12 de noviembre de 2019
12.11.2019

Sánchez necesita al PP o a ERC para ser investido en primera ronda

Las opciones de alcanzar los 176 «síes» chocan con las líneas rojas del socialista. La segunda votación multiplica las combinaciones posibles

11.11.2019 | 23:51

Los dados lanzados por el PSOE al convocar la repetición electoral han deparado una aritmética endiablada para la gobernabilidad de un país sumido en un bloqueo que parece agravarse tras el 10N pese a los compromisos de los actores de llegar a acuerdos. Los socialistas marcaron ayer, tras reunir a su Ejecutiva Federal dos líneas rojas en el camino de Sánchez hacia La Moncloa: no habrá gran coalición con el PP y no se apoyarán en las fuerzas independentistas para sacar adelante la investidura. Precisamente esas son las dos únicas vías que permitirían proclamar presidente a Pedro Sánchez en primera ronda, cuando se necesita mayoría (176 diputados a favor) para sacar adelante una candidatura.

Dando por seguros los apoyos de Unidas Podemos y de Más País -algo que ya se presupuso en abril y no se dio- y sumados a los 120 escaños socialistas, el bloque progresista suma 158 diputados -siete menos que tras el 28A-. Así, necesitan 18 votos a favor del resto del hemiciclo. Y aquí empieza el rompecabezas. La forma evidente de sumar es contar con los 88 escaños del PP. Esto implicaría renunciar a los 36 de Iglesias y Errejón pero elevaría los síes a 208 y habría investidura. Ayer ambas formaciones se apresuraron a retirar esta opción de encima de la mesa. Siguen faltando 18 apoyos.

La dificultad no está tanto en reunirlos sino en compatibilizar a los dueños de esos escaños. Se antoja complicado que Ciudadanos y PNV -tienen 17 entre los dos y solo necesitaría un voto periférico más- puedan integrarse juntos ante una investidura. Y sin los naranjas y sin los partidos catalanes, aunque el PSOE lograra reunir bajo su paraguas a PNV, Bildu, Coalición Canaria, BNG, el regionalista cántabro y Teruel Existe se quedaría a un único diputado de la ansiada mayoría. El apoyo de ERC y sus 13 representantes allanaría el camino al poder de Sánchez, pero el PSOE no quiere recurrir a esto según dijo ayer.

Mas síes que noes

Este escenario de nuevo bloqueo nos lleva a la segunda ronda de investidura. Y aquí las posibilidades se multiplican, ya que en esta última ronda para ser nombrado presidente solo se requieren más votos a favor que en contra, por lo que las abstenciones pasan a jugar un rol determinante.

Volvemos a partir de la cifra base del bloque progresista, 158 escaños. Enfrente, 152 de PP, Ciudadanos y Vox. Este equilibrio bastaría para que Sánchez fuera investido si el resto de fuerzas parlamentarias se abstuviera. Se ahorraría así el apoyo tanto independentista como el del PP y el foco volvería a la negociación con Unidas Podemos. Pero la posición del soberanismo catalán es una incógnita y la presencia de la CUP puede forzar a ERC a mostrarse más firme ante el PSOE y frustrar el nombramiento de un Pedro Sánchez repentinamente más duro ante Cataluña.

Lo que sí parecen dejar claros los números es que no hay forma de que la derecha pueda implementar una mayoría que les lleve al poder ni en primera ni en segunda ronda. Vox a subido a costa del descalabro de Ciudadanos y el bloque conservador nunca conseguiría sumar más síes que noes, especialmente con el gran peso territorial que ha llevado al Congreso a doce partidos de ámbito no estatal.

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