28 de mayo de 2019
28.05.2019

El PSOE presiona a Cs y enfría una coalición con Podemos

El escenario político tras la doble cita electoral del 28-A y el 26-M deja al PSOE en condiciones de buscar apoyos a derecha e izquierda

28.05.2019 | 00:12

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, comenzó ayer a estudiar sus futuros movimientos en el tablero político que ha dejado el trepidante ciclo electoral, tras las elecciones generales del 28A y las autonómicas, locales y europeas del 26M.

Si tras el 28A el PSOE pareció priorizar los contactos con Podemos, la formación política más a su izquierda -y un buen ejemplo fue el acuerdo para el reparto de la dirigencia de la Mesa del Congreso-, ahora la debacle sufrida por la formación morada el pasado domingo deja a su líder, Pablo Iglesias, muy debilitado a la hora de afrontar los contactos con el equipo de Sánchez de cara a una hipotética coalición de gobierno. En el PSOE siguen considerando a Iglesias un socio preferente, pero el castigo recibido por Podemos abre nuevas posibilidades. Por ejemplo hacia el espectro del centroderecha, habitado por la que es ya, a todos los efectos, la tercera fuerza política en España, Ciudadanos.

La formación naranja, que ha hecho campaña vetando cualquier posibilidad de acercamiento a los socialistas, a los que ha dedicado toda clase de acusaciones, también dio muestras ayer de que empieza a ver el panorama tras el 26M con otros ojos. Así, ni abrió ni cerró la puerta a llegar a entendimientos a nivel local -y quizá autonómico- con el PSOE, lo cual, vista la dureza de los últimos meses de los de Albert Rivera hacia los socialistas, no dejó de ser ejemplificador de la nueva realidad que han dejado los comicios.

Pero Cs tampoco cerró la puerta a incluir en su agenda de pactos a la ultraderecha de Vox. Así pues, el primer movimiento diseñado por Ferraz para encarar esta nueva etapa post-electoral estuvo dirigido, precisamente, a incrementar la presión sobre Cs antes de que el PP se le adelante.

El encargado de trasladar el mensaje fue el secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, quien sostuvo que su partido está dispuesto a «pelear» para alcanzar acuerdos en todos los territorios en los que ganaron las elecciones el pasado domingo. «El PSOE no da por perdido nada. Lo va a pelear todo», recalcó Ábalos en una rueda de prensa en la que abogó por que todos los partidos empiecen a «reconsiderar sus estrategias».

«Resetear estrategias»

Y entre estas estrategias está el «cordón sanitario» levantado por Rivera. Si decidiera levantarlo los socialistas podrían acceder a las alcaldías de Burgos, Palencia, Cáceres, Badajoz, Guadalajara, Ciudad Real, Jaén, Granada, Huesca y Zaragoza y podrían gobernar con su apoyo en Castilla y León, Aragón y Murcia.

«Hay que resetear nuestras estrategias tras las elecciones. Todos los partidos debemos entender dónde nos han colocado los ciudadanos. Estamos dispuestos a dialogar pero nuestra posición no ha cambiado: queremos un Gobierno de orientación socialista, abierto a independientes, a progresistas, pero un Gobierno socialista», dejó claro Ábalos, quien tras la reunión de la Ejecutiva del PSOE, apeló directamente a Cs para que «no se convierta en la llave que dé acceso a la ultraderecha en gobiernos locales y autonómicos». «Sería terrible que fuera la bisagra que diera entrada a los ultras; no lo podrían entender los liberales europeos», advirtió a Rivera, quien hoy acude a Bruselas a la reunión del grupo liberal en la Eurocámara.

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