15 de agosto de 2018
15.08.2018
Entrevista

"La felicidad es consciencia y los helados en verano"

El filósofo Ismael Grasa pone el foco en las obviedades que dicta el sentido común cuando nos alejamos del ritmo frenético de lunes a viernes

15.08.2018 | 08:42
Ismael Grasa.

Tiene 49 años y nació en Huesca en 1968. Vive en Zaragoza, donde ejerce su profesión en el Liceo Europa como profesor de Filosofía. Una de sus máximas es intentar aprender cada día y para ello se vale de reflexiones constantes. "Escuchar equivale a buscar vida extraterrestre, pero en la cocina", Mariano Gistaín. Fan declarado de los pequeños gestos rutinarios, se lanzó a dar forma a La hazaña secreta (Turner) para reflejar un tratado social que debería estar más presente y, por momentos, resulta idílico. 

"Es preciso sacar tiempo para leer, pero uno no debe tener los libros por cualquier lado". Ni tampoco pasearlos de la mano por la calle, he creído leer más adelante. 

Leer está bien, desde luego, pero no la ostentación de la lectura que, a veces, se hace. Se lee para que nuestra vida sea mejor, no porque nuestra vida no tenga un valor en sí. Respecto a lo de no tener los libros por cualquier lado, creo, ciertamente, que deben ocupar un espacio propio en nuestras casas, el mueble de la librería, porque leer es sólo una de las muchas cosas que hacemos en la vida; es como si alguien a quien le gustase cocinar, tuviese sartenes y utensilios de cocina por todas las habitaciones. En general, me parece que la lectura es algo que los demás han de percibir en nuestras vidas, y no tanto en que se nos vea con libros.

"No es la autoestima la que produce el éxito. Es el éxito el que provoca la autoestima. Antes no se trabajaba la autoestima. Era una consecuencia del trabajo bien hecho, del esfuerzo, del mérito", reflexiona el economista Juan M. Blanco. 

Opino que el único éxito es ser feliz. Y que, sí, eso del trabajo bien hecho y del esfuerzo forman parte necesaria del camino que nos conduce a la felicidad, eso que se llamaba "la virtud". El mensaje de los estoicos sigue siendo válido: haz lo que está de tu parte y despreocúpate de lo que suceda después. Aunque también está bien mirar de vez en cuando hacia atrás y sentir satisfacción de los proyectos que hemos sido capaces de terminar.

"El tipo de vida que queremos, y de política, ha de ser expresarle con palabras de todos los días". ¿Por qué no empleamos más palabras de todos los días? 

Este asunto lo popularizó con clarividencia George Orwell, que es quien cito en el libro. Él hablaba de la "neolengua". Las ideologías políticas totalitarias o nacionalistas comienzan siendo una tergiversación del lenguaje común. Los medios de comunicación acaban intoxicándose en sus titulares de estos términos, de los que más tarde toda la sociedad ha de purgarse.

La etimología griega de la palabra filosofía nos conduce a ver que procede de phileo (amor) y sophia (sabiduría). Es decir, amor a la sabiduría. En A vivir que son dos días dedicaron un espacio de media hora titulado "Todos somos filósofos". ¿Deberíamos querer saber más para vivir mejor? O como dices tú, "llegará un momento que querremos conocer idiomas para aprobar el presente". 

Efectivamente, filósofo no es alguien que recibe un título de una facultad, sino cualquier persona, en cuanto que ser persona conlleva una parte de reflexión que todos debemos cultivar. Nadie está exento de esto. Sócrates decía que una vida sin reflexión no merece la pena ser vivida. Uno no baja nunca los brazos en su lucha por saber, de igual modo que un profesor tampoco lo es si no transmite en su propia persona esa actitud abierta hacia el mundo.

¿La felicidad es consciencia?

Creo que nadie diría que es sólo consciencia, también son los helados en verano, sentirse amado y cosas así. Pero si entendemos la consciencia como reflexión o cierta actitud por conocer, es sin duda un componente obligado para la felicidad. Porque no es lo mismo el bienestar que la felicidad.

Como expuso el profesor de filosofía granadino Santiago Navajas, el examen de selectividad de Francia contenía tres reflexiones a realizar en cuatro horas. El temario no va de autores ni de memorizar, sino de preparar ensayos. 

El modelo de examen de disertación, me parece bien, aunque es un modelo que también tiene sus desventajas, como son las quejas que todos los años existen por las correcciones. De todos modos, hay que estudiar igualmente y usar la memoria tanto o más que en los estigmatizados "exámenes de memorizar".

¿Confía en que Pedro Sánchez le otorgue visibilidad en las aulas a la Filosofía, después de seis años en la sombra por la LOMCE del ministro Wert?

Lo que espero es que la asignatura no se convierta, como ya ha sucedido en otras ocasiones con otras materias, en un arma arrojadiza de los políticos. La filosofía debe tener presencia en las aulas –un lugar para la crítica en el espacio público–, igual que la literatura universal, o el latín y el griego. Nadie debería quedar ajeno a cierta base de formación humanística, porque no venimos de la nada.

