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El tren de 1858 y el AVE de 2012

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FRANCISCO RUIZ BEVIÁ La primera línea de largo recorrido de España, inaugurada oficialmente el 25 de mayo de 1858 por la Reina Isabel II, fue el tren Madrid-Alicante. En el presente año 2008 se cumple el ciento cincuenta aniversario de este acontecimiento. A mediados del siglo XIX, cuando se estaba planificando la red radial de los ferrocarriles españoles que debían comunicar Madrid con la periferia de España -con el norte por su desarrollo industrial, con el sur andaluz o con el Mediterráneo-, los poderes públicos de entonces "discriminaron positivamente" a Alicante con respecto a otros lugares. Fue el marqués de Salamanca quien, a través de la creación de la compañía ferroviaria Madrid-Zaragoza-Alicante (M.Z.A.);, impulsó la prolongación de la línea ya existente Madrid-Aranjuez, primero hacia Almansa y luego hasta Alicante.
Sin embargo, ahora en el siglo XXI, con la segunda planificación radial de las nuevas líneas ferroviarias de alta velocidad (AVE);, es Alicante la "discriminada negativamente" como se desprendía de la columna de Justo Muñoz en INFORMACION del día 22 de diciembre pasado: "La llegada del tren de alta velocidad hasta Alicante sigue retrasándose. El Gobierno, el anterior y éste, lleva anunciando su llegada una eternidad y ahora lo fía hasta el año 2012, fecha en la que se estima que el esperado y veloz convoy nos una con Madrid". Desde 1992 se han inaugurado los trenes AVE Madrid-Sevilla, Madrid-Zaragoza-Lérida-Tarragona, Madrid-Valladolid y Madrid-Málaga, y pronto llegará también a Barcelona. Desde 1992, Alicante debe esperar 20 años para que llegue el AVE, incluso después de que lo haga a Valencia, bien distinto de lo que ocurrió en el siglo XIX.
Como es sabido, fue en Inglaterra donde se inauguró en 1830 la primera vía férrea Liverpool-Manchester para el transporte de pasajeros y carga que funcionaba exclusivamente con locomotoras de vapor. A partir de ese momento en Inglaterra, Francia, Bélgica y otros países europeos se produjo una acelerada construcción de líneas férreas que contribuyó a su creciente desarrollo industrial. Este cambio tecnológico llegó con retraso a España. Entre 1830 y 1848 se tendieron 18.000 kms. de vía por toda Europa, en tanto que en la España peninsular aún no se había visto circular un tren. En la entonces española Cuba sí se había construido en 1837, con ayuda norteamericana, la vía férrea La Habana-Güines.
Pequeños tramos de vías se inauguraron en 1848 (Barcelona-Mataró, 29 km); y en 1851 (Madrid-Aranjuez, 45 km);, pero fue la promulgación en 1855 de la Ley General de Ferrocarriles la que favoreció la rápida construcción de la red de largo recorrido en el decenio siguiente (4500 kms. de vía);. Madrid-Alicante fue la primera línea radial construida (1858);. Valencia fue la segunda gran ciudad de la periferia que conectó con Madrid cuando en 1859 se terminó Játiva-Almansa. La construcción de la línea del norte, Madrid-Irún, que no se inauguró hasta 1864, permitió que, previamente, Valladolid estuviese conectada con Madrid en 1860. La línea Madrid-Zaragoza se inauguró en 1863 y Barcelona enlazó con Zaragoza en 1864. Sevilla y Málaga no tuvieron línea férrea con Madrid hasta 1866, cuando se terminó el tramo Manzanares-Córdoba.
Como se puede comprobar, todas las ciudades que actualmente han sido favorecidas por los poderes públicos con el AVE, en el siglo XIX fueron postergadas respecto a Alicante en la primitiva construcción ferroviaria. Se podría hacer la siguiente pregunta: teniendo en cuenta la rentabilidad de las líneas y previsible tráfico de pasajeros ¿cuál es la planificación ferroviaria más adecuada, la primitiva o la actual? Estos dos titulares de la tercera página de INFORMACION del día 27 pasado: "El AVE a Málaga amenaza con restarle a Alicante cinco millones de turistas al año". "Los empresarios creen que el nuevo trazado reactivará los viajes de Madrid a la Costa del Sol en los puentes festivos y fines de semana" y "La línea más rentable de España" (en referencia al corredor entre Madrid y Comunidad Valenciana); pueden servirnos para la reflexión sobre la trascendencia del retraso de la llegada del AVE a Alicante.
En el libro "El ferrocarril Madrid-Alicante en el siglo XIX", de Juan Giner Pastor, se describe en detalle cómo se gestó esta línea ferroviaria, sus promotores y su tráfico y desarrollo hasta 1900. El poeta y cronista Juan Vila y Blanco fue testigo de los actos organizados con motivo de la inauguración oficial del tren Madrid-Alicante, que relata de modo muy prolijo en "Isabel II en Alicante". La inauguración oficial tuvo lugar el 25 de mayo de 1858 con la llegada de la reina Isabel II en el tren que había salido el día anterior de Madrid, pero la línea se había abierto ya al tráfico el 1 de marzo anterior. Realmente, la construcción se terminó en la tarde del día 28 de diciembre de 1857. El día 3 de enero de 1858, "a las ocho y media de la noche salió de Madrid el primer tren, que ha recorrido la línea entera hasta Alicante" (según la Revista de Obras Públicas de 1858, tomo I);. "La expedición no tenía carácter oficial, y las muchas personas que en ella iban fueron invitadas por don José Salamanca, constructor de la línea. El viaje se hizo con felicidad, sin que ocurriese otro contratiempo que una ligera detención a que dio lugar el descarrilamiento de dos carruajes, por el descuido de un guarda-aguja, a la salida de la estación de Almansa. Llegó la expedición a Alicante a las doce y media del día 4, habiendo empleado desde Madrid 16 horas".
De los datos transcritos arriba destaca la gran celeridad en la construcción de líneas férreas en las dos décadas de 1850 y 1860, que contrasta con la lentitud de la implantación del AVE. Bien es verdad que la complejidad de una línea AVE es mayor, pero también es cierto que los medios actuales de construcción, más mecanizados, hacen más fácil remover terrenos, levantar puentes y construir túneles.
Dado que los alicantinos no podremos contemplar una pronta llegada del AVE, nos tendremos que refugiar en la nostalgia de celebrar en el 2008 el ciento cincuenta aniversario del actual tren. Hay cuatro fechas a recordar: la conclusión de las obras (28/12/1857);, el primer viaje técnico del tren (3/01/1858);, la inauguración efectiva comercial (1/03/1858); y, por último, la inauguración oficial (25/05/1858); casi tres meses después de la efectiva, y no antes, pues la reina no se presentaba a elecciones. Las dos primeras fechas ya han pasado sin recordatorio y sólo quedan el 1 de marzo y el 25 de mayo para celebrarlo.
P.S. Terminado este artículo el día 4 de enero, leo en INFORMACION "150 años de ferrocarril en Alicante" por Francesc Sabaté Villaret, presidente de la Associació Alacantina d'Amics del Ferrocarril, en el que anuncia que su Associació está promoviendo la celebración del 150 aniversario.

Francisco Ruiz Beviá es catedrático de Ingeniería Química y profesor emérito de la Universidad de Alicante.

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