13 de octubre de 2019
13.10.2019
Análisis

Victoria autonómica de la izquierda y empate en Alicante

El avance socialista y el fuerte impulso de Compromís por el «efecto Errejón» mitigaría la caída de Podemos

13.10.2019 | 04:15

El PP se hace fuerte en la provincia y Vox consolida su espacio ligeramente al alza, aunque sin compensar la debacle de Ciudadanos. La izquierda deshace el empate de abril en la Comunidad. Ganaría con avance socialista y por el «efecto Errejón» para Compromís. Por la derecha, el PP se hace fuerte en Alicante y Vox se consolida al alza pero sin compensar el hundimiento de Ciudadanos, según el barómetro de Invest Group para los diarios de Prensa Ibérica en la Comunidad Valenciana.

Las dos urnas que se abrieron el pasado 28 de abril en la Comunidad no «calcaron» los mismos resultados. En las autonómicas, la izquierda revalidó una mayoría en las Cortes Valencianas que permitió a los socialistas, Compromís y Podemos iniciar un segundo mandato del Consell del Botànic.  Pero ese mismo día, en el recuento de las generales, se registró un empate a diputados entre los dos bloques en el conjunto de la Comunidad con una mínima ventaja en votos, incluso, para las tres marcas de la derecha. Ahora, después del fracaso en las negociaciones para formar gobierno en Madrid que han conducido a la repetición electoral del 10-N, ese empate se desharía claramente a favor de las siglas de la izquierda por el avance socialista y el fuerte impulso que empujaría a Compromís por el «efecto Errejón». Y todo ello a pesar de que en Alicante, convertida en bastión de la derecha, seguiría el empate por la fortaleza del PP y la resistencia de Vox. Esas son las principales conclusiones del barómetro de Invest Group sobre el 10-N para las tres cabeceras de Prensa Ibérica en la Comunidad: INFORMACIÓN, Levante-EMV y Mediterráneo de Castellón.


Pincha en la foto para ver los resultados de la encuesta.


 

Cuando aún falta casi un mes para esa cita electoral y de cumplirse los vaticinios de la encuesta, a la izquierda, como resultado conjunto en la Comunidad, y al PSPV, en particular, le acabaría sentando bien la convocatoria electoral. Ya no habría empate gracias, fundamentalmente, a los resultados que podrían cosechar los socialistas y Compromís. La candidatura que encabeza Pedro Sánchez en España subiría cinco puntos en intención de voto hasta acomodarse claramente por encima del 30% y pasar de 10 a 12 diputados, uno más en Valencia y otro en Castellón además de repetir en Alicante. Eso podría mantener a los socialistas como primera fuerza en las tres provincias; con una distancia autonómica, si cabe, algo mas grande sobre el segundo, que continuaría siendo el PP; y refrendar su hegemonía dentro del bloque de la izquierda con un electorado muy fiel. A ese avance socialistas se sumaría la recuperación que parece tener Compromís para esta convocatoria con el viento de cola de la alianza que han trazado junto al proyecto de Íñigo Errejón. 

 

En abril, los de Mónica Oltra sacaron cerca de 450.000 votos en la urna autonómica que se redujeron a poco más de 170.000 papeletas en las generales para dejar en solitario a Joan Baldoví en el Congreso. Ahora, sin embargo y con la protección de una plataforma estatal, Compromís podría duplicar su respaldo y llegaría a 3 ó 4 diputados, dos por Valencia además de recuperar el de Alicante y estar en condiciones de disputar el de Castellón. Algo que parecía impensable hace sólo unas semanas. Ese avance de las dos principales fuerzas del Botànic serviría para amortiguar el bajón de Podemos que, con una caída moderada inferior a los dos puntos, perdería, sin embargo, dos parlamentarios, uno de ellos peligrando en Alicante.

