30 de mayo de 2019
30.05.2019
Juzgados

Investigado el guardia urbano que disparó y mató a la perra de una persona que vivía en las calles de Barcelona

La muerte de 'Sota' provocó una gran polémica y centenares de personas salieron a manifestarse

30.05.2019 | 12:33

El Juzgado de Instrucción 4 de Barcelona ha citado como investigados a dos agentes de la Guardia Urbana el lunes 1 de julio por la muerte de un disparo de Sota, la perra de un joven estonio que vive en las calles de Barcelona, durante una actuación del cuerpo policial barcelonés el 18 de diciembre de 2018.

El Juzgado también ha citado para el 26 de junio al dueño del perro, que denunció los hechos, para que ratifique dicha denuncia, mientras que a cuatro testigos les cita también para el 1 de julio, según un auto recogido por Europa Press.

Según la denuncia de Nova Eucària, personada como acusación popular, los agentes presuntamente incurrieron en delitos de maltrato animal, omisión de auxilio, abuso de poder, uso de arma de fuego fuera de lo estipulado por ley y uso indebido y desproporcionado de la fuerza, según han indicado a Europa Press.

Están personados en esta causa como acusación popular las asociaciones animalistas Nova Eucària, Fada y Libera, además del partido Pacma.

Según informó en su momento la Urbana, la actuación se inició sin que hubiera una llamada previa cuando una patrulla vio a un perro sin correa ni bozal y con apariencia de ser de raza peligrosa deambulando solo por la calle.

Al aparecer su propietario, le pidieron que atara al perro en cumplimiento de lo establecido en la ordenanza municipal de tenencia de animales y, en el transcurso de la actuación, el animal atacó a uno de los agentes en el brazo y éste tuvo que usar su arma para protegerse, según la Guardia Urbana.

Posteriormente el mismo agente fue agredido con un patinete en la cabeza, por lo que el propietario del perro fue detenido y el policía tiene una contusión en la frente y una ruptura dental, y está de baja.

A raíz del uso del arma, la Unidad de Deontología y Asuntos Internos de la Guardia Urbana revisó los hechos su conclusión es que el agente actuó "en defensa de su integridad física y que no le quedó otra opción".

La muerte del can provocó una gran polémica y varias manifestaciones tuvierno lugar en la ciudad. El partido animalista Pacma exigió a la Guardia Urbana una investigación para esclarecer los hechos, que consideraron "muy graves" y entregó 230.000 firmas al Ayuntamiento de Barcelona exigiendo la investigación.

Las imágenes pueden herir la sensibilidad

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