16 de marzo de 2020
16.03.2020
Información

Investigan a siete personas en la provincia por crear empresas pantalla y estafar 900.000 euros

El grupo delictivo creó un entramado para timar a comerciales de productos cárnicos de todo el país con el método del «nazareno»

15.03.2020 | 23:10
La Guardia Civil interviene parte de la mercancía que se pensaba revender.

Una de las mercantiles estaba en Elche y guardaban la mercancía en un almacén de Crevillent, desde donde la revendían.

La Guardia Civil investiga a 7 personas por la presunta estafa de cerca de 900.000 euros a bancos y empresarios por crear tres empresas pantalla con dinero a crédito de los bancos, que nunca devolvieron. En total estafaron a 9 empresas cárnicas de varias provincias españolas, entre ellas Alicante, a los que realizaron grandes pedidos que superan los 600.000 euros, y guardaban las mercancías en un almacén de Crevillent. Esta estafa se ejecutó por el método del «nazareno».

Así las cosas, la Guardia Civil de Alicante ha investigado en las provincias de Alicante, Valencia y Murcia a 7 personas, 6 hombres y una mujer, que van desde los 24 a los 59 años, todos españoles, como presuntos autores de un delito de estafa continuada, apropiación indebida y organización criminal. Las estafas se produjeron con el método del timo del «nazareno» a varias empresas cárnicas de todo el país.

En el marco de la operación «Apucadi», iniciada hace un año por el Equipo de Policía Judicial y el Área de Investigación de la Guardia Civil de Crevillent, se ha procedido a la investigación de 7 personas que crearon un entramado de tres empresas pantalla, para estafar a varias comerciales de productos cárnicos, en su mayoría embutidos, por el método del «nazareno». Este grupo delictivo, encabezado por una persona de Murcia, montó tres empresas con oficinas en Bilbao, Madrid y Elche, solicitando para ello varios créditos a los bancos. Desde estas oficinas comenzaron a operar haciendo pequeños pedidos de unas 300 piezas de embutidos (en su mayoría jamones y quesos) a otras empresas. Estos primeros pedidos eran pagados conforme los recibían, pero solamente para ganarse la confianza del empresario. Una vez se habían asegurado de que el proveedor pensaba que estaba ante una empresa solvente, entonces realizaban un pedido mucho más grande, de unas 1.000 o 5.000 piezas, que siempre dejaban a deber. Para guardar todos estos productos, alquilaron un almacén con cámaras frigoríficas en Crevillent, donde quedaban el tiempo imprescindible hasta ser revendidos a otros comerciantes. Así pues, el beneficio obtenido por estas segundas ventas era muy alto, puesto que la mercancía les había salido prácticamente sin costes, indica la Guardia Civil. Tras un exhaustivo análisis documental, los investigadores localizaron a 9 comerciales perjudicadas ubicadas en la provincia y otros lugares como Murcia, Sevilla, Albacete, Girona, Barcelona, Lugo y Madrid, a las que estafaron un total de 600.000 mil euros en productos cárnicos. Sin embargo, la Guardia Civil, en plena operación, consiguió recuperar uno de estos envíos, valorado en 32.000 euros.

Cifra millonaria

Por otro lado, en las indagaciones realizadas en torno a las entidades bancarias que concedieron los créditos para crear lo que serían las empresas pantalla, se constató que los estafadores se apropiaron de 296.000 euros en líneas de crédito y pagarés. De este modo la suma total, entre las estafas a las empresas cárnicas y las estafas a las entidades bancarias, asciende a 896.000 euros.

Desde el pasado mes de enero, hasta esta misma semana, los agentes de las unidades de Policía Judicial y el Área de Investigación de la Guardia Civil de Crevillent, auxiliados por unidades de otras Comandancias, han ido tomando declaración como investigados por los supuestos delitos de delito de estafa continuada, apropiación indebida y organización criminal, a un total de a un total de 7 personas, residentes en Murcia (3), Elche (2), Alicante (1) y Valencia (1).

Timando con la reventa en el mercado negro

La modalidad de estafa «nazareno» consiste en contactar con empresas, haciéndose pasar por el responsable de otra compañía, para hacer unas primeras compras de pequeño importe y abonando el dinero correspondiente. Una vez generada esa confianza de pago, los timadores realizan otra compra por un importe mucho más elevado, para después no abonarlo, y dar salida a los productos revendiéndolos a otras empresas o en el mercado negro.

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