04 de noviembre de 2019
04.11.2019

Del casi invisible problema valenciano a los "enchufados" de las diputaciones

El principal asunto de la agenda de la Comunidad sólo ocupa un segundo en el debate televisado tras citarlo Pablo Iglesias - Rivera se lía con su posición sobre los cargos a sueldo en las instituciones provinciales

05.11.2019 | 00:45
Del casi invisible problema valenciano a los "enchufados" de las diputaciones

La agenda política valenciana, con la reforma de la financiación autonómica como cuestión principal, pasó casi desapercibida durante el único debate televisado de esta campaña en el que participaron los cinco principales candidatos a la presidencia del Gobierno: el socialista Pedro Sánchez, el popular Pablo Casado, Albert Rivera en nombre de Ciudadanos, Pablo Iglesias como representante de Podemos y, finalmente, Santiago Abascal como número uno de Vox. El debate sobre la organización del Estado se centró en las propuestas de los partidos para intentar atajar la crisis política que se vive en Cataluña. El problema valenciano, a pesar de los esfuerzos del Consell de Ximo Puig, sigue siendo casi invisible.

Como ya ocurrió en los comicios de abril, fue el líder de Podemos el que aludió a la reforma de la financiación autonómica citando explícitamente el caso de la Comunidad, que sufre un problema que calificó de "muy grave". Fue, eso sí, apenas un par de segundos. En los comicios de hace seis meses, Pedro Sánchez se sumó. Entonces se celebraban, además, elecciones autonómicas en la Comunidad Valenciana coincidiendo con esas generales. Y, además, los socialistas se estaban jugando volver a liderar el Consell, como así ocurrió. Aquella noche Pablo Iglesias, muy posiblemente, salvó a los suyos de un resultado aún peor en las autonómicas valencianas. Y ayer volvió a sacar la cuestión para referirse a una Comunidad en la que Unidas Podemos tiene en el aire varios escaños para el 10-N, uno de ellos, precisamente, en la provincia de Alicante.

Pero en esta ocasión, sin embargo, Pedro Sánchez decididó no seguirle la corriente a Pablo Iglesias. Las intervenciones sobre Cataluña sepultaron casi por completo cualquier referencia más a la cuestión de la financiación autonómica que afecta a la Generalitat. Como se recordará, durante las visitas que han realizado a la Comunidad Valenciana durante estos días, ni el candidato socialista y presidente del Gobierno en funciones ni el líder del PP han puesto sobre la mesa una fecha concreta sobre la reforma del sistema de financiación, caducado desde hace seis años y que vienen reclamando los socios de la izquierda en el Consell del Botànic con un gran consenso de la sociedad civil.

El presidente del Gobierno en funciones sólo se refirió a la Comunidad cuando, tras ser interpelado por el número de naciones que coexisten en España a preguntas de Casado, citó los Estatutos de Autonomía que se refieren a determinados territorios como nacionalidades históricas, entre ellos el valenciano tras la última reforma. Casado, en ese punto, aprovechó para reprocharle a Sánchez sus pactos en diferentes comunidades autónomas con fuerzas de implantación territorial y le llegó a censurar, entre otros, el acuerdo que mantiene a los socialistas en el Consell junto a Compromís, formación a la que Casado, sin referirse a ella directamente, definió como "independentista". En una segunda intervención en la parte final del debate, el líder del PP volvió a censurar a Pedro Sánchez por la alianza de gobierno con los "separatistas" en la Comunidad.

El agua, las provincias y las diputaciones
Durante el resto de este debate televisado que estuvo dominado por Cataluña y, en mucha menor medida, por los efectos de la exhumación de Franco, hubo referencias genéricas, por ejemplo, a la cuestión hídrica. Santiago Abascal, como en los mejores tiempos del PP, recordó el lema "agua para todos" y Casado habló de un pacto nacional del agua. Se produjeron, igualmente, alusiones genéricas a la libertad educativa en las comunidades y lingüística aunque sin hablar explícitamente del modelo educativo valenciano. Fueron, en su mayoría, dirigidas a agitar la crisis catalana como elemento de movilización en esta campaña anodina y sin pulso.

Fue Santiago Abascal, líder de los ultras de Vox, el que con su discurso de oposición frontal a las autonomías, salió en defensa de forma genérica de la vigencia de las provincias. En este sentido, Abascal llegó a respaldar, fue el único que lo hizo, el papel de las diputaciones como contraposición a las comunidades autónomas, demonizadas por el líder ultraderechista como la fuente de todos los males de España. Y criticó igualmente al líder de Ciudadanos por proponer su eliminación en los programas electorales. 

En su defensa, Albert Rivera, a modo de réplica y quizá de forma inconsciente, le reprochó a Abascal que las corporaciones provinciales sólo sirven para colocar "enchufados". Lo hizo de forma genérica para replicar al candidato de Vox a sabiendas que se le están fugando votos camino de la marca de la ultraderecha. Ni Rivera ni ningún otro candidato citaron, por supuesto, que Ciudadanos gobierna la Diputación de Alicante en coalición con el PP y que con dos diputados tiene nada menos que nueve asesores. Cosas que pasan en los debates.


Compromís se cuela en el Twitter

Para estas elecciones generales, Compromís se sumó a la candidatura de Íñigo Errejón para intentar llegar a los comicios del 10-N más protegido junto al paraguas de una lista estatal. Pero, sin embargo, esa marca de nuevo cuño estaba fuera de este debate político. Los valencianistas, con una tropa muy hábil en las redes sociales, lograron colarse entre lo más visto de la noche en Twitter con Mari Carmen, una mujer que comentaba el debate de los principales líderes estatales desde el perfil de Compromís en esa red social. Lanzó referencias y mensajes de casi todos los aspirantes en este debate televisado. La iniciativa de Compromís tuvo un cierto éxito y se convirtió en "trend topic" en la red social, entre las 20 tendencias con más alusiones.

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