¿Es definitiva la verdad?

Quien dice que la verdad no existe necesariamente se contradice. La filosofía nos libra de ser dogmáticos, pero eso no nos convierte en relativistas o nihilistas. Por eso actuamos sobre aquello que creemos que se debe mejorar de la sociedad.

Afirma que "no existe lo profundo desvinculado de los gestos y de las rutinas".

Leí una vez que las Torres Gemelas se sujetaban principalmente con la estructura metálica de la fachada. Lo que llamamos "profundo" no deja de ser un logro social en el que intervienen la cortesía y ciertas convenciones, por más que parezcan superficiales.

Marina Garcés, en Nueva Ilustración Radical, plantea una filosofía de guerrilla ante los peligros (fanatismo, postverdad). Hace una relación entre miedo y pensamiento clave para plantar cara a lo autoritario para librujula.com. ¿La reflexión ha de ser profunda para no ser esclavos de la globalización y del consumismo acelerado?

Veo igualmente la transformación social como una guerrilla en que las iniciativas particulares y la sociedad civil tengan un impulso poderoso. Sobre la globalización y el consumismo, al margen de los aciertos en el análisis de la pensadora a la que te refieres, yo me siento en general partidario de la globalización, y la carestía que se sufre en algunas partes del mundo me parece un problema más grave que el consumismo.

"Es un gran problema cuando la ciudadanía ha de gobernarse por sí misma, por dignidad, porque esto requiere una gran conciencia. Para mí la dignidad es el concepto más importante", reflexiona Javier Gomá.

La ciudadanía que no se gobierna por sí misma pierde una parte de su dignidad, y por eso en las democracias, con todas sus deficiencias, se es más feliz.

Gomá defiende que la filosofía es un arte, que tiene mucho de literatura. Concreta de esta forma: "La verdad de Platón no está verificada en un laboratorio, sino que nace de la persuasión, de la verdad. La ciencia te enseña que la naturaleza es repetitiva. Sin embargo, la flor suprema de la naturaleza es lo humano, presidido por la creatividad y la libertad. Y lo humano es irrepetible, imprevisible. La Neurociencia nos dice que nuestro pensamiento depende de lo genético. ¿Y? Si alguien es capaz de crear un modelo científico en el que diga con exactitud cada una de las notas antes de que Mozart escribiera La flauta mágica entonces empezamos a hablar".

Sí, la creatividad o la moralidad, o el hecho mismo de que filosofemos, parece apuntar hacia algo que quiebra el modelo mecanicista de la ciencia. Hay que hacer todo lo posible por que la ciencia siga avanzando, pero tampoco hay que hacerle decir más de lo que en cada momento puede decir. Creo que leí en Chesterton que, al revés de lo que se suele expresar, la materia es un misterio, mientras que el espíritu es una evidencia. No hace falta ser católico, como él era, para simpatizar con esa idea.

"Se ha de amar la igualdad desde la justicia, no la justicia desde la igualdad", comentas en el libro. Caso Juana Rivas. Mujer maltratada. 5 años de cárcel, 6 años sin custodia de sus hijos y 30.000 euros de indemnización. ¿Entiendes que haya gente en España que vea esta sentencia propia de una justicia patriarcal?

Al margen de lo que opine sobre la sentencia a la que te refieres, creo que no conviene enfocar la justicia desde el punto de vista de los colectivos, sino de los individuos. Pensar lo contrario es perjudicar, para empezar, a las mujeres. Cuando se acaba con una situación legal que oprime a un colectivo, el triunfo es de la sociedad en conjunto, no sólo del colectivo, sea de la naturaleza que sea.

Oscar Wilde puso en valor el acto de "agradecimiento: directo y sincero". 

De Wilde nos queda una infinidad de citas ingeniosas, y ya en vida se le exigía ese virtuosismo de la ironía. En su epistolario Wilde se queja de esto, y en la cárcel, cuando está viviendo un drama personal, dice que quien no entienda sus palabras sinceras y directas, esperando de él algo más, es que no entiende nada de él.

Como apuntas en tu publicación, Natalia Ginzburg habla en Las pequeñas virtudes de que "en relación a la educación de los hijos, se debe enseñar las grandes virtudes, no las pequeñas. No el ahorro, sino la generosidad y la indiferencia respecto al dinero".

Valoro mucho a esta autora, tanto en sus ensayos como en sus ficciones. Su talento, su madurez, su aplomo, son excepcionales. Fue madre y trató a menudo en sus páginas cuestiones que tienen que ver con la educación o la relación que tenemos con los hijos. La cita habla por sí misma.

"Uno ha de valorar su tiempo, a la vez que ha de saber regalarlo como si nada valiese".

Todo lo que atañe a lo humano es paradójico: lo más desinteresado se acaba convirtiendo en lo más útil, estamos acompañados después de saber estar solos, consideramos que el valor de la esperanza es que carecemos de razón para tenerla. Por eso somos animales humorísticos.

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