España se encuentra Martina, malagueña de 13 años que protagoniza «El canal de Martina» con 2,8 millones de suscriptores y más de 600 millones de visualizaciones de sus vídeos. Su éxito ha posibilitado que tenga una línea de ropa y que se esté convirtiendo en una celebridad. En sus vídeos, cuyo contenido se dirige a adolescentes, muestra, por ejemplo, consejos de manicura, cómo copiar en un examen o trucos para gustarle a un chico.

Martina o Arantxa son conocidas por miles de niños de su edad, firman autógrafos y las reconocen por la calle. Con todo, según se ha señalado desde 2btube «en general son muy pocos los canales que logran tener una gran comunidad de seguidores. Y hay que tener en cuenta que aquellos que tienen éxito, son famosos solo para sus fans. Aún no es algo tan masivo como en otras profesiones más tradicionales como actores o cantantes». Sin embargo, «es cierto que hay ocasiones en que a estos talentos les reconocen por la calle y les piden fotos o autógrafos pero llevan una vida normal».


Legislación y ética

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