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Crisis, medios y soluciones prácticas

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JOSÉ LUIS GONZÁLEZ Estados Unidos es un buen lugar para tomar el pulso al estado de la comunicación. Sus observatorios y centros de investigación de la comunicación son referentes internacionales, como también lo es su periodismo. ¿Se imaginan en España al diario El Mundo pidiendo el voto para Zapatero en un editorial y justificando de manera razonada dicha decisión? ¿Se imaginan lo mismo en El País, pero con un líder de la derecha? Es difícil de imaginar. Hace ya hace algunos años, en pleno declive del thacherismo, el conservador The Times, en este caso en el Reino Unido, pidió el voto para Tony Blair, ahora otro periódico muy conservador como es Chicago Tribune está haciendo lo propio con Obama, e incluso Rupert Murdoch, no precisamente un defensor de las ideas socialistas, ha manifestado públicamente que prefiere a Obama en la Casa Blanca. En el caso de Murdoch, la única razón de tal deseo tiene que ver con que él considera que un Gobierno de Obama vendería más periódicos que un Gabinete con McCain y la Palin a la cabeza. Otro ejemplo, ¿se imaginan en España a Telemadrid o Canal 9 emitiendo una serie duramente crítica con los intereses de Esperanza AguirreFrancisco Camps?... solamente encontramos algo de eso en TV3, pero, desde luego, sin llegar a los niveles de los Simpson que no debemos olvidar se producen y emiten originariamente en la Fox, la cadena más ultraconservadora de los Estados Unidos. El caso es que cuando hablamos de comunicación es fundamental mirar hacia el otro lado del Atlántico y ahora, en tiempos de crisis, también es recomendable hacerlo para buscar ideas, fórmulas y modelos comunicacionales que nos ayuden a entender como afrontar con garantías de éxito el futuro que vendrá tras la crisis.
En un intervalo no superior a los cinco meses, en distintos foros académicos españoles, se ha escuchado el mismo discurso apocalíptico que ya se escuchaba hace veinte años, protagonizado siempre por las mismas voces. "El "papel" desaparecerá en el año 2000", decían algunos en aquellas grises aulas de la Complutense a mediados de los movidos años 80. Ahora, aquellos mismos ínclitos agoreros van un poco más lejos y aseguran que "el papel morirá en 2023" y que "el periodismo desaparecerá por completo en 2043". No puedo estar de acuerdo, es más, creo que la maltrecha economía de los medios saldrá reforzada de esta crisis si saben "reinventarse" y adaptarse a los nuevos tiempos. Y en este contexto de metamorfosis, la comunicación local y regional tiene mucho que decir porque los nichos de información hiperlocal profesional y de calidad tienen un excelente futuro en territorios como la provincia de Alicante. También considero desacertado ver el problema como un enfrentamiento entre "viejo y nuevo periodismo", parece simplista colocar al papel frente a Internet o hablar continuamente de los "medios tradicionales" como el lugar donde habitan todos los demonios de la comunicación. En este sentido, debo destacar que precisamente algunos "medios tradicionales" norteamericanos de carácter local o estatal están investigando y desarrollando experiencias de sumo interés que pivotan sobre el concepto de convergencia coherente entre ambos "mundos".
El Proyecto por la Excelencia del Periodismo que vienen desarrollando desde hace varios años los periodistas norteamericanos Bill Kovach y Tom Rosentiel o el trabajo de Dan Gilmor al frente del Centro de Periodismo Ciudadano y del Knight Center for Digital Media Entrepreneurship, nos dan muchas pistas y soluciones sobre como será el periodismo en 2023 y en 2043. Será mejor y, desde luego, no desaparecerá, ni siquiera desaparecerá el "papel". El propio Gilmor apunta en la línea de "medios tradicionales" norteamericanos que están utilizando herramientas de "medios ciudadanos" de manera eficiente y creativa. Muchos de estos "medios tradicionales" locales están utilizando esas herramientas para comenzar a involucrar a su público como parte de la conversación periodística. Una conversación periodística que tiene lugar preferentemente en Internet, pero que se puede utilizar para recuperar fidelidades en el "papel". Esta es una de las claves principales para alejar los fantasmas de la crisis: recuperar al usuario como actor activo del proceso comunicacional.
¿De qué herramientas estamos hablando?, son bien conocidas, pero básicamente estaríamos hablando de redes sociales (un gran grupo de comunicación español acaba de comprar el 20% de Tuenti), de sacar los contenidos fuera, de compartir y crear comunidades, de poner widget a disposición de los lectores, de utilizar rss, y de interpretar positivamente el fenómeno de los blogs. Hoy en día, el 54% de los internautas utiliza los blogs especializados como principal fuente de información. ¿Y dónde queda el "papel" en todo este proceso? El "papel" forma parte del proceso de convergencia coherente que se sustenta en el desarrollo de redacciones más pequeñas y eficientes, más flexibles, abiertas, conectadas y multimedia. Los modelos de negocio cambian y con ellos la organización de las empresas y el perfil de los trabajadores del periodismo. Menos "papel" durante la semana, pero de más calidad, con más agenda propia y siempre con hilo directo con las versiones digitales. El territorio del "papel" seguirá siendo el de los fines de semana, reforzándose su lugar como generador de opinión, gracias a textos interpretativos, con muchísimo análisis. Este escenario ha llevado incluso a algunos "medios tradicionales locales" norteamericanos a trabajar exclusivamente on line durante la semana, y sacar "papel" de alta calidad los sábados, domingos y lunes (deporte). La convergencia funciona, aunque todavía los niveles de rentabilidad publicitaria de Internet no son suficientes, eso será, según todas las previsiones, allá por 2015, será entonces cuando entre más dinero de la publicidad en las ediciones digitales que en el papel. Mientras tanto, las empresas tienen el reto de prepararse, con soluciones imaginativas basadas en las grandes líneas comentadas, y colocarse en la "pole" para no perder un tiempo que luego sería letal.

José Luis González es doctor en Periodismo, director del Grupo de Investigación de la Comunicación de la Comunidad Valenciana (GICOV-UMH).

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