11 de julio de 2018
11.07.2018
Entrevista

Jorge Segura: "Los intelectuales de mañana tendrán perfiles híbridos, los eternos outsiders"

El consultor independiente razona profundamente sobre educación financiera (planificación, ingresos, gastos, ahorros, ética, libertad, valentía, disciplina...)

11.07.2018 | 13:23
Jorge Segura, consultor financiero independiente.

Nació en 1981. Es navarro, "intuitivo, directo, independiente, abierto y despistado a partes iguales". También se define como multidisciplinar y no es un titular. Rezuma disciplina y una amplia mirada sobre economía, outsider. ¿Cómo ha llegado hasta aquí? Leyendo, experimentando caminos y escuchando los consejos de sus antecesores. Su abuelo y su padre, economistas, le han dejado reflexiones del tipo: "Lee y aplica la imaginación para resolver problemas. Después, sigue trabajando y no te quejes". Doy fe de esto último, pues no solo no elude pregunta alguna, sino que las encara con ganas. Así percibe parte de la realidad económica, Jorge Segura.

Según una de las acepciones de la RAE, dinero es un medio de cambio o de pago aceptado generalmente. ¿Cuál es tu concepto?

Es el medio de cambio que permite de manera eficiente intercambiar bienes y servicios heterogéneos (el trueque tiene muchas limitaciones), con todo lo que de ello se deriva: asignación de precios, intercambio de elementos heterogéneos y, en general, un contexto de normas conocidas que permiten tomar decisiones materiales.

En un reportaje sobre Israel se consultaba a varios jóvenes si conocían el término inflación y desconocían. ¿Te sorprende?

No. La inflación es como el viento, solo la vemos de manera indirecta, por su efecto en otras cosas. Es un concepto abstracto y material, como tantas otras cosas en la economía y las finanzas. Los primeros que hablaron de ello fueron los integrantes de la Escuela de Salamanca, a raíz de la primera experiencia inflacionaria provocada por el oro traído de América. La inflación es el "precio" del tiempo, para unos positivo y para otros negativo. En una economía y una sociedad en progreso, la calidad de vida va aumentando, las posibilidades e ingresos también y eso incide sobre el precio de las cosas, que va aumentando porque sus integrantes tienen más capacidad de adquirirlas.

Seguimos con datos. Un estudio llevado adelante en más de 140 países en 2014 (S&P FinLit Survey, 2014) concluye que dos de cada tres adultos son analfabetos financieros. ¿La gente que no tiene cultura financiera, invierte (ahorra o juega) sin saber qué está haciendo realmente?

Exacto. Incluso la gente que tiene cierta cultura, comenzando por una buena parte de la industria. La adquisición de una cultura financiera adecuada a la complejidad de los mercados es un proceso que requiere tiempo y equivocación. Es un camino largo porque es una experiencia que no termina nunca; una cosa es la teoría y otra, la práctica en el largo plazo.

Tomar decisiones inteligentes a la hora de administrar dinero impacta en la comunidad y en la economía, fortaleciendo el sistema en su conjunto. Se entiende que cuanta más gente posea estos conocimientos, mejor nos irá a todos. ¿De esta manera se podría cooperar más?

Sobre todo, se podría cooperar de manera mas eficaz, habría menos fricciones y sería más ágil. Por ejemplo, en los países anglosajones no necesitas dos comidas y cinco visitas para cerrar una venta, necesitas una reunión de treinta minutos, porque hay una confianza en el mercado y una cultura financiera más desarrollada.

Muchas voces coinciden en poner en valor la educación financiera como algo esencial para fomentar la cultura del ahorro, la gestión del dinero, además de valores como la prudencia, la responsabilidad y el esfuerzo. ¿Para tener una base de educación financiera qué es necesario?

Todo comienza con la escasez, sobre todo, de dinero. La escasez implica necesidad y esta última otras dos cosas: asumir riesgos y ser disciplinado. Si te dicen que tienes la pensión asegurada, la educación "gratis" o la sanidad "gratis", aparentemente, no tienes ni necesidad ni ser disciplinado, ni de asumir riesgos ni por supuesto de hacer el esfuerzo para obtener una educación financiera. Pero ni la educación es gratis ni la sanidad y, por supuesto, no tienes garantizada la pensión y menos una pensión que te de una tercera edad digna. Tienes dos opciones: creértelo y no hacer nada o tomar las riendas de tus finanzas a lo largo de tu vida.

