30 de diciembre de 2018
30.12.2018
Benidorm

El fiscal pide 32 años por un ajuste de cuentas con un muerto y un herido en Benidorm

Las víctimas fueron apuñaladas después de una discusión con uno de los procesados, que se tiró por la ventana desde un primer piso

30.12.2018 | 00:21
El presunto autor material del crimen, custodiado por un policía el día de la reconstrucción.

El Ministerio Público cree que tanto el presunto autor material como la persona que huyó planificaron el crimen.

La Fiscalía ha pedido penas de 32 años de cárcel para dos acusados de un ajuste de cuentas que se saldó con un muerto y un herido en el Rincón de Loix de Benidorm. La causa por esta sangriento suceso ocurrido el 26 de noviembre de 2015 acaba de llegar a la Audiencia de Alicante para que sea enjuiciada por un jurado popular. Los acusados son padre e hijo, de nacionalidad colombiana. que aseguraron en su día estar defendiéndose de un grupo de personas que irrumpieron en su casa. Los motivos de la disputa no llegaron a aclararse porque nadie ha querido reconocer nada, pero desde la Policía se barajó que pudo ser un ajuste de cuentas por tráfico de drogas. Una de las personas que acudió A la casa acabó muerta y una segunda resultó herida. El fiscal reclama una indemnización de 15.000 euros para el herido.

La Fiscalía acusa a padre e hijo de un asesinato consumado y otro en grado de tentativa, aunque sólo el primero de los dos está en prisión preventiva desde que ocurrieron los hechos. El hijo también resultó herido en la reyerta al saltar por la ventana desde un primer piso. A pesar de ello, el Ministerio Público le considera responsable de haber dejado a las víctimas a merced de su padre que les esperaba con un cuchillo para poder atacarles, según relata el escrito de acusación. Por el asesinato consumado se piden 20 años de cárcel para cada uno; mientras que por la tentativa se piden otros doce años más.

Los hechos ocurrieron sobre las 14.00 horas en la casa de los acusados sita en la calle Ramón y Cajal de Benidorm, cuando se presentaron tres hombres de nacionalidad maliense con quienes el hijo tenía que realizar una transacción económica. Durante la negociación, el padre esperó escondido en una de las habitaciones para asegurarse de que todo se celebraba según lo convenido. En caso de problemas, el padre intervendría.

La naturaleza de la transacción nunca quedó clara en la investigación. Algunos de los implicados apuntaban a que la discusión era por la venta de un televisor, según fuentes cercanas al caso. En la investigación policial se comprobó que el hijo tenía antecedentes por delitos relacionados con el tráfico de drogas.

Al no cerrarse acuerdo alguno entre las partes, el fiscal sostiene que el hijo antes de saltar por la ventana dio el aviso a su padre para que se lanzara a por ellos. Éste les atacó sorpresivamente con un cuchillo de cocina desde uno de las habitaciones cuando éstos salían por el único pasillo que les llevaba hacia la puerta e ignorando que hubiera alguien más en la casa. Uno de ellos recibió dos cuchilladas en el tórax y el otro tres por la misma zona. El grupo logró huir pero sólo pudo llegar hasta Altea donde uno de ellos falleció como consecuencia de la pérdida masiva de sangre.

La causa acaba de llegar a la Audiencia Provincial para que sea juzgada por un jurado popular, después de que el TSJ haya rechazado los últimos recursos contra la competencia del tribunal popular en la causa. Ahora falta poner fecha al juicio.

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