11 de julio de 2018
11.07.2018
Beneixama

El fiscal pide cuatro años de cárcel al dueño de un restaurante por tirar agua de riego a la red pública de Beneixama

El procesado, dueño de un restaurante, ha aducido que el vertido nunca fue intencionado y que ninguna persona resultó intoxicada

10.07.2018 | 21:37

La Audiencia de Alicante sentará en el banquillo al propietario de un restaurante de Beneixama por verter agua no potable en la red de caudal público de la localidad. Los hechos se descubrieron en febrero del año 2015, motivo por el que fue imputado y ahora deberá ser enjuiciado por un delito contra la salud pública por contaminación de agua potable. Fuentes cercanas al caso apuntaron a que el acusado niega los hechos y que el supuesto vertido se habría producido de forma accidental. La Fiscalía reclama para él una pena de cuatro años de prisión.

El juicio se celebrará el lunes de la próxima semana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial. El procesado, de 78 años de edad, es el propietario de un restaurante en el municipio de Beneixama. La Fiscalía le acusa de haber vertido a la red de caudal público de abastecimiento general, a través de las conducciones de su local, agua que no era potable y que estaba destinada al riego, no para el consumo, según el escrito de acusación al que ha tenido acceso este diario.

El Ministerio Público considera que este vertido se realizó a sabiendas del riesgo que para la salud pública esta acción implicaba. En la causa hay un informe forense en el que se concluye que el agua suministrada a los vecinos no era adecuada para el consumo, hecho que ha determinado que desde la Fiscalía se haya visto indicios de delito en la actuación del acusado.

Las fuentes jurídicas consultadas por este diario señalaron que por este delito se prevén unas penas muy elevadas por la situación de riesgo que se crea para las personas por el vertido de elementos tóxicos a la red pública de agua potable. Por el envenenamiento o la adulteración del agua con «sustancias infecciosas u otras que puedan ser gravemente nocivas para la salud» el Código Penal prevé entre dos y seis años de prisión por un delito contra la salud pública por contaminación de agua potable.

El procesado se ha declarado inocente del delito que se le imputa durante la instrucción de la causa y su línea de defensa es que nunca hubo un vertido intencionado de agua de riego no potable a la red pública de abastecimiento. En esta línea también se ha venido argumentando que como consecuencia de dichos vertidos ninguna persona ha resultado perjudicada o intoxicada por el consumo de este agua.

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