¿Es posible formar de manera sencilla y práctica a familias para solucionar con efectividad la economía doméstica y a los emprendedores para desarrollar sus actividades?

Yo siempre pongo el mismo ejemplo: nuestras abuelas. La economía doméstica la ha gestionado durante siglos la mujer , y de manera muy eficiente. Nuestras abuelas utilizaban los sobres y una libreta para apuntar los ingresos y los gastos. Una gestión efectiva de las finanzas familiares y de actividad emprendedora es utilizar el sistema de sobres y libreta, pero trasladado al ordenador, a una hoja excel. En cuanto tenían que comprar, por ejemplo, unos zapatos a sus hijos, abrían un sobre con el nombre del hijo en cuestión e iban aportando cada mes una cantidad de los ingresos a ese sobre, hasta que se alcanzaba el montante. Esto implicaba planificación, disciplina férrea, reconocimiento de los ingresos y gastos, además de muchas otras cosas.

¿Qué relevancia tiene ser un buen planificador a corto, medio y largo plazo? Por ejemplo, un nuevo presupuesto mensual de una persona en paro ha tener en cuenta ahorros, indemnización de la empresa, subsidio de desempleo.

Una planificación financiera es el reflejo material de la vida de una persona o familia. Es una historia, pero contada con números. Es contar la historia de una familia en números, en dinero. La unidad temporal es el año. Planificar a menos de un año vista tampoco es necesario y hacerlo a mas de 3 años, con exactitud, es difícil. En realidad es muy parecido a una empresa. Luego, cada año tienes circunstancias que van marcando las decisiones. Una buena planificación tiene en cuenta que te puedes quedar en paro o caer enfermo y tiene un fondo de liquidez con una cantidad equis destinado a ello. Así es más sencillo tomar decisiones con tiempo y margen de error, controlas hasta cierto punto el azar material, no al revés. De la otra manera vives al albur del día a día.

¿En una situación de inestabilidad económica han de suprimirse, por ejemplo, las comidas fuera de casa? ¿La medida de ser drástico y seguir haciendo planes superfluos dependerá de una buena planificación?

Depende de cada caso. Solo hay dos opciones: subir ingresos o bajar gastos (o una combinación de ambas). En inestabilidad económica, la primera opción suele ser muy difícil o imposible a corto plazo por lo que tienes que bajar los gastos. Comienzas por los superfluos y vas subiendo en orden de importancia. La escala de valores y las circunstancias marcan la elección.

¿Qué aspectos claves conlleva hacer un buen análisis situacional de la economía de un individuo para no solo no vivir angustiado, sino también para crecer?

La clave está en saber la capacidad de ahorro real, con los datos de los últimos dos años, por ejemplo. Esto nos da la medida de nuestra realidad, la cual a veces es difícil de aceptar. Si no tienes capacidad de ahorro tienes un problema muy gordo. Si esto es circunstancial no pasa nada, pero si es permanente pasa. En ese caso tienes que hacer ajustes y tomar decisiones de largo plazo. Por ejemplo, si quieres ganar más dinero tendrás que realizar los esfuerzos obligados para tener resultados en el medio y largo plazo (es decir, invertir en formación especializada y trabajar más). A veces tengo la sensación que se nos ha olvidado que todo requiere un esfuerzo, que no podemos tener todo y que hay que hacer sacrificios personales, renunciar a cosas. Vuelvo a los abuelos. Cierta austeridad personal es necesaria. Ellos, que sufrieron guerras y vieron el hambre, lo tenían muy presente. Era un contrapeso psicológico que permitía la disciplina a largo plazo. Nosotros no hemos conocido eso. Las experiencias cercanas de la crisis deberían estar ahí, aunque nos olvidamos rápido.

Si ganas dinero sin producir ningún bien o servicio, lo que ganas es lo que otros pierden. Y en la economía financiera especulativa, el problema es que los que socialmente salen perdiendo ni siquiera invierten.

No enciendo muy bien a qué te refieres. En términos generales, si pierdes porque otros han especulado por ti, estos deberían responder con responsabilidades. Es el problema de la gestión pública en general. No hay un sistema de responsabilidades y todo se diluye. En economia y finanzas, hay dos elementos fundamentales cuando se transacciona que hay que dejar claro desde el principio: las responsabilidades y los incentivos.

