08 de noviembre de 2018
08.11.2018
El caso Sala

El hijo de María del Carmen Martínez se suma al fiscal y reclama más de 24 años a Miguel López por matar a su madre

Vicente Sala renuncia expresamente a recibir cualquier indemnización de su cuñado en caso de ser condenado por el asesinato

08.11.2018 | 12:40
Miguel López durante una de sus comparecencias en el juzgado de Alicante

Miguel López sabía que "las cámaras de videogilancia del lavadero no funcionaban", es "la única persona" vista en el lugar del crimen "en abierta disputa con su suegra" y "versada en el manejo de pistolas". Para quedarse a solas con ella, "ordenó" al encargado del lavadero de Novocar trasladar muebles a un almacén y "estacionó el coche de su víctima en el interior" del mismo, que iba a ir a recoger esa misma tarde. Esta es la manera como describe el momento de la planificación del asesinato de María del Carmen Martínez, viuda del expresidente de la CAM Vicente Sala, la representación procesal del hijo mayor de la fallecida en su escrito de acusación. El informe de conclusiones provisionales ha sido presentado esta mañana en el juzgado de Alicante que investiga el crimen. Esta acusación, ejercida a través del abogado Francisco Ruiz Marco, al igual que el fiscal, considera a Miguel López, yerno de la víctima, presunto autor material de los disparos y reclama para él las mismas penas que el Ministerio Público: 23 años de cárcel por asesinato y 18 meses por tenencia ilícita de armas.

Frente a la petición del pago de Miguel López de 35.000 euros de indemnización planteada por la Fiscalía, Vicente Sala renuncia expresamente en su escrito de acusación a cualquier tipo de indemnización de su cuñado en el caso de ser condenado, "por no querer recibir cantidad económica alguna del autor del asesinato, ni obtener ningún lucro material como consecuencia de la tramitación del presente procedimiento penal". Presentado el escrito de acusación de esta parte, el turno es ahora el de las hijas de la fallecida, también personadas en la causa, de presentar el suyo. Esta parte siempre ha considerado que Miguel López es inocente y reclaman que se busque al verdadero asesino. El último turno será el de la defensa del acusado. A partir de ese momento, el magistrado deberá decidir si eleva la causa a la Audiencia para que sea enjuiciada por un jurado popular.

El escrito de acusación del primogénito de la fallecida sostiene que Miguel López es propietario de una pistola y otras armas y que, junto con su esposa y sus cuñadas, estaba manteniendo "una batalla feroz contra la futura víctima, María del Carmen Martínez de 72 años de edad, por el poder en las empresas y por el dinero". Esta acusación particular recuerda que alguna de las personas involucradas llega a definir esta situación como de "guerra" y que los propios hijos del acusado participaron en la animadversión y en las presiones contra la víctima. En este sentido, se apunta a que uno de los hijos llamó "falsa" y "maldita zorra" a su abuela en una red social y que el propio Miguel López había mostrado choques con su suegra, increpándola y gritándole en presencia de personas ajenas a la familia.

Diario de la víctima

El letrado señala que la propia víctima llegó a escribir en sus diarios personales la situación de sufrimiento que estaba sufriendo a causa del enfrentamiento familiar. "Qué más daño nos pueden hacer", decía una de estas anotaciones escrita del puño y letra de María del Carmen Martínez un mes antes de su muerte. Esta acusación solicita que este diario sea una de las pruebas que en su día esté a disposición del jurado popular si finalmente la causa llega a juicio.

"María del Carmen Martínez es, a ojos del acusado, el obstáculo que lo separa de la fortuna de su mujer. Para el acusado, la muerte de la víctima supone que a su esposa (aliada con las dos hermanas de ésta) tomará el control inmediato de la Compañía Española de Resinas SL, una empresa cuyo patrimonio sólo en inmuebles, alcanza la cifra de 30.095.991 euros", asegura esta parte. El letrado añade que Miguel López veía peligrar incluso su cargo de administrador único al frente de la empresa de automoción Novocar porque "su suegra con un 70% de derecho de voto podía cesarlo en cualquier momento". El conflicto familiar alcanza un punto crítico el 19 de septiembre de 2016 cuando en la Junta General de socios, María del Carmen cesó a la esposa de Miguel López como consejera de Samar SL (empresa que facturó ese año 239 millones) a través de la acción de oro.

La acusación sostiene que fue a partir de ese momento cuando Miguel López decide eliminar "por la vía rápida" los "peligros" para su continuidad en Novocar y "vengar los supuestos agravios a su mujer". "Adopta medidas de seguridad y comienza a planificar el crimen de la anciana por la que siente un profundo desprecio", relata. Entre las palabras que el propio Miguel López usa para referirse a ella, la acusación cita adjetivos como "déspota", "tacaña", "con actitud clasista", entre otras.

Planificación del crimen

Según el escrito, el acusado elige el lavadero de Novocar para llevar a cabo su plan, "un sitio que conoce muy bien y que controla por ser el jefe del concesionario. Y elige el momento: en cuanto consiga atraer a la víctima a esa ratonera y atacarla sola". La acusación asegura que Miguel López era "el único antagonista" de María del Carmen Martínez que sabía que la tarde del 9 de diciembre de 2016 acudiría a Novocar a recoger su coche. En este sentido, considera que Miguel López envió al encargado habitual del lavadero a otra nave de la empresa para trasladar unos muebles. "Despejado el campo, el acusado se dirige al vehículo de la víctima y lo estaciona en el interior del lavadero", continúa relatando, al tiempo que recuerda que días antes ya fue visto por otro empleado realizando personalmente esa maniobra de introducir en ese mismo recinto un coche ya lavado y que iba a ser recogido por su suegra, con el fin de atraerla al lugar elegido.

El abogado de la acusación particular, Francisco Ruiz Marco, a la izquierda junto a un forense y un compañero de despacho

El escrito de acusación relata que la víctima llegó a Novocar a las 18.25 horas para recoger su coche, donde la está esperando el acusado que "la recibe, le entrega la llave de contacto y le indica que el coche lo tiene en el lavadero, la acompaña al oscuro (la luz está apagada) lavadero y cuando ella se monta en el vehículo, Miguel López, de repente, a corta distancia y sin tiempo para que la anciana pudiera reaccionar le dispara con una pistola automática con silenciador dos tiros en la cara". La víctima falleció sobre las 19 horas como consecuencia de la "grave hemorragia" que le causaron los disparos. En su "lenta agonía", María del Carmen estuvo en el asiento del coche donde recibió los disparos, apoyada en la puerta (donde fue encontrada por el personal de Novocar antes de las 18.55) y por último en el suelo del lavadero, donde murió.

El letrado de la acusación considera que los hechos son constitutivos de asesinato con la agravante de parentesco, así como de un delito de tenencia ilícita de armas, ya que Miguel López no disponía de licencia o permiso para la tenencia de la pistola usada para el crimen. Entre las pruebas que solicita esta acusación particular para practicar durante el juicio es que el jurado visite también las instalaciones de Novocar, situando el coche de la víctima en la misma posición en la que se encontraba cuando fue encontrado por la Policía, así como una inspección ocular de las instalaciones. También se ha pedido el visionado de las cámaras de seguridad de la finca familiar de los Sala, que recogen el momento de la llegada de Miguel López al recinto y su marcha tras recibir el aviso de que a su suegra la habían disparado.

Miguel López estuvo en prisión preventiva 39 días por el crimen tras su detención en febrero de 2017. En la actualidad, está en libertad bajo fianza y siempre ha negado cualquier vinculación con el asesinato.

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