09 de marzo de 2010
09.03.2010

40 Años
POLÉMICA UBICACIÓN

El PSOE exige el cierre del vertedero ilegal de Abanilla

Los socialistas recuerdan que La Murada soporta la planta de basuras murciana con orden de clausura desde 2007

09.03.2010 | 03:18

Mencionar basuras en Orihuela y que no se disparen las críticas en el grupo municipal del PSOE es todo una misma cosa. Ayer la portavoz del grupo municipal, Antonia Moreno, saltó como un resorte para pronunciarse sobre la polémica -una más- del Plan Zonal para la Vega Baja, que prevé la construcción en Torremendo de la planta de reciclaje de residuos sólidos urbanos, un proyecto que cuenta con el reciente rechazo de la Asamblea de Murcia y del alcalde de esta capital por su proximidad a las pedanías murcianas de El Mojón y la Zeneta. La concejala socialista no termina de entender ni a qué juega el presidente murciano Ramón Luis Valcárcel, ni tampoco el de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, e instó a este último a exigir el cierre del vertedero de Abanilla porque también causa olores en la pedanía oriolana de La Murada -colindante- y tiene una orden de supresión de actividad desde 2007, curiosamente, de la Comunidad de Murcia que es la que denuncia al futuro vertedero oriolano pero no hace nada por resolver su planta.

Sospecha
Para Antonia Moreno, los dos cargos del PP, "toman por tontos a los vecinos" ya que han abierto un supuesto frente sobre la ubicación cuando la misma, según los socialistas, "sigue bajo sospecha" porque los terrenos eran propiedad del empresario Ángel Fenoll, quien, a su vez, es responsable del vertedero de Abanilla que, por esas cuestiones nunca aclaradas, tiene un vaso y la báscula de pesaje en el término oriolano, concretamente en La Murada y, por tanto, en la Comunidad Valenciana, pese a depender para todo de Murcia.
Antonia Moreno no quiere que la polémica entre Diputación y la Asamblea de Murcia despiste a los ciudadanos de la realidad, "hay basura de Murcia y de otras partes que llega al vertedero de Abanilla-La Murada de toda esta Comunidad e, incluso, de productos tóxicos desde otras partes y lo hacen por Orihuela". Y ese es un día a día que los socialistas no quieren que nadie se olvide. Como tampoco entienden cómo la Asamblea de Murcia se pronuncia en contra de un vertedero en Orihuela por los perjuicios que causa en la comunidad vecina y, en cambio, ni la alcaldesa de Orihuela, Mónica Lorente, ni la Diputación, dicen ni "mú". Moreno fue subiendo en tono de sus críticas. No sólo trató a Ripoll y Valcárcel de "tomar por tontos a los vecinos", sino de actuar, casi, como "los padrinos" de los clanes sicilianos, de ser unos "fariseos" y, en definitiva, de jugar con los intereses ciudadanos.


Todas las alegaciones han sido desestimadas
La respuesta de la semana pasada de la Asamblea de Murcia tiene una explicación. La Diputación de Alicante ha desestimado de plano todas las alegaciones que se presentaron al Plan Zonal de la Vega Baja, pero no sólo las procedentes de la Administración murciana, sino también el resto. Entre las cuales se encontraban las que encabezaban varios ayuntamientos de la Vega Baja con color político del PSOE. Ninguno de estos equipos de gobierno ha abierto ahora la boca ni para dar a conocer, como sí hicieron en su día, que presentaban alegaciones, ni tampoco para explicar a sus ciudadanos si ahora, como Murcia, irán a un procedimiento contencioso.

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