¿Al hablar de que en educación financiera hace falta conciencia y compromiso social, también metemos en el saco los valores éticos?

Por supuesto. Está todo encadenado. Un entorno con una idiosincrasia de valores éticos más fuertes genera mucha más confianza, y la conciencia y el compromiso estarán más cerca del ideal. El problema es que los valores éticos tienen raíces mucho mas profundas que sobrepasan lo meramente económico; la cultura, la historia, la psicología colectiva, los sistemas políticos y de libertades o la educación, por citar las más importantes pero no las únicas. Esto es mucho más dfñicil de cambiar. Se requieren varias generaciones y experiencias colectivas transformadoras para cambiar esto.

Al final, para llegar a la libertad financiera controlar las emociones parece fundamental.

Sí. Por eso se combate con una planificación, aparte de la realidad financiera. Es una traslación de la gestión financiera de la empresa a la persona - familia. Las empresas funcionan bajo el principio de "empresa en funcionamiento", tienen su contabilidad, presupuestos, con un lenguaje y reglas muy claros a través de la contabilidad. En el caso del individuo, hacemos algo parecido para alcanzar cierta certidumbre y bienestar material.

¿En qué medida estamos emocionalmente preparados para minimizar las pérdidas cuando una inversión está saliendo mal y vender? (Dejar correr los beneficios cuando otra está siendo rentable y no venderla prematuramente. Parece que el pequeño inversor actúa justamente al contrario).

Psicológicamente, no estamos preparados para ello. Las decisiones en los mercados financieros son contraintuitivas y contrainstintivas. Por eso necesitamos sistemas con reglas sencillas.

La aceptación del funcionamiento de las casas de apuestas en nuestra sociedad, más concretamente en España, se ha normalizado. Pueden verse cada vez más locales de juego en las ciudades y anuncios televisivos. Se calcula que el negocio mueve más de 400.000 millones de dólares en todo el mundo. ¿Cómo percibes este fenómeno para aumentar las ganancias?

Habla de la mentalidad de las personas que lo utilizan: beneficio rápido, no esfuerzo. El único que gana es la casa de apuestas.

¿Cuál es tu visión sobre el azar, el riesgo y la incertidumbre?

El riesgo es un tipo de incertidumbre y el azar genera incertidumbre (entre otras cosas). Son tres de los elementos más importantes para tratar de surfear la realidad financiera que, sin embargo, no tienen sitio en ningún espacio educativo ni profesional. Hay mucho que estudiar por ahí. A eso hay que añadir otros dos: complejidad y caos. El trabajo de un gestor es controlar el riesgo y reducir la incertiumbre al máximo. El azar tenemos que saber que está ahí, que produce materializaciones en mucha mayor magnitud de lo que imaginamos. El problema es el antropocentrismo que pondera todo, también en la realidad financiera. El azar tiene la misma importancia que nuestro conocimiento y experiencia, lo que pasa es que el azar se produce de manera no lineal y nuestro cerebro solo reflexiona de esta última manera. Por eso la eliminamos, porque pensamos que tenemos mayor control que lo que en realidad ocurre.

Es una tríada apasionante porque es donde se dan cita la economía, la psicología, la sociología, el pensamiento mítico y, por supuesto, las finanzas cuantitativas. Es un camino fascinante de estudiar estas disciplinas en un campo donde hay resultados materiales. Abstracción y concreción. Necesitas abstraer, pensar, unir por analogía... Pero con resultados, no te puedes quedar en el limbo teórico.

Hay otro tipo de predicciones que son indispensables en nuestras vidas. Eso desemboca en decisiones acertadas y equivocadas, sugiere Nate Silver en el libro La señal y el ruido. Según Silver, se generan diariamente 2,5 trillones de bytes de información. Para llegar a conclusiones válidas teniendo en cuenta la enorme cantidad de datos se apunta a la perfección de la inteligencia artificial. ¿Puedes comentar alguna clave de cómo podemos solucionarlo?

