07 de marzo de 2013
07.03.2013
Información

Valoran en 13.000 euros las joyas de los juzgados de Benalúa cuyo robo se atribuye a tres vigilantes

La tasación realizada por los peritos computa solamente las piezas sustraídas que se han recuperado, ya que muchas se han fundido en tiendas de compra-venta de oro

07.03.2013 | 00:00
Algunas piezas robadas en los juzgados y recuperadas.

El valor de las joyas y otras piezas robadas en, prácticamente, todos los juzgados de Instrucción de Alicante asciende a más de 13.000 euros, según revela el informe pericial que el juez que instruye la investigación solicitó para saber la cuantía de toda las sustracciones. La tasación solamente ha tenido en cuenta las piezas que se han podido recuperar, ya que hay otras muchas que han desaparecido al ser vendidas y fundidas en tiendas de compra-venta de oro de la ciudad de Alicante.

El juez que investiga el robo de joyas en los juzgados del Palacio de Justicia de Benalúa reclamó una tasación total de todos los elementos sustraídos antes de concluir la instrucción, que ya está cerrada y en la que están imputados tres vigilantes de seguridad privada que han sido apartados por la empresa que presta el servicio en horario nocturno, así como la mujer de uno de ellos. El dinero total de todo los sustraído que ha podido ser tasado se le reclamará en un principio al Estado, si bien luego se le exigirá a los vigilantes procesados en concepto de costas.
La causa será remitida esta semana a la Fiscalía para que realice su escrito de acusación.

A los imputados se les atribuye numerosos delitos de robo con fuerza en las cosas, que podría concretarse en un delito de robo continuado, ya que lo hurtos se estuvieron cometiendo, presuntamente, durante más de cinco años.

En un primer momento, la causa arrancó por el robo de unas 60 joyas en el juzgado de Instrucción número 2 de Alicante procedentes de una operación que se investigaba por narcotráfico, pero las pesquisas revelaron que prácticamente todos los juzgados de Instrucción y de Penal del Palacio de Justicia de Benalúa habían sido objeto de los amigos de lo ajeno. Incluso el propio juez que abrió la investigación tuvo que apartarse de la causa al faltarle una pluma Mont Blanc que, posteriormente, apareció en el registro domiciliario practicado en la vivienda de uno de los agentes imputados. Una cámara de seguridad colocada en uno de los pasillos permitió a la Policía corroborar las sospechas.

Los tres agentes de seguridad y la mujer de uno de ellos -que, al parecer, era la encargada de efectuar la venta de las piezas en las tiendasa de compra-venta de oro- fueron detenidos en enero del año pasado y puestos en libertad con cargos por el juez de guardia.

Uno de los afectados por la desaparición de joyas en los juzgados de Benalúa, el cinéfilo alicantino Paco Huesca, remitió recientemente una reclamación al Estado y solicitó una indemnización al Ministerio de Justicia por la desaparición de varios anillos de oro "de un gran valor sentimental" que le fueron intervenidos por una causa en su contra hace años. Los anillos depositados desaparecieron y nunca le pudieron ser devueltos, por lo que además de la reclamación al Estado remitió un escrito a Gallardón. Desde Justicia se le contestó lamentando lo ocurrido.

Oro, plata y hasta una Play Station
Las joyas de oro han sido la principal adquisición de los presuntos autores de los robos en el Palacio de Justicia de Benalúa. Solamente en el juzgado de Instrucción número 2 de Alicante desaparecieron unas 60 piezas de oro procedentes de una causa por narcotráfico. Sin embargo, la plata, plumas estilográficas y hasta una Play Station han sido otros de los objetos sustraídos. Las piezas se guardaban en algunos juzgados en las mismas instalaciones judiciales, algo que ha sido criticado por algunos letrados y sindicatos de Justicia que señalan que su sitio natural son las cajas fuertes de los bancos. 

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