03 de abril de 2014
03.04.2014

Absuelto por incapaz

Un juez exculpa a un acusado de robar bolsos en Alicante al determinar el forense que no pudo cometer las sustracciones al tener una minusvalía en la mano que le impide agarrar cosas con fuerza

02.04.2014 | 23:45

La sentencia libra al procesado de cinco años y medio de cárcel

Tres robos y un hurto cometidos presuntamente en el barrio Virgen del Carmen de Alicante sin que pueda usar su mano derecha. Las dificultades objetivas para poder sustraer un bolso con una minusvalía de este tipo, avalada por un forense y ratificada en la vista oral, han permitido a un acusado de robar bolsos en la zona norte ahorrarse cinco años y medio de cárcel y salir absuelto. Su baza: la falta de movilidad en su mano derecha.

El procesado se enfrentaba a una pena de cinco años y medio de prisión por haber sustraído un bolso en el citado barrio en noviembre de 2013.
La Fiscalía solicitaba, en este caso, tres años y medio de cárcel por un delito de robo con fuerza, pero además, el acusado se jugaba en el mismo juicio otros dos años de prisión ya que tenía en suspenso una pena por un delito anterior. En total, con la absolución por este robo «se ha quitado cinco años y medio de cumplimiento», según explicó ayer el letrado que ejerció su defensa, Miguel Ángel Cánovas, quien añadió que al exculpado por estos hechos todavía le resta por enfrentarse a otro juicio con las mismas características, en las que se le atribuyen hechos idénticos, también utilizando su mano derecha para sustraer bolsos.

El procesado fue denunciado por robo por un mujer el pasado mes de noviembre. La víctima declaró que mientras se encontraba parada en su vehículo en una calle del barrio Virgen del Carmen, sobre las 17:45 horas de la tarde, un desconocido abrió la puerta delantera del coche que conducía y aprovechó que ella estaba parada en un semáforo para agarrar con la mano derecha el bolso que había en el asiento del copiloto, y que llegó a producirse un forcejeo hasta que le dio «un fuerte tirón». Sin embargo, el forense concluye que «no es posible con esa minusvalía la realización con la mano derecha de ejercicios como el agarrar con fuerza un bolso y arrebatarlo».

Por estos hechos, el acusado se enfrentaba a tres años y medio de cárcel, a los que había que sumar otros dos por una condena suspendida y que se retomaría en caso de haber delinquido de nuevo. Nunca una minusvalía le había sido tan valiosa a un acusado, pues gracias a la misma ha podido ser exculpado de estos hechos, y marcar la pauta para cuando vuelva al banquillo por los robos que tiene pendientes de juicio.

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