14 de marzo de 2019
14.03.2019

Condenado a 10 años de cárcel por abusar de dos nietas en Benidorm

El tribunal sólo ve probado los tocamientos a las menores, pero no que hubiera felaciones o penetraciones

13.03.2019 | 22:05

La Audiencia de Alicante ha impuesto penas que suman diez años de prisión a un hombre acusado de haber abusado de sus dos nietas en Benidorm en el domicilio familiar durante el tiempo en que estaba a solas con ellas, según la sentencia a la que ha tenido acceso este diario. El fallo está muy por debajo de los 24 años de prisión que pedía la Fiscalía, ya que la sala sólo ha visto probados los tocamientos que realizó tocamientos a las dos menores, que tenían seis y cuatro años de edad. El tribunal no ve probado ni que el acusado hubiera forzado a las menores a hacerle felaciones, ni que las hubiera a llegar a penetrar vaginalmente y no descarta que éstas relataran estos hechos por «influencias externas» de otros familiares.

Los hechos habrían ocurrido entre los años 2011 y 2015 mientras el acusado se habría quedado a solas con las menores en el domicilio familiar después de recogerlas del colegio. El acusado, de 71 años de edad, era el abuelo carnal de una de las menores. La otra niña era hija de una pareja anterior de la compañera de su hijo, pero la relación familiar era la de abuelo de hecho de la menor. El acusado estaba en prisión provisional por esta causa desde abril de 2018, a raíz de que se descubrieran los hechos y está defendido por el abogado Francisco González.

Confesión de parte de los hechos

El procesado se declaró culpable en el juicio de los tocamientos de las dos menores y abonó 30.000 euros para el pago de las indemnizaciones. Con la primera niña, los hechos ocurrieron en el año 2011 cuando ésta contaba con seis años; mientras que con la segunda los abusos se cometieron en 2015 cuando ésta tenía tres años.

A lo largo de la instrucción, las niñas aseguraron que además de los tocamientos, también habrían sido obligadas por el acusado a hacerle felaciones. Y durante el juicio, a estos hechos se añadió en el relato presuntas penetraciones vaginales a las niñas por parte del acusado.

Estos dos últimos extremos no han sido considerados probados por el tribunal. Aunque señala que «no se advierte motivo alguno de incredulidad de la menor», a continuación puntualiza que «no está garantizada la impermeabilidad de la niña con relación a influencias externas a las que parece estar expuesta, como resulta de la declaración y actuación de la abuela materna en el juicio que impide descartar que la misma haya podido influir en la menor acentuando el signo incriminatorio de su declaración, máxime desde que la joven convive con su abuela».

La sala valora el hecho de que las niñas dan detalles y sitúan en un contexto los tocamientos, cuando el abuelo las recogía del colegio, hechos que «refuerzan la credibilidad del relato». En este sentido el fallo incide en que ni las penetraciones, ni las felaciones aparecieran en ningún momento en las entrevistas con los trabajadores sociales. También la sentencia incide en que las supuestas penetraciones se habrían producido a una edad en la que «el coito es imposible» y sin dejar vestigio o lesión en ninguna.

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