Aplicando el sesgo psicológico, saliendo de la montaña de datos. Es el camino inverso. Cada día hay más ruido pero el nivel de señal es el mismo. Se soluciona saliendo del ruido y volviendo a la señal. La experiencia directa y la reflexión, el papel en blanco, el aburrimiento, la distancia. La IA y los algoritmos están diseñados por humanos. Al final son extensiones de humanos y carecen de algo esencial: no tienen conciencia de sí mismas por lo que no pueden cambiar sus propias reglas sobre la marcha.

¿Lo que diferencia a la viejos y a los nuevos economistas puede diferenciarse en que los viejos son especializados en pocos temas, rígidos, fieles a sus enfoques de blanco y negro, justifican los malos resultados a la mala suerte, seguidores del orden, mientras que los nuevos son multidisciplinarios, flexibles, autocríticos?

Eso es algo que explica Nate Silver en su libro, haciendo referencia, sobre todo, a los profesionales del ámbito político. Yo creo que los filias y las fobias se perpetuan porque son inherentes a la naturaleza humana, en el ámbito económico también. Más que viejos y nuevos economistas hablaría de la vieja y nueva autoridad. Por ejemplo, entender el lenguaje mitológico nos permite entender muchas cosas de cómo funcionan los mercados.

En Econblog muestras una nueva forma de mirar la realidad económica. Sugieres que seguir esta actualidad a través de blogs en vez de medios tradicionales.

No son excluyentes: el medio tradicional para la noticia y el blog para la reflexión. Tanto por el lado de la demanda (el lector) como por el lado de la oferta (el que escribe, el profesional), el blog ha permitido una apertura y un desarrollo de ideas que de otro modo sería difícil. Por el lado de la demanda, existen al menos seis elementos que hacen de la Red un espacio idóneo para construir un criterio propio, un marco interpretativo de la realidad. Primero, su neutralidad: no es del todo neutral, cada vez menos, pero es la mas neutral. Segundo, la definición de lo relevante. Tercero, el sistema de recomendaciones. Cuarto, la capacidad de atender a la demanda marginal. Quinto, la democratización de acceso a la información especializada o intelectual. Y sexto, la producción multidireccional.

En econblog también incluyo los "Nuevos medios digitales", que nacen de la misma filosofía y tecnología. El blog permite una versatilidad, rapidez, autonomía, independencia y capacidad de expandir ideas que no tiene ningún otro medio escrito. En el libro muestro varios estudios de cómo ha sido la mejor herramienta para los académicos, más que para el resto de personas que escriben. El método tradicional de publicación de papers, las editoriales de los periódicos con sus gatekeepers, hacen muy difícil que ideas nuevas y arriesgadas tengan lugar. El camino tradicional para publicar es: sacarse un doctorado y quedarse en la pecera de la facultad, aislado del mundo o un periodista todoterreno que tiene que contar la noticia. Los mejores especialistas, las personas con mejores ideas, no están en ninguno de esos sitios. Los intelectuales de mañana no serán doctores ni periodistas, serán los profesionales de sectores con un alto componente de conocimiento, con tendencia a leer, escribir y rebuscar y con imaginación. Perfiles híbridos, los eternos outsiders.

Volviendo a los econblogs. Ahí es donde se dan explicaciones detalladas con opinión personal libre de ataduras de grandes profesionales. En la economía del robo de atención, una parte de los lectores demandan menos artículos pero mas reposados y profundos. Sitios para acudir, hay muchos, dependiendo de la temática. En la parte final del libro hago una selección de 90 sites. En economía y finanzas hay que acudir al mercado anglosajón pero en español cada vez hay mas interesantes. Tendremos que ver si las fuerzas de la tecnología y la economía no amenzan la diversidad, porque todo va hacia la concentración. Aunque, ese es otro tema.

El gran cambio de Fernando Trias de Bes te marcó por "la explicación integral que da del cambio del paradigma económico".

