23 de noviembre de 2018
23.11.2018

Dos acusados de volar cajeros con explosivos admiten su culpa y exoneran a un tercero

Los procesados, dos hermanos afincados en Santa Pola, aducen que buscaban dinero para «drogas y fiesta» y niegan pertenecer a una banda

22.11.2018 | 21:38
Los tres acusados sentados ayer en el banquillo antes del inicio del juicio.

Dos de los acusados de pertenecer a una banda acusada de reventar cajeros automáticos con explosivos admitieron ayer los hechos y exculparon al tercer implicado de cualquier vinculación con los robos. El juicio arrancó ayer en un juzgado de lo Penal de Alicante y podría quedar visto para sentencia hoy. Tras la confesión, la Fiscalía podría plantear alguna rebaja en los más de diez años que reclama para cada uno.

Los dos procesados, dos hermanos aficandos en Santa Pola, dijeron estar de acuerdo con los hechos relatados en el escrito de acusación pero no con las penas que les pedían. Sin embargo, negaron formar parte de banda organizada alguna. «Solo hacíamos los robos para consumir droga y para fiestas», dijo uno de los procesados. También exculparon al dueño del coche utilizado para cometer los golpes. «Él no sabía nada. Nos dejaba su coche y nosotros lo usábamos para desplazarnos», declaró uno de los acusados de este tercero, que además asumió ser el responsable de cambiar la matrícula al turismo.

La Fiscalía les acusa de tres robos cometidos entre los meses de agosto y octubre de 2017 en distintas sucursales bancarias de la provincia, dos de ellos en grado de tentativa. El primero de ellos y que fue el que inició la investigaciónse produjo en agosto de ese año en la avenida Historiador Vicente Ramos de la Playa de San Juan en una sucursal del Banco de Santander. La explosión causó numerosos daños materiales valorados en más de 58.000 euros y en ella los restos del cajero salieron despedidos hasta 28 metros de distancia. El botín era de 9.500 euros.

Seguimientos

La grabación de la huida efectuada con un teléfono móvil fue la pista de la que tiró la Policía para buscar el coche utilizado en el robo en las cámaras de tráfico. Esta pista les llevó a situar el coche en El Altet, vehículo al que sometieron a seguimientos cuando salían a localizar objetivos por distintas localidades de la provincia, declararon los agentes. La Policía vinculó a los tres acusados en los robos y en estos desplazamientos. Uno era el experto en explosivos, el segundo era su hermano que le ayudaba y el tercero conducía. Los dos robos siguientes se cometieron en Rojales y El Altet el 18 y el 24 de octubre, pero se quedaron en tentativas. El primero porque se causaron daños en el dispensador de billetes mientras violentaban la ranura, sin llegar a colocar el explosivo; mientras que en el otro, no pudieron conseguir los billetes porque se quedaron esparcidos dentro de la oficina.

El responsable de los TEDAX declaró que con probabilidad el explosivo utilizado era el que se utilizaba en espectáculos pirotécnicos, como castillos de fuegos artificiales y mascletàs y que se necesitaban unas nociones básicas para manipularlos.

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