15 de enero de 2020
15.01.2020

Juan Cano: "Alejandro Ponsoda y yo estábamos muy unidos"

El exalcalde de Polop niega haber encargado de su antecesor y tilda de manipulaciones las conclusiones de la investigación de la Guardia Civil

15.01.2020 | 14:21
Juan Cano: "Alejandro Ponsoda y yo estábamos muy unidos"
Juan Cano: "Alejandro Ponsoda y yo estábamos muy unidos"

"Alejandro Ponsoda y yo estábamos muy unidos". Esto es lo que ha declarado hoy Juan Cano, sucesor de Ponsoda al frente de la Alcaldía de Polop y acusado de haber encargado el asesinato del regidor, durante su declaración en el juicio que le sienta en el banquillo por este crimen. Cano ha negado cualquier tipo de animadversión hacia la víctima y se ha desvinculado de cualquier relación con el asesinato. También ha arremetido contra algunos de sus compañeros de corporación en el Ayuntamiento, que relataron a la Guardia Civil supuestos enfrentamientos entre los dos dos compañeros de partido, mientras que a los investigadores de la Unidad Central Operativa de la Benemérita (UCO) los ha tildado directamente de sinvergüenzas y de gentuza.

Juan Cano ha negado haberse sentido decepcionado con Alejandro Ponsoda por no haberle defendido cuando en el año 2003 la dirección provincial del PP decidió relegarle en las listas a las elecciones municipales del Ayuntamiento de Polop a raíz de ser salpicado por la grabación de un empresario que aseguró que le habían exigido comisiones ilegales. Cano ha dicho que esa denuncia era falsa y que consiguió demostrar su inocencia y que ese caso acabó archivado. "El chantajeado aquí era yo", ha declarado. Según Cano, sus compañeros de partido le habían respaldado para que continuara en la lista, pero ante la negativa de la dirección del PP "fui yo quien decidí apartarme".

También ha negado haber tratado de crear una gerencia de Urbanismo para seguir controlando esta área desde fuera del Ayuntamiento durante esos años en que estuvo relegado. Según dijo, fue el propio Ponsoda quien le sugirió la idea de esa supuesta gerencia para ayudarle porque "no se fiaba de la persona que tenía como concejal de Urbanismo", en alusión a Juan Andrés Llorens. Tras unos primeros contactos, Ponsoda finalmente le dijo que no iba a poder ser porque Llorens le había amenazado con hacerle una moción de censura".

Cano ha admitido que había una división dentro del Partido Popular de Polop en el año 2007, pero aseguró que en la dos facciones enfrentadas, Ponsoda estaba con él. De las declaraciones a la Guardia Civil sobre supuestos enfrentamientos entre Cano y Ponsoda por el control del Ayuntamiento realizadas por Maria Dolores Zaragoza, la edil que sucedió a Cano en la Alcaldía tras la detención de éste por el asesinato y fallecida el pasado verano, el acusado ha vinculado esas imputaciones con la ambición de ésta por hacerse con la Alcaldía.

Tampoco ha reconocido haber tratado de acosar laboralmente a una de las hijas de Ponsoda en el Ayuntamiento y ha dicho que "gracias a mi está fija en el Ayuntamiento", al no haberle notifcado el vencimiento del contrato que tenía con la Corporación. "Con esto me pueden cargar un delito de prevaricación pero esto está prescrito", ha asegurado. Cano ha mantenido que las hijas de Ponsoda "mienten" al hablar de las malas relaciones con Ponsoda pero creo que lo hacen porque "les han calentado la cabeza los de la UCO, alguna persona de su familia". Cano ha negado cualquier relación con el asesinato y ha asegurado que las conclusiones de la UCO en la investigación son una "manipulación". El exalcalde ha negado haber mantenido reuniones en los reservados del club de alterne Mesalina para planificar la muerte de Alejandro Ponsoda. En este sentido, ha manifestado que sólo estuvo en el club en contadas ocasiones para tomar una copa en el año 2003 y que su relación con los propietarios se remontaba a una ocasión en que vinieron a la sucursal bancaria en la que trabajaba a firmar una hipoteca en el año 2001. En esta línea ha asegurado que conocía a Salvador Ros, otro de los acusados, de vista por ser vecino del pueblo pero que ni siquiera eran amigos y que nunca había conocido ni a Ariel Gatto, gerente del club, ni a los tres acusados de haber efectuado los disparos.

Esta mañana han declarado los otros tres acusados de ser los autores intelectuales del crimen, Salvador Ros, Ariel Gatto y Pedro Hermosilla. Los dos primeros se han acogido a su derecho a no declarar a las acusaciones y lo han hecho a su defensa para negar los hechos. Por su parte, Pedro Hermosilla, dueño del club de alterne, ha asegurado que a la sala VIP del Mesalina no iban políticos.

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