27 de junio de 2019
27.06.2019
Conseller de Transparencia en el primer Botànic y dirigente de Compromís

Manuel Alcaraz Ramos: «La Conselleria de Innovación saldrá adelante si está al completo en Alicante. De lo contrario, será un problema»

Comienza una nueva etapa en la que quiere volver a dar clases en la UA, rodearse de su familia y seguir cultivando el hábito de la lectura

26.06.2019 | 20:37
El exconseller de Transparencia, Manuel Alcaraz, en su domicilio de Alicante, donde tiene más de 4.500 libros.

En sus cuatro años como conseller ha defendido que la discreción era una medida de éxito y ha apostado por medidas que luchan por las personas. Ahora, tras más de cuatro décadas en política, ha decidido no continuar en ningún cargo público.

P Tras estos cuatro años de experiencia como conseller, ¿cree q era necesario una nueva cultura de la Transparencia?
R Creo que estas consellerias van a ser cada día más necesarias. La democracia pasa por malos momentos porque mucha gente cree que no se da respuesta a las necesidades básicas de la sociedad, y así se desconfía de los políticos. Esto estaba agravado por la corrupción. Crear algo que se enfrentara a eso era importante y sigue haciendo falta aunque no haya corrupción. Alguien debe estar atento a todo eso. Es fundamental que un conseller sea controlado. Hemos liderado un proceso transversal con la implicación de todas las consellerias.

P ¿También cree que falta transparencia en otras administraciones públicas como ayuntamientos o el Gobierno del Estado?
R En España estamos lejos de una cultura de la transparencia. No hay un ministro del área. Es insuficiente. En cuanto a las comunidades, unas se lo han creído más y otras menos. Los ayuntamientos empiezan a ponerse las pilas, pero es una asignatura pendiente, todavía no han encontrado plataformas de personal formado y de informática suficientes. Los ayuntamientos encuentran muchos problemas en esta materia si no tienen el auxilio de la Generalitat y de la Diputación. El problema de las diputaciones es que con Castellón trabajabamos muy bien pero con Alicante no. El presidente César Sánchez nunca se quiso reunir conmigo. Le pedí hablar y nada. Ha querido ir por libre.

P Alicante es una provincia que no ha sido bien tratada en los presupuestos autonómicos. ¿Entiende que algunas personas vean los intentos de despojar a la Diputación de Alicante de algunas de sus competencias con recelo al perder poder de decisión sobre las inversiones que ahora maneja?
R Sobre las provincias pienso que deben desaparecer. Son un anacronismo. Con la estructura que tiene la Comunidad puede haber alianzas más sencillas. En segundo lugar, las diputaciones son muy sensibles a la corrupción. Manejan mucho dinero con el nivel más bajo de transparencia. ¿Cuántos ciudadanos de este país saben cómo se eligen las diputaciones? Muy pocos. De hecho, ha habido políticos que me lo han preguntado. Otro anacronismo. Cada comunidad autónoma debe decidir su modelo territorial interno. No obstante, las diputaciones existen en la Constitución y cualquier discurso para pedir que desaparezca está condenado a la melancolía. Por eso, las instituciones deben coordinarse.

P ¿Qué rumbo debe tomar Compromís tras los flojos resultados electorales en Alicante?
R Compromís ha tenido problemas en toda la Comunidad. El primer análisis es que carecemos de un proyecto de Estado. Hay que pedir más infraestructuras, evidentemente, pero hay que pensar en otros términos como el pago de la dependencia. Además de solicitar carreteras hay que pensar en la atención a las personas. Debemos introducir otros temas en el discurso. Opino que hay que apostar por un modelo federal. El segundo problema es que debemos renovar el capital simbólico. Temas como rescatar personas, luchar contra corrupción, la financiación, vienen de la cultura de Compromís, eso sí, dentro de un Botànic modélico.

P Desde Alicante se les ha criticado por intentar fomentar el uso del valenciano sin tener en cuenta la peculiaridad de una provincia fronteriza que tiene muchas partes de su territorio dentro de zonas castellanohablantes, ¿Cree que no han tenido la suficiente sensibilidad con los ciudadanos de la Vega Baja o el Vinalopó?
R Es el tema que más se está analizando. El problema no es la lengua. Por razones históricas el peso de la fuerza política en la Vega Baja ha sido escaso y, por lo tanto, la sensibilidad llega menos a la dirección porque hay menos cargos públicos, es la pescadilla que se muerde la cola. Tenemos que esforzarnos en ofrecer una alternativa global a esta comarca que vive instalada en la incertidumbre hídrica, agraria y de turismo sostenible. En ese horizonte, si se percibe una cierta prisa en desarrollar políticas linguísticas, puede ejercer como detonante. En el Alto Vinalopó hay más variables: la presencia de una sociedad más industrializada hace que cuando la economía va bien se reproduzca una menor preocupación.

P Hablemos de la ciudad de Alicante. ¿A qué atribuye que haya funcionado el Botánic y que haya fallado tran estrepitosamente el pacto de gobierno entre los socialistas, Compromís y Guanyar? ¿Sigue apostando por el liderazgo de Natxo Bellido en la capital?
R Natxo Bellido es nuestro líder en Alicante. Si hay alguien poco culpable del tripartito es él. Se le acusaba de ponerse de perfil. Ojalá se hubieran puesto los demás porque en situaciones complicadas hay que relativizar y entender que en un pacto nadie puede tener toda la razón. El Botànic éramos dos más uno y la complejidad se reducía. Oltra y Puig han hecho un ejercicio permanente de no alzar la voz. Han resuelto los problemas. Eso que se llama mestizaje en Alicante no existía. Hubo demasiado detalle programático y poco diseño global de la ciudad. EU tenía que votar en una asamblea cada noche y eso fue agotador. En el PSOE hablabas y había vacío porque en la sala no estaba Ángel Franco. También hubo una multiplicación de concejalías, mucho sentido posesivo y mucha falta de liderazgo del alcalde. A veces los experimentos salen mal.

P Dice que es más facil gestionar con dos. ¿Cree que será una legislatura complicada con Unidas Podemos en el Consell?
R El presidente Puig dice que todo gobierno es de coalición entre la Conselleria de Hacienda y los demás. Si Podemos quería entrar debía hacerlo y tendrá que acoplarse a un ritmo que ya está avanzado. He tenido varias reuniones con la consellera que me ha sucedido y ha mostrado mucha voluntad.

P ¿Asume que han fracasado en conseguir mejor trato de Madrid para esta Comunidad?
R Hemos conseguido paz social con empresarios y sindicatos. Este Gobierno ha sido insólito en aprobar los presupuestos en fecha, pero ya me he perdido con el desastre presupuestario del Gobierno español: mociones de censura, el problema de Cataluña, constantes vaivenes... La posibilidad de negociación con el Gobierno no ha existido, a última hora con el PSOE se abría un brecha pero un periodo corto.

P ¿Era necesario descentralizar la Generalitat y traer la Conselleria de Innovación a Alicante?
R Te voy a decir lo que le digo al presidente. Alicante lleva muy mal no tener cosas pero lleva peor que a cada una de las promesas le siga una frustración. No me creo los discursos de la bicapitalidad. La Comunidad solo tiene una capital. Alicante se siente maltratatada pero también tiene que hacer reflexión, no puede hacer de la queja su forma de vida. Dicho esto, creo que esta conselleria puede triunfar si en Alicante está desde la consellera hasta el de seguridad de la puerta. Si es a medias habrá problemas.

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