 

Así y todo, en su conjunto, la izquierda podría sumar en la Comunidad de 18 a 19 escaños, por encima de los 16 que cosechó en abril empatando entonces con el bloque conservador. De confirmarse ese resultado, sería un alivio para el Botànic que refrendaría, de esta manera, el arranque de su segundo mandato y evitaría dar alas a una derecha, de la que, en estos momentos, tan solo parece tirar el PP. Los populares son los únicos que registran un avance significativo que podría llegar a los cuatro puntos para catapultarlos por encima del 22,5% y mantenerse a distancia de los socialistas. Esa clara mejoría se visualizaría, fundamentalmente, en la provincia de Alicante, según los datos del sondeo de Invest Group para este periódico. Es la única circunscripción en la que el PP le podría disputar la victoria al puño y la rosa -estarían a sólo dos puntos- además de que ambas formaciones empatarían sumando cuatro escaños. La igualdad en el escenario electoral provincial es casi absoluta.


 
El resultado del 10-N que arroja el sondeo colocaría con más fortaleza a las grandes siglas que protagonizaron la etapa del bipartidismo. Pero los populares cuentan, de momento, con muy poca ayuda a la hora de intentar darle la vuelta a la tortilla.  Al menos a priori, Vox parece beneficiarse en buena medida de los debates ideológicos que alimentan la bolsa de la ultraderecha para consolidar su electorado, incluso, con una ligera alza que le podría dar hasta un escaño más por Castellón. Con un 12,1% se estarían disputando ser la tercera fuerza política con Compromís, que llega al 11,4%. Estarían las dos, en todo caso, por delante de Podemos pero, sobre todo, de Ciudadanos que, de confirmarse los datos de la encuesta, podría sufrir una auténtica debacle: perder justo la mitad de los votos de abril y ceder cuatro de los seis escaños que logró, uno de los cuales se lo dejaría en Alicante.

 

El avance del PP que parece tomar un cierto aire recuperando electores que se habían marchado a Ciudadanos y la consolidación de Vox, sin embargo, no compensan la dimensión de ese batacazo que puede sufrir la formación de Albert Rivera con Toni Cantó en la Comunidad. Pierden votantes en casi todas direcciones y es llamativa que la mayor transferencia sea, precisamente, hacia la marca de la ultraderecha. Una sangría de ese calibre golpearía a Cantó, desinflaría el intento de Ciudadanos de disputar al PP el liderazgo de oposición en las Cortes Valencianas como proclamaron tras las autonómicas y podría generar tensiones a los naranja especialmente en la provincia de Alicante donde se alzaron con sus mejores porcentajes en abril y en la que concentran su mayor poder político en el consistorio de la capital o en la Diputación.
 
Este decorado para el 10-N que dibuja el sondeo de Invest Group para las cabeceras de Prensa Ibérica en la Comunidad, sin embargo, presenta tres interrogantes que pueden alterar el resultado teniendo en cuenta la volatilidad electoral y que el trabajo de campo de la encuesta se realizó a finales de septiembre. Primera incertidumbre. La evolución del relato clave de estos comicios: ¿Quién tiene la culpa de la repetición electoral? Los valencianos lo tienen claro, de acuerdo con el muestreo. La responsabilidad de la falta de gobierno y de esta vuelta a las urnas es de Pedro Sánchez. Así lo consideran un 40% de los encuestados frente a poco más de un 11% que se lo atribuyen a Podemos. Segunda incertidumbre. Un 60% de los electores están dispuestos a volver a meter en el sobre la misma papeleta que en abril. Pero, sin embargo, hay un 34% de votantes que están pensando si cambian de marca, un fenómeno que ahora mismo afecta notablemente al resultado de Ciudadanos. Y tercera incertidumbre: la participación. La encuesta de Invest Group trabaja con una hipótesis de afluencia a las urnas del 68,8%, 13 puntos menos que la entrega del sondeo de abril y ocho puntos menos de la participación que se acabó registrando. Un escenario que ya marca tendencias pero aún sin definición final. 
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