Es la primera vez que leí una explicación no meramente financiera o económica, alejada de los enfoques habituales. Si te fijas, todas las exposiciones de la crisis son sus consecuencias, del nuevo paradigma económico todavía hay menos aclaraciones. Trias de Bes, que es una de las mentes más brillantes que existen en España, va mas allá y se extiende hasta sus raíces. La explicación financiera es una especie de máscara que no deja ver las raíces que están detrás, en la realidad. Al final, lo financiero solo es una materialización de una naturaleza muy determinada. Necesitamos entender una realidad económica que evoluciona, va mutando. Aquí no nos podemos quedar con las cuatro afirmaciones de siempre. En última instancia debemos acudir a la realidad y a lo auténtico. El resto son artificios. Trias de Bes explica que el inicio del nuevo paradigma económico comienza en 2001. Por resumir mucho, podemos quedarnos con su epílogo, "Más Darwin y menos Keynes", haciendo alusión a una comprensión de la raíz que trasciende lo financiero, lo fiscal o lo monetario, en un panorama más amplio, lo económico. Las hipotecas subprime son solo una de las consecuencias de la crisis financiera iniciada en 2007, pero las causas son otras. Enlazando con la pregunta anterior, para dar respuesta a estos interrogantes se necesitan perfiles más abiertos, outsiders. Un especialista en finanzas o econometría o política económica no va a poder dar respuesta porque carece de la amplitud contextual que requiere, tiene que salir de sí mismo.

En tu manifiesto declaras que "desaprender es más difícil que aprender. Dar soluciones en la nueva economía supone desaprender para volver a aprender".

Está muy relacionado con la cuestión anterior. En una economía interconectada donde tienes que competir, no ya con tu vecino sino con el especialista de Wisconsin, Dublin o Hong kong, necesitas adaptarte al cambio y eso requiere aprender cosas nuevas. Pero lo verdaderamente difícil no es aprender, lo más difícil es cuando un nuevo aprendizaje te exige desaprender lo que ya sabes. Toca muchos puntos, conexiones y analogías que gobiernan tu vida: tus códigos, tu certidumbre. Aquí volvemos al tema de la incertidumbre. Desaprender es duro. Y no suele haber guías.

En mi caso particular, me ha tocado como a una buena parte de los profesionales. Mi anterior profesión, auditor de cuentas, también ha cambiado. Aproveché la variabilidad del entorno y las circunstancias para desaprender algunas cosas y aprender otras, más centrado en los mercados. Pasar del análisis de la empresa a los mercados no es fácil. Ahora estoy de vuelta, entre los dos mundos, y es a lo que me dedico en Intrendia y lo que desarrollamos en Uncommon Finance. Y es fascinante, porque en una economía (y realidad) cada vez más complejas, lo intangible tiene cada vez más peso y es más difícil de valorar. Valorar en incertidumbre, en entornos complejos, en decisiones humanas, es una área que está evolucionando. Hay pocos profesionales con el conocimiento y la experiencia adecuados, por lo que solo desaprendiendo para volver a aprender, te permite dar respuesta a estos problemas. Para hacer frente a la incertidumbre necesitas generar ideas nuevas y esto solo es posible mediante ese proceso. En mi caso, el desaprender no es olvidarme, sino dejar de lado algunas cosas para luego, con un nuevo aprendizaje, volver a ellas y mejorarlas.

También expones que "la coherencia total entre trabajo, valores, vida personal y reflexiones no es posible porque la naturaleza humana es paradójica".

Si te fijas, nos pasamos la vida intentando justificar lo que hacemos, que lo que hacemos es totalmente coherente con cómo pensamos, a quién votamos, de qué equipo somos. Si no es así parece que no vale. Hay dos frases esenciales en todo esto que la educación ha desterrado: la primera, "no lo se" y la segunda, "tienes razón". Algunas de las cosas que hacemos no tienen una razón aparente y no necesitan explicación. Son y punto. Por otro lado, muchas veces una afirmación es válida, pero también su contraria. No hay solo una realidad o una respuesta adecuada a un interrogante. Es difícil, pero es necesario ampliar la forma de pensar binaria. Si ves los debates sobre economía es libre mercado, planificación central o subir impuestos o bajarlos. Así. Es muy infantil. La gente con una visión más amplia, la que amplifica, no está en ninguno de estos debates. La realidad es mucho más que eso. Es la interconexión de todo eso. Por esta razón hago esa afirmación.

Llega un punto en el que eres consciente de una paradoja: lo que sucede es lo contrario de lo que tu respuesta afirma. Es la chispa para comprender y trascender. Si no tienes contradicciones no eres tu ni eres libre, te adhieres a un consenso. El evitar esto corta muchas alas. Volviendo a lo mismo, es una manera de evitar la incertidumbre en lugar de hacerle frente, de comprenderla.


* La preparación de esta entrevista se ha realizado con la colaboración de Salvador Juanas (@arquibroker).

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